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lunes, 27 de agosto de 2012

Apología de Prometheus: Vamos a ver, ¿Qué esperabáis?


Primero de todo, que quede claro: Ridley Scott es Dios (Los Duelistas, Alien, Blade Runner) y, como el Dios de Nietsche, ya murió y erra por las estepas cual zombi descerebrado (Legend, 1492: La Conquista del Paraíso), con apenas infrecuentes y traslúcidos destellos (Thelma y Louise) del pasado esplendor. Pero es Dios, y cualquiera que se quiera meter con él, y muy especialmente con todo lo que rodea el universo de su primera época como director, se las tendrá que ver conmigo, ¡voto a bríos!

Dicho lo cual, que sepáis que estoy muy entristecido por la pobrísima recepción crítica que ha tenido Prometheus. Cierto que no es una obra maestra, pero me parece una película más que correcta, sobre todo por comparación con el tono general de lo que nos llega de ultramar (por no hablar de la casi inexistente y acomplejada producción de aquende los mares). Desde luego es lo mejor que ha hecho Scott en la última década sin discusión (yo diría que desde 1982 pero hay mucha gente que opina que Gladiator es una buena película: la democracia y tal), y en el tono general de las películas de ciencia-ficción está en el cuartil superior.


Sin embargo, y tal vez porque teníamos derecho a esperar mucho del septuagenario Scott, la canalla y los pérfidos intelectuales se han ensañado con la peli.

Los aspectos más negativos que resaltan las críticas son:

  • un conjunto de errores e inconsistencias graves en el guión.
  • Un afán de transcendencia grandilocuente.
  • Una traición al espíritu de la saga y una dilapidación de la herencia de la misma.

A continuación, mi (no siempre) modesta opinión sobre cada uno de estos aspectos:

El guión

Es aquí donde la crítica feroz está más que justificada. Lindehof (¿os suena Lost?) ya ha dado pruebas en su trayectoria de ser tramposo y chapucero y Prometheus no constituye una excepción. Indigna que Scott haya consentido tamañas chapuzas en lo que debería ser una criatura muy querida para él.

Aún así, hay que distinguir entre la trama y la peripecia, como nos enseñarían en cualquier curso de narrativa elemental; la trama es correcta y huye de la facilona repetición mecánica del esquema de las películas anteriores de la saga (Scott, Cameron/Avatar, Fincher/El Club de la Lucha, Jeunet/Amelie, Anderson/Resident Evil) mientras que la peripecia es mucho más alambicada de lo necesario y tiene más agujeros que un queso Emmental. 

Podéis encontrar una disección feroz de las chapuzas guionísticas de Lindehof en Jot Down.
Sin embargo, hay más chapuzas.

#begin spoilers
  • La más indignante es que el xenomorfo sale del ingeniero en el puto suelo, en vez de mientras este está sentado a los mandos de la nave alienígena. Esto es fundamental porque desafina una cuidadosa construcción detallista que desentraña el misterio que la Nostromo encontró en Alien. Es inexplicable que Scott haya permitido esto.
  • Tampoco está mal, aunque sea irrelevante que a la francesa se le acabe el oxígeno, entre un segundo en la nave y vuelva a salir con el depósito lleno.
  • Y encima la tecnología (computadores, androides, ec.) es más avanzada que en Alien, lo cual supone un extraño anacronismo.
Reconocido todo lo anterior, que no es poco, ya la gente se envalentona

  • ¿Cómo es posible que el calamar triplique su tamaño en horas? Pues esto es consistente con el rapidísimo ciclo metabólico del xenomorfo. En las pelis anteriores hay numerosos ejemplos de esta rapidez.
  • ¿Por qué el engrudo negro deconstruye el ADN cuando es ingerido por el ingeniero mientras que porta el parásito en el resto de la película? Porque no son la misma sustancia. Pretender que café y cocacola son lo mismo porque tienen una coloración similar es una chorrada.
  • ¿Cómo sabía el androide como utilizar el engrudo? Probablemente con la simple inspección microscópica detecta el virus xenomorfo. Darselo a ingerir a un huesped garantiza su desarrollo. El que el huesped además insemine a otro humano mientras está infectado es una especie de bonus con el que no había porqué contar.
  • ¿Cómo sabía el androide que los franceses iban a copular? Irrelevante. No lo sabía.


La trascendencia

La supuesta trascendencia, querido Sancho, está tal vez en los ojos que miran y en las convicciones de los personajes. Donde críticos ven constantes simbolismos cristianos yo lo único que veo es una premisa clásica en la ciencia-ficción contemporánea: la ingeniería genética a gran escala, realizada por una raza alienígena. 
¿Por qué crean a los humanos los ingenieros? Porque pueden. 
¿Para qué? Quién sabe si por divertimento o más probablemente como campo de pruebas para armas biológicas (más sobre esto, después). 

Ni estas preguntas ni estas respuestas son importantes y la peli no hace ningún intento de discurrir por estos caminos. Ni en el fondo ni en la forma intenta Prometheus ser una película soobre el origen de la humanidad, de la vida o del universo; eso no tiene sentido reclamarle que no responda a tan estériles preguntas.

El espíritu de la saga

Pues para mí, si la peli tiene un acierto además de los obvios de la estética y de los efectos especiales, es el de ser absolutamente fiel a la historia. Se trata de una precuela y por lo tanto su función en la globalidad del ciclo "Alienano" es proporcionar contexto a lo novedoso y misterios de la serie. Y vaya si lo hace: Los xenomorfos no son más que armas biológicas diseñadas por una raza alienígena. En su diseño están las claves de su adaptabilidad, su resiliencia y su feroz metabolismo. Dichos alienígenas además tuvieron el buen sentido de producir estas armas en un planeta remoto (las pirámides no son más que arsenales) y el ir a enviar un cargamento de parásitos a la Tierra tiene evidentemente una finalidad experimental. Incluso se explica brillantemente el vago antropomorfismo del monstruo puesto que muta según el huesped (de serpiente a calamar, etc.) y el primer alien clásico emerge de la parasitación de un Ingeniero que -recordemos- tiene el mismo ADN que los humanos.


Y puestos a buscar simbolismos, me quedo con el de Prometeo, que designa, tal vez, a la expedición cuya misión es llevar a la Tierra el conocimiento. O tal vez es sólo el nombre de la nave. O tal vez designa al Ingeniero que lleva la vida inteligente a la Tierra. En cualquier caso, la comparación con el Titán Clásico que llevó el fuego a los hombres y fue duramente castigado por Zeus resulta obvia.


#end spoilers

En definitiva, una peli de ciencia-ficción bastante correcta y muy entretenida. Y además un agradable ejercicio nostálgico con su relación con Alien como principal activo. Su único problema es que probablemente le hemos exigido demasiado. Claro que el listón estaba altísimo.

domingo, 20 de mayo de 2012

Me equivoqué de película


Me sorprendí a mí mismo no disfrutando particularmente de Los Vengadores (excepción hecha de cuando miraba a mi embobadísimo hijo de 10 años, que no sabía si pedirse el Capitán América o Iron Man, pero que tenía muy claro que yo era sin lugar a dudas Hulk).

Aun me sorprendí más cuando comprobé que tanto al universo bienpensante como a la colonia friqui les había encantado, casi unánimemente.

Tras reflexión he entendido que yo iba a ver otra película. Seducido y engañado por la estética de Ultimates (hasta extremos tan literales como tener a Samuel L. Jackson encarnando al Coronel Nick Fury), pensaba que iba a ver una película posmoderna, que aprovecharía para actualizar el arquetipo y la vigencia de los superhéroes, realizando una traslación cultural del comic original desde 1963 hasta el mundo post 9/11, post-facebook y post-Lehman Brothers; una traslación cultural en la que los personajes, sus problemas, mentalidades y diálogos hubieran envejecido como los lectores originales.

Y no. La película es otra.  No en vano Disney compró Marvel. No hay política, no hay violencia más que de la de plástico, no hay sexo, no hay relaciones personales torturadas. No juega en la liga adulta, el argumento es blando. Hasta los efectos especiales son anodinos -sí, estado del arte, que en 2012 es mucho decir, pero nada especialmente especial.

Ni siquiera tiene el cinismo Stark de Iron Man, ni la ingenuidad cincuentera de Capitán América, ni la grandilocuencia épica y wagneriana de Thor. Se queda en un puro elemento de marketing tipo cross-selling, balndurrio sin impronta ni personalidad. Aunque haya roto taquillas, la Historia no la recordará.

Algún diálogo ingenioso (pocos), es casi lo único que se salva, y Robert Downey, Jr. haciendo lo suyo, que lo tiene ya muy perfeccionado.

Nada de lo que yo esperaba:

  • Nada de una historia de malos tratos entre el Hombre Gigante y la Avispa.
  • Nada de una disección feroz a la reacción de USA tras los atentados.
  • Nada de deleitarse en la brecha generacional entre el Capitán América y el siglo XXI.
  • Nada de un Hulk priápico y caníbal.
  • Nada de una oda patriótica y neoconservadora.
  • Ni Tony Stark rompiéndole una botella de champán en la cabeza a La Viuda Negra.
  • Ni un Thor que no se resuelve entre mesiánico y esquizofrénico.
  • Ni siquiera una historia de Skrulls nazis.

¡Qué gran película se ha perdido! Pero claro, probablemente habría sido menos comercial, así que en el fondo es lógico.

Así que me volví a casa a lamerme las heridas y releerme The Ultimates, y lo pasé mucho mejor. Tengo amigos que opinan que se trata de un tebeo fascista, derrotista y deconstruccionista que blasfema contra lo que realmente encarnan los superhéroes pero...


Si Jehová no me parece lo suficientemente sagrado como para no opinar, mucho menos voy a tener esa consideración con el Capitán América....

domingo, 23 de octubre de 2011

Vigilantes enmascarados, mutantes milagrosos


y un dios solar de Kansas... y todo lo que ellos revelan de la cultura pop del siglo XX y ya de parte del XXI.
Todo esto y más, mucho más, se puede encontrar en SuperGods (SuperDioses), el último libro del escocés Grant Morrison. Grant Morrison es un viejo conocido de esta bitácora, especialmente por ese tratado integral sobre la contracultura, la psicodelia, el apocalipsis maya, el marqués de Sade y los superhéroes que es Los Invisibles.
Pero también es uno de los escritores más prolíficos y exitosos de historias de superhéroes de los últimos 30 años. Si ánimo de ser exhaustivo, ha guionizado desde títulos mainstream como Justice League of America, Batman y New X-Men, hasta producciones personalísimas e irrepetibles como Doom Patrol, The Filth y Animal Man y por supuesto ese homenaje con aclamación casi unánime de crítica y público que es All Star Superman.

Así que una historia crítica de los tebeos de superhéroes -desde la primera aparición de Superman en Action Comics (1938) hasta la fiebre de películas de Marvel de la primera década de este siglo, pasando por la Guerra Mundial, la Guerra Fría, el punk, el posmodernismo, las crisis y la indeleble huella de los atentados 9/11- escrita por GM es algo así como una historia del rock escrita por Mick Jagger: te podrá gustar o no, pero sabe de que habla y ha estado allí en primera línea casi todo el tiempo. Lo que pasa es que admás Morrison es escritor y bueno.

Eso sí, es para friquis. si no sintonizas con la frecuencia de los superhéroes, probablemente la encontrarás menos apasionante, porque te faltaran referencias y tus propios análisis. Propongo un sencillo test para saber si te puede gustar: En la contraportada del libro hay quince dibujos y si no reconoces instantaneamente por lo menos diez de ellos, probablemente hay otros libros que te gustarán más.

Caveat: el análisis es personalísimo, magia, caos y psicodelia incluída, pero ¿cuál sería el interés de leer una colección aséptica de fechas, autores y publicaciones?... pues el mismo que el de leer una enciclopedia; no conozco a nadie en su sano juicio que lo haga.

Además Morrison es un egotista desvergonzado y entreteje la evolución del género con su autobiografía más o menos novelesca y novelada. y -tal vez, sólo tal vez- sobreestimando sus distintas contribuciones al género y las de su propia evolución en el mismo.

Sin embargo, la selección de imprescindibles es bastante canónica, desde Schuster y Kane hasta Millar y Meltzer, pasando por los inevitables Adams, Moore, Miller o Ellis. La verdad es que todos los que conozco son imprescindibles. Por cierto que hay unos cuantos que no he leído y algunos que ni siquiera encuentro. Si alguien sabe dónde encontrar (aunque sea en Isla Tortuga) títulos como:

  • Rogan Gosh, de Peter Milligan y Brendan McCarthy
  • Enigma, de Milligan y Fegredo
  • Marshal Law, de Mills y O'Neill
  • Marvel Boy, de Grant Morrison y J.G. Jones
  • Wildcats 3.0. de Casey y Philips

por favor que deje un comentario en este post.

Bss.

viernes, 9 de septiembre de 2011

Catas. Danza de Dragones. Pavana de Lagartijas. Citas

Edd el  Penas
No es que los salvajes nos quisieran mal. Sí, descuartizamos a sus dioses y les hicimos quemar los pedazos, pero les dimos sopa de cebolla. ¿Qué es un dios comparado con un buen bol de sopa de cebolla?

Jon Nieve
Un Señor puede amar a los hombres que manda, pero no puede ser su amigo. Puede llegar un día en que tenga que juzgarlos, o mandarlos a una muerte segura...

Bowen Marsh y Edd el Penas
-Es demasiado tarde para plantar las cosechas. Estaremos a dieta de nabos y puré de guisantes antes de que acabe el año. Después acabaremos bebiéndonos la sangre de nuestros propios caballos.
-Yuum. Nada mejor que una taza de sangre de caballo caliente para una noche fría. A mí me gusta con una pizquita de canela por encima.

Mance Rayder, Rey Más Allá del Muro
La gente libre no sigue a los apellidos o a animalitos de tela cosidos sobre una túnica. No bailan por unas monedas y no les importa el título que te das o qué significa esa insignia o quién fue tu abuelo. Siguen al fuerte. Siguen al hombre.

Hagen
Si morimos con los pies secos, ¿cómo encontraremos el camino a las húmedas estancias del Dios Ahogado?


Jorah Mormont y Tyrion Lannister

-Matapadres, matarreyes, asesino, tornacapas, ... Lannister. ¿Qué planeas ofrecer a la Reina Dragón, pequeño hombre?
-Lo que desee de mí: Sabios consejos, ingenio salvaje, mis tropezones... Mi polla, si la desea. Mi lengua, si no lo hace. Dirigiré sus ejércitos o le daré masaje en los pies. Y la única recompensa que pido es permiso para violar y matar a mi hermana.

Wyman Manderly, acerca de Davos Seaworth
Llevad esta criatura a la Cueva del Lobo y cortarle la cabeza y las manos. No comeré un bocado hasta que vea la cabeza de este contrabandista empalada en una pica, con una cebolla metida entre sus mentirosos dientes.


Davos Seaworth
No lo hice tan mal. Ascendí desde Culo de la Garrapata a ser la Mano del Rey, y aprendí a leer y a escribir.

Ser Barristan Selmy, Caballero de la Guardia Real
Rhaegar luchó valientemente, Rhaegar luchó noblemente, Rhaegar luchó honorablemente. Y Rhaegar murió.

Roose Bolton
El poder sabe mejor si se endulza con cortesía. Deberías aprender esto si esperas gobernar algún día.


Tyrion Lannister
A todos los idiotas les encanta escuchar que son importantes.

Danaerys de la Tormenta
Si miro para atrás, estoy perdida.

Theon Greyjoy
Lavanderas. Una forma educada de decir busconas, que es la manera educada de decir putas.

Tyrion
Las profecías son como mulas a medio adiestrar. A veces hasta parece que pueden ser útiles, pero en el momento en que confías en ellas te cocean.

Wull Cubo Grande
...y yo quiero vivir para siempre en un país en el que el verano dure mil años. Quiero un castillo en las nubes desde el que contemplar el mundo. Quiero tener veintiseis otra vez. Cuando tenía veintiseis, podía pasarme todo el día peleando y toda la noche follando. Lo que quieren los  hombres no importa.


El Alto Septón
La perversidad de las viudas es bien conocida, y todas las mujeres son viciosas de corazón y usan su ingenio y su belleza para hacer su voluntad con los hombres.

Cersei Lannister
Estos caballeros de la Guardia Real son tan inútiles como los pezones de una armadura.

Jon Connington
Subí demasiado alto, amé con demasiada pasión, me atreví con demasiado. Traté de coger una estrella, perdí el equilibrio y caí.

Asha Greyjoy
El dios Ahogado no respondió. Casi nunca lo hacía. Este es el problema con los dioses.

Tyrion
Nunca ha habido un esclavo que no haya elegido ser un esclavo. La alternativa a la esclavitud puede ser la muerte. Pero siempre hay una alternativa.



sábado, 3 de septiembre de 2011

¿Qué pasa con los tebeos en USA?

Con esto, como con todo, se puede opinar, que es fácil y gratis. O se puede recurrir a los hechos. Que son tozudos e indiscutibles. Pero los hechos cansan, hay que buscarlos, analizarlos. Son menos frívolos, más aburridos, más pedantes. 

Aunque son reales. Las opiniones no. No siempre. Muchas veces son tópicos infundados, arrastrados de tertulia a tertulia y de blog a blog.


Algunos tópicos infundados:
  • Lo atractivo del mercado del tebeo en USA.
  • La invasión aplastante y siempe creciente del tebeo nipón.
  • El predominio de los dos gigantes, Marvel y DC, basado principalmente en sus propiedades clásicas.
  • La superioridad de Marvel, por sus distintas renovaciones y por el tirón de las películas.
  • La falta de sitio para el tebeo independiente en ese mercado.
Entonces uno va y se coge los hechos: las ventas acumuladas título a título en los años 2009 y 2010. O la mejor aproximación que tenemos, que son los 750 títulos más vendidos en el 75% de los puntos de venta (faltan Wal-Mart, aeropuertos y algunas minucias más, pero creemos que es más que suficiente para tener una idea clara de lo que está pasando), según los recopila Nielssen todos los años.
Y se desmontan opiniones rápidamente:

  • El mercado del tebeo en USA sufre una contracción del 16% entre el 2009 y el 2010, pasando de unas ventas totales de 7.6 millones a 6.4. No tan terrible como la evolución de la música enlatada pero no muy ilusionante. Incluso descontando la excepcionalidad de las ventas de Watchmen de Alan Moore en 2009 (424.000 ejemplares) por el tirón de la peli, quedaría una bajada del 12%.

  • Efectivamente el manga tiene una gran cuota de mercado en USA, del 41% en 2009, pero no es oro todo lo que reluce puesto que el 80% de la bajada de las ventas es de manga. Por tanto la cuota en 2010 queda del 34%, con unas ventas de "sólo" 2.2 millones de ejemplares, frente al 2009 en el que se vendieron un millón de ejemplares más.

  • Marvel apenas vende 200.000 ejemplares tanto en 2010 como en 2009, con su título más vendido (Kick Ass) en la posición 14 de ventas. El primer clásico de Marvel es el crossover Civil War de Mark Millar en la posición 262 con menos de 7000 ejemplares vendidos. Curioso comprobar que los títulos más vendidos de Marvel son además Halo (sí, el de Microsoft) y La Torre Oscura, de Stephen King.

  • DC está bastante mejor porque tiene propiedades de Alan Moore y de Frank Miller, porque tiene a Batman y al sello Vértigo y consigue doblar las ventas de Marvel en 2010, yéndose a 410.000 ejemplares y unos gloriosos 900.000 en 2009 (Moore, siempre Moore).

  • Por cierto, lo de Alan Moore es increible, ya que el sólito es una industria que tiene unas ventas de 600.000 en 2009 y que incluso en 2010 vende mas de 80.000 copias, superando incluso las ventas combinadas de todas las Fábulas de Bil Willingham.

  • Si hablamos del espacio que queda para títulos un poco menos previsibles, más atípicos o simplemente menos adocenados, podemos destacar la tercera posición de Génesis, del irreverente y clásico Robert Crumb en 2009, o la dignísima posición número catorce de Marjane Satrapi, con su Persépolis, y unas ventas de más de 28000 copias.

  • Por último, si echamos un vistazo a los veinte más vendidos en 2009, hay que destacar Naruto (¿qué le verán?), Pokemon, Bone (el narigudo de Jeff Smith) y Dork Diaries. En 2010 podemos apreciar en el mismo análisis un poco más de variedad (sobre todo por el retrocoeso de Naruto) y se cuela algún clásico como el Maus de Art Spiegelmann (premio Pulitzer en su día). También se puede apreciar claramente cómo aumenta la fertilización cruzada con la industria del cine puesto que irrumpen títulos como Crepúsculo y The Walking Dead. También asistimos a la eclosión fulgurante del tontaina de Scott Pilgrim, que será objeto de un post en otro momento.

Pues eso, hechos, y que cada cuál saque sus conclusiones.

miércoles, 3 de agosto de 2011

Festín de Cuervos. Greguerías

Por fin en la playa...
Con el Danza de Dragones bajo el brazo y recién releídos los cuatro anteriores. Calculé mal. Tenía que haberme terminado el Festín de Cuervos el 31 de Julio, para empezar las vacaciones con el nuevo, pero bueno, es difícil ser perfecto en todo momento.

Voy a sumergirme en el quinto tomo a ver si ha merecido la pena la espera de estos seis años. No creo. Intencionadamente no he leído nnguna crítica ni ninguna reseña, para llegar virgen de prejuicios. ¿Será más de lo mismo? ¿Se verá avanzar el plan maestro de Martin? ¿Se convertirá la experiencia en algo rutinario, previsible, adocenado, repetitivo? Veremos. La solución en el próximo número.

Mientras tanto, en el Muro...

Algunas cosas de Festín de Cuervos

Leitmotivs

En el fondo, Martin tiene una forma de escribir absolutamente Wagneriana. Algunas frases que vuelven de un tomo a otro, con toda su carga emocional y resumiendo los procesos mentales de un personaje. Mantras como la Marcha Imperial que suena en Star Wars cada vez que aparece Darth Vader.

Las cosas que hago por amor (Jaime Lannister)
Hice los votos (Samwell Tarly)
Se ha estado follando a Lancel y a Osmund Kettleback y al Chico Luna, por todo lo que se (Jaime Lannister)

Conjeturas
  • Jon Snow es en realidad hijo de Lyanna Stark y de Rhaegar Targaryen. Tiene sentido. Eddard lo presenta como su bastardo porque sabe que si Robert supiera que era Targaryen lo habría mandado asesinar.
  • Cersei está obsesionada con una profecía que dice que lo tendrá todo hasta que una reina más joven la despoje y su hermano pequeño (Valonqar) la mate. Ella tiene claro que se trata de Margaery Tyrell y de Tyrion, pero evidentemente serán Danaerys Targaryen y Jaime Lannister (a cuya metamorfosis llevamos tiempo asistiendo y que es gemelo de Cersei pero nació después que ella).
  • El Dragón tiene tres cabezas. Una debe ser evidentemente Danaerys, otra podría ser Jon Snow. ¿Y la tercera? A pesar de la poca veroimilitud, apostaría por Tyrion...
  • Si Jaime mata a Cersei y Brienne mata a Jaime, ¿cuál es el rol que Arya -Valar Morghulis- Stark está destinada a jugar?

Perlas

El castillo exterior estaba tan silcencioso que se podría creer que todos estaban muertos. Deberían estarlo. No es adecuado para Tywin Lannister el morir solo. Un hombre como él merece un séquito que le atienda en el infierno.

Mi padre es muy bueno haciendo nada. Lo llama pensar.

He sido descuidada. Con un reino que gobernar, una guerra que luchar y un difunto padre al que llorar, de manera inexplicable he olvidado el crucial asunto de nombrar un nuevo maestro de armas. Rectificaré este error imperdonable de inmediato.

-Cuidado con el barro, chico. Si pisas en el sitio equivocado, se abrirá y te tragará.
-Es sólo barro.
-Hasta que te llena la boca y empieza a subir por tu nariz. Entonces se convierte en muerte.

-¿Tú les perdonarías, en mi lugar?
-Si se arrepintieran sinceramente de sus pecados... sí, les abrazaría como hermanos y rezaría con ellos antes de enviarlos al cadalso. Los pecados pueden ser perdonados. Los crímenes requieren castigo.

Uno me amenazó, así que lo maté y di su cuerpo de comer a los otros tres. Rehusaron comerselo al principio, pero cuando tuvieron suficiente hambre cambiaron de opinión. Los hombres son carne.

-Tienes hijos.
-Mestizos bastardos, hijos de putas y de plañideras.
-Proceden de tu propio cuerpo.
-Como el contenido de mi orinal, ninguno es digno de sentarse en el Trono.

Sirvió, pero sin orgullo. Luchó pero sin hallar alegría en la victoria. Bebía, para ahogar su dolor en un mar de vino. Ni amaba ni era amado. Sólo le movía el odio. Aunque cometió muchos pecados, nunca buscó el perdón. Mientras otros hombres sueñan con el amor o la riqueza, o la gloria, Sandor Clegane sólo soñaba con matar a su hermano.

Cuando no estaba luchando, estaba borracho. Mi vida estaba escrita en rojo, de sangre y de vino.

Diez mil herederos tuyos murieron en la palma de mi mano, Majestad. Mientras roncabas, me lamía tus hijos de la cara y de los dedos, todos esos principitos pálidos y pegajosos. Reclamaste tus derechos, mi Señor, pero en la oscuridad yo me comía a tus herederos.

Hay mucho que decir en favor de ser manco. Bebo menos vino por temor a derramarlo y raramente me rasco el culo en la Corte.

El cantaba sobre una estúpida dama que se arrojaba desde una estúpida torre porque su estúpido príncipe había sido asesinado. Ella pensaba que la dama debía ir y matar a los que mataron a su príncipe.

Como regla general, no me tiro a monstruos.

Cersei se tambalea de una idiotez a la siguiente, ayudada por su Consejo de los sordos, los grises y los ciegos.

¿Sabes lo mejor de los héroes, Jaime? Que mueren jóvenes y dejan más mujeres para el resto de nosotros.





domingo, 10 de abril de 2011

Choque de Reyes

... y cuando acaba el Juego de Tronos, empieza el Choque de Reyes...

En los tiempos malos, hasta para los panaderos resultan más baratos los mercenarios que el pan.

Tyrion Lannister





El poder reside donde los hombres creen que reside. Ni más ni menos.
Varys, el eunuco.




Tyrion estaba un poco borracho, y muy cansado.
-Dime, Bronn. Si te mandara matar a un bebé... una niña, por ejemplo, todavía en el pecho de su madre... ¿lo harías? ¿Sin preguntas?
-¿Sin preguntas? No.
El mercenario se frotó el pulgar contra el índice.
-Preguntaría que cuánto.




Su tiempo ya había pasado. Ningún hombre debería durar más que sus dientes.
Irri Dothraki.



Ya no duermo como cuando era más joven. Antes prefiero levantarme, aunque todavía esté oscuro, que yacer inquieto en la cama, preocupándome de todo lo que tengo que hacer.
Gran Maester Pycelle.

...y luego seguirá la Tormenta de Espadas...

sábado, 26 de marzo de 2011

Un superhéroe atípico



El siguiente diálogo tiene lugar en el Tebeo de Superhéroes Starman Omnibus: Vol 5. de James Robinson. En un episodio titulado El Largo Adios, como la famosa película.

al acabar el episodio anterior, Jack Knight -Starman- ha muerto al interponerse en la trayectoria de un disparo bla bla bla. Algunas pistas visuales nos indican que se trata de un sueño ¿de Sadie, la novia de Jack? ¿del propio Jack?

-Jack, cariño.
-Sadie, nena.
-¿Qué haces aquí?
-Te podría preguntar lo mismo.
-Te echo de menos.
-Yo también te echo de menos. Tu sonrisa, el tacto de tu cuerpo. Echo de menos tus chistes.
-Me siento sola, Jack.
-Bueno, eso lo supero, nena. Yo estoy muerto, creo.
-Mira [le muestra cómo empieza a arder]. Ya ha comenzado. Me estoy quemando. Esto es lo que me mató. Ahora lo recuerdo. Un disparo de una pistola de rayos alienígena.
-¿Duele?
-Dolió. Esto es sólo la moviola.
-¿Qué puedo hacer?

-Cierra mi tienda. Arregla los líos que haya dejado en Ciudad Opalo. Dile adiós a mi papi de mi parte. Y entonces encuentrate a alguien seguro y aburrido. Alguien que no arda...
-...Este es un sueño horrible. Horrible y aun así tan tranquilo...
-Lo se. Nuestras voces. Tranquilas como un lago. Densas como miel. Secas como Las Vegas.
-Un sueño terrible.
-Entonces ya sabes lo que deberías hacer, no, nena? [Jack ha ardido ya casi por completo y apenas queda su esqueleto]. Despierta.

martes, 15 de marzo de 2011

Llega el Invierno


¿Cómo distingues una gran historia de un folletín?
¿Cómo distingues una novela trágica, épica,vibrante y madura de una yuxtaposición de muertes, saqueos, incestos y traiciones en una acumulación improbable?

La respuesta es que es difícil distinguirlos. Tan fina es la línea que separa lo grandioso de lo grandilocuente, lo emocionante de lo populista. Con Juego de Tronos en particular, y con Canción de Hielo y Fuego en general, padezco una cierta disociación cognitiva. Me encanta, y no entiendo porqué. Es más, a ratos me parece que no me debería gustar: ¿Dragones? ¿Bastardos? ¿Torneos? Como decía el Estagirita:

-¡Vamos, no jodas!

Creo que el secreto está en el oficio. Me la he vuelto a leer (quince años después) y constato que aguanta el paso del tiempo y que está bastante pero que bastante bien escrita. Muy bien escrita para ser el típico-rollo-de-fantasía-pseudomedieval-de-espada-y-brujería. Martin sabe lo que se hace, Martin sabe lo que se trae entre manos. Martin no improvisa. Tal vez por eso el quinto tomo (A Dance of Dragons) ha tardado en salir más de cinco años, si es que al final lo hace en Julio como está anunciado. Martin dixit "Se a donde quería llevar la historia, pero el camino para ir del principio al final está siendo más complicado de lo que esperaba". Quedan otros dos tomos. Ya veremos si alguna vez se concluyen.

La opinión mayoritaria en USA es que se estamos ante la obra de Fantasía más renovadora desde Tolkien. Esto es parcial puesto que los americanos tienden a sólo conocer la fantasía anglosajona, pero aun así es relevante.

Se trata de una novela de gran escala, a la Guerra y Paz, de muchos kilómetros, muchos años, muchos paisajes, muchos personajes y muchos acontecimientos. Novelón para los que nos gusta leer novelones. Novelón para las vacaciones...

Se trata de una novela coral, escrita desde el punto de vista de decenas de personajes y los acontecimientos se ven desde distintas interpretaciones y perspectivas. No hay protagonista, o sí, el protagonista es el Juego de Tronos y los personajes -incluso los que pueden parecer en un momento principales- son coyunturales, fragmentarios y en más de una ocasión prescindibles y descartados.

Los personajes son adultos, complejos, mezquinos y malvados, humanos en definitiva.  Nada de hobbits de Disneylandia ni de arquetipos unidimensionales. Me gustan.

El elemento fantástico es parte del paisaje pero no es central en la historia. Apenas en cuatro ocasiones en casi mil páginas (dos en las nieves allende el Muro, una en una tienda de campaña y finalmente en la última página del tomo) aparecen elementos claramente fantásticos más que de historia alternativa. La magia arropa pues la historia pero apenas la embellece, no la transforma.

Martin no esconde sus influencias, ni de donde saca sus ideas:
  • La Guerra de los Cinco Reyes es casi la de las Dos Rosas, con unos Lancaster y unos York apenas travestidos en Lannister y Stark.
  • El Muro es sin duda el de Adriano, en Gran Bretaña (Westeros). Más allá hay pictos y monstruos.
  • Valiria la de la grandeza perdida es una Roma que de remota parece casi mitológica.
  • Los Dothraki son claramente mongoles que viven a caballo sobre el mar de hierba.
  • ...
No son ideas originales, pues ¿y qué? ninguna lo es nunca, puesto que descansamos sobre los hombros de los que vinieron antes.

En Abril comienza la serie en HBO y en España creo que comienza en Mayo en Canal Plus. Atención que A Game of Thrones y A Dance of Dragons acabaran el año en la lista de libros más vendidos, y si no al tiempo.

domingo, 2 de enero de 2011

Asípasolavida

Tomás ha roto el fuego y habrá que retomar el mismo rollo de las mejores canciones del año; y todos los años las mismas discusiones (zzzz). Busquemos oscuros grupos independientes con mucha guitarra, alguna gana y muy escasa mercadotecnia. Y si no los has oído tú mejor. Así soy yo el más cool. Esto para ligar y para ir de intelectual está bien pero ya hay ciertas edades.

Me es más simpática siempre la selección de Juanito, que busca siempre a Jeanette, la encuentra almost y luego le perpetra alguna guinda totalmente friquitaun-molamazo (pingüinos ecuatorianos, La Parienta, Shang-Chi Maestro del Kung-fu...).

Parece que en la cosa de la música hay que tener conce-to pero a las cándidas almas del complejo de Peter Pan todavía se les escapa que la ausencia del conce-to es un conce-to en sí misma, una declaración de principios neoimpresionista en la que las pinceladas se yuxtaponen sin hilo conductor aparente hasta que uno se aleja del cuadro y en la heterogenéidad se aprecia el concepto falstaffiano y ecuménico de la existencia de Yours Truly.

Y luego está la puta regla de que sean canciones del año. Valiente gilipollez. Como si en la Infoesfera ya lo tuviéramos todo visto hasta 2010. Hace ya decenios que se produce más de lo que se puede escuchar, so what's the point?

Va por ustedes.

Empezamos con Dover, mi Dover, cada vez más comercial, un Dover que ha transitado ya desde el grunge post-punk hasta la new wave y más allá, hasta el pop electrochochi y que ahora hoza y retoza entre Camerún y Bollywood: Diarabi
 
Luego obligatoria referencia a la fusión llevada más allá de donde la dejó Morente, en Omega. Para todos vosotros, A buscarme vienen, de Mixtolobo.

Y a continuación, el mejor disco de 2010, que se publicó en 2009: Las coplas del querer, de Miguel Poveda. Detengámonos en Sere...serenito.

Luego, algo que os va a joder mucho: Lo siento, pero la canción que perdurará de 2010 es Waka Waka, para siempre, no porque haya sido número uno en treinta países sino porque fuimos campeones del mundo. Increíble. ¡Qué feliz fui! La bailaréis en las bodas en vez del Saturday Night, Tsamina mina eh eh, waka waka eh eh, Tsamina mina, zangalewa, esto es Africa. No es de Shakira, sino de un grupo camerunés que se llamaba Golden Sounds, allá por 1986. 

Todo el mundo lleva años descojonándose por mi reivindicación apasionada de Raphael, y ahora resulta que también lo reivindica el ínclito del consenso Conde/Sinde en su Balada Triste de Trompeta, con lo que con el aparato mediático del gobierno a su servicio, Raphael pasará en meses de ser kitsch a heterodoxamente delicioso. Pues bien, dentro de la anticipación de tendencias que siempre clavamos en esta bitácora, arbitro de la elegancia y del buen gusto, he de anunciar que entramos en el lustro de Peret. Aquí está con una blusera zapatista, para sacudirse un poco la caspa tardofranquista. ¡Qué Suerte!

También me gusta muchísimo el funk y el groove, y no me da vergüenza. La vergúenza no sirve para nada y además sólo debe dar vergüenza robar. The New Mastersounds, con Hey, Fela! 

Ah, y que no se te olvide, si quieres explorar, no escarbes en Liverpool ni en Seattle, ¿por qué no miras en la música etíope de Mahmoud Ahmed? Bemem Sebeb Letlash

A medida que cumples años te acabas descubriendo fan de sesentones marchosos: Robert Plant y su Band of Joy: You can't buy my (me) love.


Y Poderosísimos Muse, ya desde sus comienzos. MOLA esta versión instrumental de su primer y remoto single: Cave

Luego, algo que es casi los White Stripes, Steady as she goes de los Raconteurs.

Los que tenemos una sensibilidad clásica, buceamos a veces en parajes remotos, y encontramos la  canción más sexy de Bruce Springsteen, que no ha estado en album de estudio hasta hace poco porque el Boss la escribió para Elvis Presley. Testosterona de camionero de New Jersey: Fire
 
De cortante, sorbete de la mejor canción de 2010, que es de otro siglo: You're my thrill. Sólo os pido que la escuchéis con atención y en silencio...
 
¿Cuándo se grabó el mejor swing? ¿En 1934? No, en 1981, en un disco de ese genio sin conce-to que se llama Joe Jackson: Is you is or is you ain't my baby.

 En mi corazón siempre queda un hueco para las Air Guitars, los melenudos chillones y los pantalones de pitillo. Este año les toca a los Black Crowes, con su She talks to Angels de "Shake your moneymaker".

Ningún año puede faltar una canción de Radiohead, y este año (puede que el anterior también) le toca a la mejor canción de Radiohead, que no está en ninguno se sus LPs y que es parte de la BSO de Romeo + Juliet: Talk show host



Terminamos con el músico más grande del siglo XX, que era negro, colérico, drogadicto y borracho y escribió un Canon, como Pachelbel.



Espero que os gusten todas las canciones muchísimo. Aquí tenéis la lista de Spotify.
asípasolavida

domingo, 25 de julio de 2010

Quedan un día y cinco horas

¿Una nueva era en los juegos de ordenador o una secuela para hacer caja? ¿Por fin un juego de estrategia en tiempo real multijugador a la altura del estado del arte, o más de lo mismo?

Veremos. A partir de las 00:00 CET del 27/07/10 se puede comprar, en FNAC, en el Corte Inglés, en Media Markt...  o descargarlo, claro. En España no abre ninguna tienda a medianoche porque para eso somos el Segundo Mundo, así que a descargarlo.

¿Tienes fuego?

martes, 6 de julio de 2010

Musa de Fuego #3

Todavía no está publicada en castellano. No se quién tiene los derechos.

Es una noveleta de ciento y pocas páginas de un escritor brillante, irregular y decadente. Decadente como la ciencia-ficción. Cuando discuto con Juanito siempre niego que la ciencia-ficción esté moribunda, pero ahora que no nos oye tengo que admitir que sí. Este es de los mejores y no es ni una sombra de lo que ha sido. Ni una sombra de aquel sombrío que asombró al mundo cuando publicó Hyperion en 1990, una novela que acaparó todos los premios con una imaginación y una calidad literaria sin parangón en la ya adocenada vulgaridad de un género que apenas produce fantasías didácticas mormonas o tratados de autoayuda para niños enclenques.

La verdad es que cuando uno piensa en la buena ciencia ficción, casi siempre se remonta décadas, sea uno de James Blish, de Alfred Bester, de Frederick Pohl, de Gene Wolfe....

Dan Simmons -como la ciencia-ficción- tampoco es lo que era. Pero quien tuvo, retuvo. Amor por Shakespeare que trasciende la peripecia (Romeo, Macbeth, Hamlet y Mucho Ruido y Pocas Nueces) y poco más: Una cosmogonía paleta y una trama pueril. Aparte del Shakespeare que permea todo, sólo algunos brillantes momentos imaginativos, con alienígenas más creíbles y casi menos planos que los personajes principales. ¡Qué triste que sea de lo mejor de c-f que he leído últimamente!

Pero claro, si echamos una mirada a los diez libros de ciencia-ficción más vendidos de Amazon.com
encontramos:
Uno de R.L. Stevenson, otro de Mary Shelley, otro de H.G. Wells, dos de Ayn Rand y otro de Star Wars. Parecería que el favor del público nos ha abandonado definitivamente... ¿Quedamos sólo cuatro friquis a los que nos gustan estas cosas?

viernes, 4 de junio de 2010

¡Ahora lo entiendo todo!

Todo cuadra. Bruce Wayne está detrás de la Iniciativa Dharma. ¡Ufff, menos mal! Creí que todo era una gilipollez sin pies ni cabeza. Para quienes no lo sepan, Bad Twin es una novela de Gary Troup, muy influída por Stuart Cunningham.

domingo, 14 de marzo de 2010

Want a piece of me, boy?

Sobre la propiedad intelectual hay mucho que hablar, como sobre casi todo.

Al final del día, no pasa más (ni menos) que aparece un nuevo canal de distribución que deja obsoletos a los demás y mucha gente que estaba ganando mucho dinero, deja de ganarlo. Esto ha pasado cuatrocientos millones de veces a lo largo de la historia y siempre ha sido el mismo drama, pero también siempre acaba de la misma manera: el campo sigue sin puertas y los guardianes del pasado esplendoroso van a casa a lamerse las heridas, suponiendo que su flexibilidad anatómica todavía se lo permita.

Me gusta poner el ejemplo de Blade Runner.
  • La vi en el cine en la universidad porque no me apetecía ir a clase. Pagué.
  • Luego fui con mi novia a verla al cine. Pagué,
  • La pusieron en Canal +. Pagué.
  • La dieron en abierto en otra cadena. Me tragué mis anuncios, que es una forma de pagar.
  • Me la compré en video Beta. Pagué
  • El Beta desapareció. Tenía el irracional deseo de verla en mi nuevo video VHS. Tuve que volver a pagar.
  • Luego salió el Laser Disc. Pagué.
  • El laser disc fue un fracaso comercial. Tuvimos que conformarnos con el DVD. Pagué.
  • Ya se cómo acabará la historia del Blu-Ray... No pagaré ni de coña.
Tengo un PC sin lector de DVDs y varios discos multimedia de los que he pagado el canon correspondiente. 

Ahora mírame fijamente a los ojos y dime que no puedo ripear o bajarme Blade-Runner para verla en mi PC. ¡Pero si debería ir mi nombre en los créditos de la película como uno de los que han dado soporte financiero para el proyecto! Dime además que no puedo, no porque hay que fomentar el consumo de electrónica de consumo, sino porque les hurto a los que poseen la propiedad intelectual.

Amos, no jodas. En fin. More on this, another day.

Pues la semana pasada me pasaba una cosa muy Blade Runner con Starcraft. Starcraft es un juego clásico de ordenador (1998) que redefinió la categoría de los juegos de Estrategia en Tiempo Real (RTS) y que también supuso un salto cuántico en los juegos en red, tanto en una red local (¡ay, qué bien nos lo pasabamos en la Uni!) como a traves de internet, con su prodigioso sitio Battle.Net. Yo creo que doce años después sigue siendo el más grande, aunque la empresa que lo creó (Blizzard) derivó -o mejor, el mercado derivó- a rollitos menos estratégicos tipo World of Warcraft, que son más roleros pero que se centran más en la microgestión de personajes concretos que en la campaña militar en sí. Así que después de una expansión, llamada Brood War, el juego languideció... relativamente: Diez millones de copias vendidas, 37 premios, canales de TV monográficos, torneos profesionales en Corea con audiencias superiores a 120.000 personas, y un servidor on-line cuyo tráfico ha crecido el 800%.

Para mí se trata de un destilado único de planificación e improvisación bajo estrés, que además presta atención a todos los aspectos de una campaña militar: Los recursos, la intendencia, la logística, el reconocimiento, la inteligencia, la superioridad numérica, la tecnológica, la velocidad, las particularidades del terreno, etc.

Es una Ópera Espacial divertidísima jugando contra la inteligencia artificial del ordenador, pero ya si juegas en red y lo que tienes enfrente es un cabrón tan retorcido y tan hijoputa como tú, pues es lo más grande.
El caso es que hace poco me enteré de que ¡por fin! van a sacar la secuela Starcraft 2 y me entró morriña pero...

Bueno, pues que en la vida de los ricos se cambia de ordenador cada cuatro años. El complejo tecnológico-industrial lo ha montado así y todavía no hemos sido capaces de evitarlo. El caso es que en uno de esos cambios ya me tocó inevitablemente pasar de Windows 2000 a XP y el juego nunca volvió a funcionar en la nueva plataforma. Como en el chiste, diremos que de Vista ni hablamos.

Luego me compré un Mac e intenté también instalar el Starcraft en la partición de Windows, sin éxito. Como soy cabezón que te cagas, la semana pasada decidí que iba a jugar al Starcraft en mi Mac, y en Mac OS X nativo. Al final lo he conseguido pero no ha sido fácil. Me habría gustado hacerlo de manera totalmente legal pero no ha sido posible. Ni actualizando mi licencia de Windows a una de Mac (pagando) ni siquiera volviendo a comprar el juego para Mac.  No hay forma de comprar el producto que quería, que es lo mismo que pasa con muchas canciones originales que no consigues que te vendan pero que es ilegal bajar. Por aquí guardo mis cds originales de Starcraft y de Brood War que supongo me servirán de atenuante si no de eximente cuando me quieran llevar al trullo.

Dejo aquí dicho como se hace por si alguien tiene las mismas paranoias y para ver si Juanito y Angelito lo reconstruyen y nos echamos unas partidas por internet de escándalo. Quiero aclarar además que cuando salga Starcraft 2 me lo compraré. Merece la pena.

  1. Primero uno se consigue una copia del juego en Mac OS 9. Esto  a lo mejor se puede comprar. Yo no lo he conseguido. En cualquier caso, es fácil con Google, Megaupload y esas cosas.
  2. Luego uno se baja de la página oficial de soporte técnico de Blizzard el parche que actualiza el juego a la versión 1.161
  3. Afterwards se baja uno de la nube un instalador nativo de Starcraft para Mac OS X.
  4. Luego se consigue un número de serie válido de Starcraft, bien sea porque guardas la caja del juego original o de cualquier otra manera.
  5. Ahora que ya tienes todo lo necesario, monta la imagen del juego (la copia que conseguiste) en el Mac.
  6. Ahora ejecuta el instalador nativo. En algún momento del proceso te pide el número de serie.
  7. Ahora se abre el parche, se seleccionan todos sus contenidos y se copian en Aplicaciones - Starcraft Folder - Starcraft Files.
  8. Después, y en esta misma carpeta, se borra la carpeta Maps y se le cambia el nombre a la carpeta Rename Me Maps. El nuevo nombre es ... Maps.

Ya está. el juego se puede ejecutar con el acceso directo o desde el finder. Buen finde
¿Ha llamado alguién a un exterminador?

viernes, 26 de febrero de 2010

Reivindicación


Llegará el tiempo en el que la verdad se abrirá camino; siempre llega, mi precioso. Llegará el día en el que caerán los velos y se resquebrajarán las mentiras que esparcieron los Orientales de ojos porcinos y pies peludos en los últimos años de la Guerra. Dice el Bolsón que somos una criatura maligna, pequeña y viscosa, oscura como la oscuridad. Dice que somos una criatura solitaria y furtiva, de ojos grandes y redondos. El malvado oriental, mi tesoro, bien conoce el valor de las palabras.

Las palabras...

Ayer tuvimos un sueño: Caminábamos silenciosos por una gran gruta que se extendía y extendía por debajo de toda Arda. Íbamos buscando algo pero no conseguíamos recordar qué. ¿Íbamos buscando un tesoro, mi precioso? Sin duda, un tesoro, mi tesoro. Después de recorrer toda la gruta, lo encontramos, pues en el fondo de la gruta, más allá de los confines del mundo, había una pared y en la pared unas runas y en las runas un pensamiento:

La única diferencia entre el cuento y la verdad
es lo a menudo que se cuentan el uno y la otra.
Talló estas runas Gr-Egoryke-Yes.

Apenas nos dio tiempo a leerlas (sí, precioso, la Pequeña Gente sabemos leer, no somos bestias primitivas) y ya los orientales estaban arrancándolas del muro y guardándolas en un cofre que el Bolsón se llevó silbando. Ahora, cuando estamos despiertos, parece absurdo que se puedan arrancar de la pared unas runas talladas, sin esfuerzo y sin dejar marcas, pero en el sueño ocurría, vaya que sí ocurría, precioso.

En el sueño perseguimos al Bolsón, que se llevaba el cofre con el pensamiento y que se iba riendo mientras huía; le perseguimos durante días sin cuenta pues necesitábamos recordar el pensamiento de esas runas, y él se reía mientras se burlaba:

–Aquí, Gollum, aquí, eh, hola, mi tessssoro– siseaba, y a continuación cantaba esa horrible y tonta canción oriental que tantos años nos ha acompañado:

Chepudo Gollum anda a cuatro patas.
Ten cuidado con el negro baboso
que aunque parece un caracol miedoso
sólo come niños muertos y ratas.

Ven conmigo, mi adorado tesoro
Que te trataré muy bien, mi precioso
Te chuparé tu tuétano esponjoso
Y después eructaré sin decoro.

Dedos Largos es un sapo asqueroso,
Y se cree dueño del anillo de oro
Que cuando se pone le vuelve hermoso.

Pero todo el mundo le canta a coro:
Chepudo Gollum, ¡lárgate, apestoso!
 Ni con tu anillo hablarás en el Foro.

Así que en la cueva Gollum habita
Y todo el mundo le teme y evita.


Esa es la canción, oh, sí, mi regalo de cumpleaños, la canción del Gollum. Cortesía del Señor Bolsón, de Bolsón Cerrado, en Bolsón de Tirada: racista, demagoga y estúpida, como el viejo Bolsón.

Después de una eternidad de persecuciones, cuando ya le íbamos a alcanzar, el Bolsón se puso mi Tesoro y desapareció y ya sólo podíamos oír su risa, alejándose.

Entonces despertamos. No somos adivinos, pero no es necesario ser uno de los Sabios del Concilio para aprehender el significado de este sueño, ¿no es verdad, mi tesoro? Cuánta verdad encierra el pensamiento de estas runas soñadas, y cuan bien se lo aprendió el maldito Bolsón. Desde que nos lo quitó hasta que empezó la Guerra del Anillo, recorrimos todas las tierras desde los Puertos Grises hasta las Montañas de Hierro y desde el lejano Harad hasta las Montañas Azules, y en todos los sitios se les canta con regocijo a los niños la historia de cómo el Bolsón burló a esa criatura  patética, despreciable y repugnante, que se llamaba Smeágol y que gorgoteaba al hablar -¡Gollum, Gollum!

Sólo han pasado treinta años desde que encontré al Bolsón por primera vez, mi tesoro,  y ya la historia se troca en leyenda y ya la tragedia en bufonada para los hijos rechonchos de los orientales. Tienes que escuchar la verdadera historia, precioso, porque si no desaparecerá sepultada por las mentiras orientales y Smeagol el Alto se evaporará de la memoria y sólo quedará en el recuerdo Gollum el Ridículo.

Oye nuestra versión de la historia y comprende, mi tesoro.
 
Recordamos muy bien aquel día. Era nuestro cumpleaños. Desde el Mar vinieron hasta la Colina de las Piedras los Orientales, guerreando y quemando las mieses. Vinieron con el Sol, ese odioso Ojo en el cielo que nos abrasa y nos espía. Y no vinieron solos. Feroces Elfos de ojos brillantes les acompañaban. Y los Enanos crueles y gordos como los barriles de la cerveza del Pueblo del Lago. Y también los Hombres, gigantes sin mente, esclavos de los Orientales. Todos vinieron a las montañas preciosas de la pequeña gente. Vinieron a por tierras, a por ganado, a por la plata de nuestras colinas y a por los deliciosos frutos del pillaje y el saqueo. ¿No te habrías tragado esas patrañas de que los orientales –se llaman hobbits a sí mismos- no han roto un plato en su vida y se dedican a fumar hierba y a contar historias junto al fuego? No podemos imaginar cómo habrían sobrevivido en medio de Eriador si así hubiera sido. Son un pueblo guerrero, como todos los pueblos vivos, los que no lo eran ya perecieron –como la Pequeña Gente, tesoro- o son esclavos de los que sí lo son. Los orientales son guerreros y además alquilan mercenarios de todas las razas para expandir sus dominios. Créenos, mi precioso.

Como una plaga de langostas arrasaron nuestros campos y así desaparecieron nuestros espíritus familiares, cuyo destino era uno con nuestras cosechas.

Hollaron con sus pies enfundados nuestros lagos y ríos y así murieron nuestros peces que eran nuestros hermanos y nos alimentaban.

Luego talaron los árboles y derribaron nuestros templos y allí murieron nuestros dioses que en ellos residían.

Después inundaron nuestras cuevas acogedoras con ese líquido negro que es la sangre de los padres de los Enanos y las prendieron fuego, y allí murieron nuestras hembras, que dormían juntas, abrigadas en el gineceo comunal.

Todas estas hazañas las perpetraron mientras el Ojo maligno brillaba en el cielo, mientras dormíamos protegiéndonos del Ojo, cuando, ciegos y aturdidos, no podíamos salir de nuestras mansiones subterráneas para defender nuestra heredad. Quemaron nuestros bosques, asesinaron a nuestros ancianos y a nuestras esposas; los que no murieron por el fuego, perecieron por la flecha o por el hacha cuando salían de las cuevas huyendo del incendio. Todo sin ira y sin remordimientos, como si la Pequeña Gente no fuera gente en absoluto, como si fuéramos vacas, árboles, piedras u  hojas que lleva a cualquier parte el descuidado viento. Sólo quedábamos los machos y los jóvenes, que dormíamos en una cueva separada, en un otero algo alejado del pueblo y que por eso no encontraron... al principio, como enseguida se verá.

Hasta que llegó la noche y se ocultó el Ojo. Cuando comenzamos a salir, desde el otero se ofrecía a nuestra vista el paisaje de la muerte y de la destrucción allá abajo. ¡Cómo lloramos aquel día cuando comprendimos lo que había pasado! ¡Cómo les odiamos y cómo necesitábamos venganza! Allí nos armamos todos con nuestros cuchillos y nuestros dardos. Cantamos canciones de guerra y nos embadurnamos los rostros con sangre...

Caímos sobre ellos. ¡Qué grande aquella batalla y qué hermosos aquellos guerreros! Casi olvidamos el dolor de la pérdida cuando veíamos a nuestro hijo Deagol el Fuerte, acuchillando a los Enanos asesinos de su madre. Cuando vimos a nuestro padre, Smeagol el Alto, casi tan grande como un Hombre, estrangulando a un feroz Elfo que en los estertores de la agonía le arañaba el rostro con uñas afiladas. Pero Smeagol no aflojaba su abrazo, ni con el rostro cubierto de sangre. Incluso llegó a parecer que ganaríamos, hasta que desde el otero donde estaba nuestra cueva empezaron a llover flechas certeras. Miramos hacia arriba y vimos a los orientales que disparaban parapetados en las rocas. Tensaban sus arcos una y otra vez y sembraban la muerte en nuestra hueste.

En aquella batalla pereció Deagol el Fuerte, que cayó fulminado cuando una flecha le entró en la cabeza por el ojo izquierdo. Deagol quedó tendido, ya muerto antes de que su cabeza golpeara el suelo. Allí fuimos cayendo uno a uno pues con nuestros dardos no llegábamos a las rocas donde estaban parapetados los orientales, que ensayaban y perfeccionaban su puntería con nosotros. Al final quedamos nosotros solos, tesoro, y viendo el día perdido, nos lanzamos corriendo hacia el río. Si llegábamos al agua, podríamos escapar y guardar la venganza para otras lunas, así que corrimos como perseguidos por Balrogs, hacia un río que parecía no acercarse apenas, a pesar de que el corazón se nos salía por la boca con la carrera.

Las flechas silbaban a nuestro alrededor y finalmente una nos atravesó la pierna, de modo que caímos al suelo mientras oíamos el grito de triunfo de uno de los orientales. Nos volvimos a levantar y seguimos cojeando en zigzag, acercándonos al río salvador, murmurando plegarias a los espíritus de los vientos para que desviaran las flechas de nuestros enemigos. Otra flecha nos agujereó un brazo y volvimos a caer. Ahora ya apenas oíamos los gritos lejanos. Tanto habíamos corrido y tan cerca estaba ya el agua. Nos levantamos chorreando sangre y con un último esfuerzo nos sumergimos en el agua acogedora que al recibirnos se tiñó de rojo.

En ese momento no pensábamos en Deagol, ni en nuestras hembras muertas, sólo en bajar hasta las profundidades, donde pudiéramos estar a salvo de las flechas, hasta que se fueran los malvados. Ya en el fondo, nos arrancamos las dos flechas y esperamos. Pasaron una noche y un día. Creemos que perdimos el conocimiento varias veces allá abajo en lo oscuro. En el duermevela de la fiebre de las heridas, allí en las profundidades del río, encontramos el Anillo. Tal vez por casualidad o tal vez por los inescrutables designios de ese Señor Oscuro. No lo podemos saber, mi tesoro.

Lo que sí es cierto es que entonces no sabíamos nada de anillos de Poder, ni de Mordor, ni de invisibilidades ni de Espectros. Sólo sabíamos del dolor y de la venganza. El Anillo fue para nosotros recordatorio de la Matanza del Cumpleaños y emblema de nuestra venganza. Ciento y siete de la Pequeña Gente murieron aquel día. Nos  pusimos el anillo en el dedo y juramos que no nos lo quitaríamos hasta que ciento y ocho orientales pagaran por lo que habían hecho el día de nuestro cumpleaños en la Colina de las Piedras.

 Salimos del río de noche para encontrar las orillas plagadas de orientales y Enanos. Aparentemente habían decidido instalar una mina allí para sacar la plata de nuestras colinas. Eran demasiados. Sólo Smeagol no sería rival para ellos. Uno a uno, tal vez, pero qué podíamos hacer contra cientos de aquellos hediondos salvajes. Así que volvimos a las cuevas de las montañas, mi tesoro, a las cuevas que conocíamos como la palma de nuestra mano y en las que nunca nos encontrarían. A esas cuevas en cuya oscuridad veíamos mucho mejor que ellos y en las que podíamos evitarlos o emboscarlos según la necesidad y la oportunidad.

Allí habitamos durante muchísimos años, matando ocasionalmente aquí a un Enano gordinflón, allí a un trasgo, allá a un orco baboso, y muy de vez en cuando un Elfo o un oriental. Matando y huyendo, tomando fuerzas para volver a matar, bebiendo de las aguas subterráneas y comiendo de lo que matábamos con nuestras manos, y huyendo de las antorchas y de los Elfos, así pasamos tantos años, precioso mío.

Fueron años muy duros y largos, sin más compañía que nosotros mismos, que sólo nos hablábamos de la venganza y del recuerdo de la matanza, hasta que no supimos hablar de otra cosa.

Afortunadamente, el Anillo empezó a hablarnos y a hacernos compañía. Nos hablaba de otras edades, de batallas gloriosas entre los Poderes de la Tierra. Nos explicaba cómo era el mundo antes de los Años Oscuros. Nos contaba como nos había esperado en el fondo del río durante siglos y siglos a nosotros, como éramos los elegidos, como él era nuestro desde siempre, para ayudarnos a conseguir la gloria, a ser oídos por los sabios, a que nos sirvieran los valientes. No es que tuviéramos mayor interés ni en los sabios ni en la gloria ni en los valientes, pero resultaba reconfortante en aquellos años de oscuridad hablar de algo que no fuera de Deagol muerto, de las flechas, de la matanza de mi cumpleaños. Otros días nos hablaba del Señor Oscuro y de su tremendo Poder. No nos gustaba ese Señor Oscuro, pero los cuentos del Anillo nos hacían compañía.

Así que a menudo escuchábamos a nuestro Anillo, a nuestro tesoro, y nosotros le hablábamos de Deagol, de los malvados hobbits, de aquel día que era nuestro cumpleaños en la Colina de las Piedras. Aunque el Anillo casi nunca nos escuchaba. Prefería hablar de ese Sauron-Señor-Oscuro que a veces pintaba magnánimo y bondadoso y a veces cruel y terrible. No le interesábamos, mi precioso, no le interesaba nuestra historia, ni nuestra venganza ni la pequeña gente. Prefería hablar de Gente Grande. Pero le contábamos la historia de todos modos, aunque él siguiera cantando de la Gloria y el Dominio y la Oscuridad y el Poder y la batalla. No nos gustaba ese Señor Oscuro que hacía cantar al Anillo de esa manera, precioso. Pero aun así seguíamos hablando con el Anillo, con el Tesoro, que era más nuestro que del Señor Oscuro, desde luego que sí, precioso.

Durante todos esos años de oscuridad poco a poco fuimos convirtiéndonos en un cuento de los que cuentan las viejas orientales a sus cachorros en las noches de invierno, para asustarlos. El viejo Gollum invisible que vendrá por la noche y os comerá. El que vive en la oscuridad y habla solo con su Tesoro. El que mata a los hobbits y a los enanos. El que come lagartos y arañas. El que gorgotea al hablar. No nos importaba, así nos temían, así entraban en las cuevas menos a menudo y con más miedo.

Llevábamos sesenta y siete orientales muertos en las cuevas cuando llegó el Bolsón. Uno más, pensábamos, precioso. Y por este exceso de confianza vino el llanto y la guerra. Quisimos jugar con él, como habíamos hecho con tantos, pensando que no eran enemigos en la oscuridad de las cuevas, nos gustaba que pensaran que iban a vivir, que podían escapar, nos gustaba que sufrieran entre la esperanza y la desesperación como había sufrido nuestro pueblo. Pero sobre todo queríamos una distracción para nuestra condena, hablar con alguien, aunque fuera un oriental, oír lo que fuera que no fuera nuestra propia voz o la del Anillo cuando empezaba con sus aburridos cantos de señores oscuros.

Así que el Bolsón fue mi huésped y pasamos varios días charlando y jugando: a los acertijos, a las cartas, al chaturanga y a los dados. A veces ganaba yo, a veces el Bolsón, pero ¿qué importaba? Al final lo mataría y me lo comería, como siempre. Pero este Bolsón nos emborrachó. Jugó bien sus bazas. Llevaba dos botellas de vino especiado en su equipaje y yo llevaba siglos sin beber. Y nunca había probado un vino tan fuerte. Así que la tercera noche, después de ganarme a los dados, dijo que quería celebrarlo y le dejé descorchar una botella. Al poco rato estábamos cantando canciones antiguas y ya pronto le estábamos pidiendo nosotros mismos que descorchara la segunda. Y discutiendo seriamente si liberarle de verdad, con la placidez estúpida de la borrachera. Fuimos a orinar y a la vuelta nos sentamos en una piedra, sólo un momento, para que se nos aclarara la cabeza, en seguida iríamos y mataríamos al Bolsón. Ya nos habíamos divertido bastante. Sólo un momentito descansando aquí. Un momentito...

Lo siguiente que recordamos es despertar y tener al Bolsón encima de nosotros arrancándonos el anillo del dedo. Nunca entendimos por qué no nos mató mientras dormíamos el sueño del vino. ¿Le faltaba coraje? ¿O tal vez había algo de cierto en las historias que nos contaba el Anillo de que estábamos llamados a muy altos destinos?  Nos revolvimos todo lo rápido que podíamos pero el Bolsón se nos escurrió con el Anillo en su mano. Comenzamos a perseguirle pero enseguida caímos al suelo con la cueva dándonos vueltas en la cabeza. El caso es que consiguió fugarse. Pero sobre todo consiguió llevarse el Anillo.

Lo demás ya lo sabes, aunque sea entretejido con las caricaturas y mentiras que urdió el Bolsón en sus crónicas. Es cierto que abandonamos las cuevas para perseguir al Bolsón y para perseguir al Anillo. También es cierto que queríamos matar al Bolsón y a cuantos orientales pudiéramos hasta llegar a los ciento y ocho, pero abandonamos las cuevas sobre todo porque queríamos recuperar nuestro Tesoro, la prenda de nuestro juramento. Nosotros lo habíamos encontrado y con nosotros debía permanecer, hasta que se consumara nuestra venganza e incluso después, lejos de ese señor oscuro de la gloria y el poder, que no escuchaba las historias de la Pequeña Gente. Nunca permitiríamos que él lo tuviera, mi tesoro. El Anillo era nuestro. Nuestro o de nadie. O de nadie.

Por eso, te pedimos que viajes más allá de los Meandros de la Épica y allende las Montañas Brumosas de la Lírica, hasta el reino yermo de la Piedra, donde palabras, ideas e intenciones palidecen y sólo quedan los hechos, refulgiendo como espadas élficas. Cuando llegues allí, en ese paisaje hostil, pregúntate:

-¿Quiénes rescataron el Daño de Isildur del fondo de un río en el que el Señor Oscuro lo habría encontrado apenas hubiera empezado a recuperar su poder? No fue Bilbo Bolsón.

-¿Quiénes lo enterraron en las honduras de la tierra donde ni siquiera llegaba la mirada del Ojo Sin Párpado? Ningún hobbit.

-¿Quiénes lo custodiaron allí durante quinientos Años, renunciando a la compañía de los seres vivos? Pues no fue Gandalf el Gris.

-¿Quiénes lo hubieran custodiado otros quinientos más si el entrometido Bolsón no lo hubiera robado, provocando así la Guerra del Anillo? No, precioso, no Saruman (por cierto, mi tesoro, en la Guerra del Anillo murieron noventa mil orcos, cuarenta mil hombres, doce mil enanos y dos mil elfos, ya ves que gran servicio hizo el Bolsón a todos los Pueblos que Hablan).

Y aun sigue reflexionando, ¿quiénes acompañaron al Anillo hasta Mordor y quiénes eran los únicos que conocían el camino y además estaban dispuestos a seguirlo hasta las mismísimas fauces del Monte del Destino? ¿Gimli, hijo de Gloin, el Enano? No. ¿Legolas, el Elfo del Bosque Negro? Tampoco.

Pero sobre todo, sobre todo, precioso, pregúntate si fue Frodo el Mediano el que arrojó el Anillo al volcán destruyéndolo y si fue él quien se inmoló para destruirlo o fueron otros, tal vez los vilipendiados por la historia. Tal vez concluirás, en el desnudo terreno de los Hechos despojados de la fanfarria de las Palabras Orientales, de sus epítetos superfluos y de sus patéticas justificaciones, que fuimos nosotros, sólo nosotros, Smeagol el Alto y Gollum Dedos Largos, los que con su muerte destruyeron el Anillo y salvaron a la Tierra. Tal vez concluirás que esta es la única verdad.

...Y tal vez convendrás en que todo lo demás es pura manipulación. Brumas que oscurecen los hechos. ¡Qué gran periodista hubiera sido el Bolsón! Si tan sólo hubiera nacido seis mil años más tarde...

sábado, 23 de enero de 2010

El Gato de Schrödinger y el Progreso


Es fascinante como lo que antaño fue sabiduría arcana se trivializa, se democratiza y acaba permeando la cultura cotidiana POPular. Probablemente el ejemplo más a mano es el de todo lo relacionado con Internet (@, .com, www, ADSL, direción IP, blog, red social, ...). Sin embargo, hay ejemplos menos relacionados con la mercadotecnia de la tecnología y más con una auténtica subida del nivel cultural (un salto cuántico en la comprensión de la realidad por parte de la consciencia colectiva, tal vez).

Es el caso de la Mecánica Cuántica. La Mecánica Cuántica se desarrolla entre las postrimerías del XIX y la Segunda Guerra Mundial y consiste en una serie de teorías, postulados y herramientas matemáticas que se desarrollan para explicar el comportamiento de las partículas subatómicas allí donde la Mecánica Clásica o Newtoniana no tenía explicación o realizaba predicciones erróneas. El andamiaje matemático de la mecánica cuántica desarrolla una serie de ecuaciones o funciones de onda que describen el estado de los sistemas, pero lo hacen de manera probabilística; es decir, describen los sistemas con la probabilidad de que estos estén en un estado concreto en un determinado instante en que dichos sistemas son observados.

Notesé que si no hay observación, no hay conocimiento y teniendo en cuenta el principio de indeterminación de Heisenberg, toda observación altera el sistema observado, luego el observar un sistema lo cambia. No existen observaciones no intrusivas ¿o sí?

Este es uno de los tipos de paja mental que se han estado haciendo los físicos durante el último siglo (razón de más para no estudiar Física) y que ha acabado siendo una disputa más teológica que científica. Pero de la mecánica cuántica surgen otros problemas o paradojas no relacionadas con el subjetivismo sino con cómo interpretar lo que la mecánica cuántica implica de la realidad, puesto que sus resultados están a veces muy alejados de nuestras percepciones macroscópicas de la realidad.

Para relexionar sobre estas contradicciones, Erwin Schrödinger publica en 1935 un artículo seminal que describe el experimento intelectual del Gato: Tenemos una caja cerrada y opaca que contiene un gato, una botella de gas venenoso, una partícula radiactiva con un 50% de probabilidades de desintegrarse en un tiempo dado y un dispositivo tal que, si la partícula se desintegra, se rompe la botella y el gato muere. Como el estado de todo el sistema depende de una única partícula subatómica, se debe poder describir por las leyes de la mecánica cuántica, de manera que la pregunta de si el gato está vivo o muerto se debe poder contestar con ellas. Estas establecen que mientras no se abra la caja el gato está descrito por un estado "medio vivo-medio muerto" y que sólo al abrir la caja podemos constatar una de las dos posibilidades macroscópicas ya que el gato "colapsa" a vivo o muerto.

¿Qué quiere decir todo esto? Pues vete tú a saber, pero hay varias interpretaciones, todas ellas fascinantes:

  • La variable escondida o interpretación Einsteniana: Las ecuaciones no describen el estado del gato sino el conocimiento que nosotros podemos tener del gato, que no es completo, porque nos falta información. si tuvieramos esa información (la variable escondida), deberíamos ser capaces de describir el estado del gato en términos que tuvieran sentido. Esta interpretación sostiene que el gato siempre está vivo o muerto, independientemente del observador.
  • La interpretación de Copenhague: Según las ecuaciones, el gato está medio vivo y medio muerto. Punto. El preguntarse qué quiere decir esto carece de sentido puesto que esto es todo lo que podemos saber del gato hasta que abrimos la caja, momento en que el gato colapsa a vivo o muerto. Según la interpretación de Copenhague, las ecuaciones describen la realidad.
  • La teoría de los universos múltiples: Pues sí, todas esas paridas de la ciencia-ficción sobre los multiversos tienen fundamento y no pueden ser refutadas con todo lo que sabemos de la mecánica cuántica. Según esta teoría inciada por Everett, hay universos en los que en cada momento el gato está vivo y muerto. Cada medida, observación o interacción de un observador externo con el sistema produce dos universos: uno con el gato vivo y otro con el gato muerto. Filosóficamente esta interpretación concilia -hasta cierto punto- el determinismo científico con el libre albedrío, además de ser coherente con toda la matemática involucrada y ser mucho más divertida (podemos decir por ejemplo que en cualquier momento hay un universo en el que el gato no ha muerto: inmortalidad cuántica), por eso este es el preferido de guionistas y escritores de ciencia-ficción.

Ya hablé en su día del uso del Gato en  Los Invisibles pero después de todo, este no deja de ser un comic de culto. Me pareció mucho más revelador ver cómo los foros de internet se plagaban de referencias a la física cuántica para discutir lo que estaba pasando o no en Perdidos o cómo terminaría (por ejemplo en Theoriesonlost.com para la interpretación de los Universos Múltiples o en blogs.suntimes.com para la interpretación de Copenhague)  pero bueno, ya discutimos también que Lost es parte de Friquitaun y como todo barrio de Friquitaun tiene que tener dentro algún parque temático para que se entretengan los friquis.


Pero cuando en una serie tan mainstream y tan de gran público como Flash Forward, un físico, en pleno triquitriqui, se pone a explicarle a la socia la paradoja, cuando en Facebook se discute colectivamente el teorema de Everett, cuando en Youtube hay videos explicando el experimento del gato con cientos de miles de visitas, no puede uno evitar unos momentos de optimismo recapitulando que donde antes estábamos luchando por la alfabetización ahora estamos instalados cómodamente en el bachillerato.

Dura sólo unos momentos. Luego conversas unos minutos con uno de veinte años y se te pasa.

Pero en fin, a lo que íbamos y para lo que valga, mi quiniela para el futuro desarrollo de Flash Forward, es que las visiones de futuro están causadas por emisiones de neutrinos (que al viajar más deprisa que la luz, pueden viajar en el tiempo, pero esto lo explicamos otro día) y que no todos los futuros vistos se cumplirán (en el universo particular que estamos observando), sino que son futuros posibles, modificables por la acción o la observación de cada uno de los protas. Me puedo equivocar, pero ¡qué  divertido es adivinar!