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sábado, 7 de agosto de 2010

¿Qué me llevo a la playa 20100801?: Eskerresultadekedormíme

Nuestra tradicional entrada veraniega de sugerencias aleatorias de libros y tebeos a disfrutar mientras te sudan las axilas, te pica el pecho con tanta crema y tanta mierda y encima se te mete la arena por el culo, queda deslucida este año por mi cabecita loca: Eskerresultadekedormíme en la crítica y crucial madrugada en la que cogía manta y merienda y me encaminaba al litoral. Y es que no se puede ya a ciertas edades apurar hasta las heces el cáliz del rodriguismo setentero y urbanita. Que ya no estamos para cerrar Madrid, sino para sopitas y buen vino y Estipendium pecati, mors est.

Así que, pues, lo que había en la mesilla, que fue lo único con lo puede arramblar en microsegundos, mientras simultáneamente me ponía los pantalones, blasfemaba en varios idiomas y decidía si no ganaría unos preciosos minutos lavándome los dientes en el coche.

La lista pues tiene mucho de escasa, de desequilibrada, de inopinada y de aleatoria pero también tiene el discreto encanto de lo sorprendente y el acicate que necesitáis para tal vez dar el paso ese que os falta para percataros de que los libros físicos son un atraso fetichista y que en realidad donde están los libros bien y donde deben estar es en la Red (ahora se dice Clau, o Clou, o Cloud, o algo, pero es el mismo perro, la meretriz babilonia de siempre). Allí están todos, son gratis -como todo-, no ocupan sitio en la maleta y los tienes accesibles en cualquier situación y dispositivo.

Algo setentero, de humor negrísimo, viajes en el tiempo y bombardeo de ciudades: Matadero Cinco, de Kurt Vonnegut

Algo inclasificable: La Subasta del Lote 49 de Thomas Pynchon

Un thriller bien escrito, lo que constituye realmente una rara avis en el adocenado panorama de best-sellers: Complicidad de Iain Banks

Un paréntesis en una de las únicas colecciones de Space Opera contemporáneas que merece la pena: El Estado del Arte de Iain M. Banks

Un libro de Ciencia-Ficción de cuando la ciencia-ficción era la expresión literaria más interesante del momento: Cities in Flight de James Blish

Manierismo y posmodernismo destilados y seminales: Planetary (Edición Absoluta, Tomo II) de Warren Ellis


¿Qué más se puede pedir? Pues... herpes, talco y tecno-pop.

sábado, 3 de abril de 2010

Centello

Es posible estar en otro tiempo y en otro lugar a cincuenta kilómetros de la madrileña urbe.

Ver mapa más grande

allí estuve con Centello. Centello murió en 1891, a manos del Espartero. Tomando ocho varas y matando a seis caballos en suerte de varas. Nadie lo diría, viéndole el morro anovillado y la cuerna recogidita. Llegó bravo al tercio de muleta.

Ya nada es como antes. Nunca ha sido nada como antes.


...Don Esteban Hernández fue un ganadero con recursos suficientes para satisfacer su vocación, contando con varias fincas: Cuarto Carretero, Dehesa de Guadalix, Prado Herrero, Soto Gutiérrez y el Parral, en los términos de Ciempozuelos, San Martín de la Vega y Guadalix, en la provincia de Madrid. Se casó con Doña Luisa Plá. Su filosofía le llevó a asegurar que los gustos de un ganadero como él siempre serían contrarios a los de los toreros, puesto que si él buscaba la fiereza, ésta sería lo que ellos siempre querrían evitar...

tomado de "El Raso de portillo". http://www.lacabañabrava.es/

viernes, 29 de enero de 2010

Doce Pistas para el Reino Mágico

1) Ve con niños, joder. Si no tienes hijos, llevate a los sobrinos o al hijo de unos amigos. Es para ir con niños.

2) ¡Cuidado! Aunque sea Florida, Enero es Enero, llevate ropa.

3) Comprarás: Así que recuerda, 1US$=0.8€ A este cambio es casi todo barato, menos el vino.

4) Si me has hecho caso y vas con niños, considera un vuelo directo: 9 horas + 2 o 3 de aeropuerto + 1 de inmigración + 0.5 de aduana. si en este punto pierdes la conexión (recomiendo un mínimo de 2h30' para garantizarla) empezarás a pensar en Houston. Ahora que claro, lo más barato -desde Madrid- es ir por Atlanta).

5) Si vas un día, Magic Kingdom. Si vas dos, plus Hollywood Studios. Tres: Animal Kingdom. Cuatro, repite Magic Kingdom. Epcott te lo puedes perdonar.

6) Las mejores atracciones: Aerosmith Rollercoaster, Tower of Terror, Expedition Everest, Mission Space, Space Mountain, Soarin', Philarmagic.

7) Si quieres ir a la NBA o al fútbol (americano), ya puedes ir sacando las entradas.

8) Ni se te ocurra ir allí y no pasarte a ver El Circo del Sol.

9) Lo que voy a decir es muy jodido en vacaciones: Madruga y estate en los parques a las nueve AM. Me lo agradecerás. Lo tengo muy estudiado, ni Magic Hours ni leches, madruga.

10) Planificate un poco. Por tres leuros llevarás en el móvil: Una Guía de Disney World, una aplicación que te muestra en tiempo real el tiempo de espera en todas las atracciones, así como las más cercanas, una guía de todos los restaurantes con sus menús y precios...

11) No almuerces. Es estéril, caro y malo. Desayuno USA, guarrería de supervivencia cuando el gusanillo despierta (ese churro americano que se llama Funnel Cake o un perrito caliente o cualquier porquería al uso) y homenaje nocturno.

12) Vas a ir una vez, así que no seas rata: Alojate en Disney, preferiblemente en uno de lujo de la muerte. Es algo más caro pero ahorras un huevo en transportes y en tiempo y además, estos chicos sí que saben tratar a los clientes. El que no me crea, que lea algún libro de esos de Escuela de Negocios, de Marketing o de Operaciones y que busque el capítulo dedicado a Disney.

Curiosidad: Cuenta Huérfanos en la obra de la factoría Disney. Bambi, Blancanieves, Peter Pan, El Rey León, Pinocho, Cenicienta, Nemo, los sobrinos de Donald (probablemente), Mowgli, George de la Jungla, el Emperador y sus locuras, el planeta del tesoro, los tres cerditos (a todos los efectos),... No es sorprendente (desde siempre personajes como David Copperfield Y Luke Skywalker han apelado a las mismas emociones primarias) pero sí abusivo.

martes, 11 de agosto de 2009

Espiral abuñuelada


En este verano carente casi por completo de momentos gastronómicamente reseñables -como si la crisis hubiera devenido en una cierta tristeza de la tripa-, mención merecen los famosos churros de Ramón, no por novedosos -la churrería abrió en 1941- sino porque setenta años después siguen siendo los churros con más personalidad del universo patrio y no te quiero decir si los comparamos con los fritters de allende los mares.


Acá, en Marbella, a las diez de la madrugada, en un sitio que sería paradisíaco si hiciera ocho grados menos y no hubiera que lanzarse en plancha para tomar posesión de una mesa. En la Plaza de los Naranjos, en pleno casco antiguo, myfriend, entre los azahares y la capillita del Cristo del Amor que anuncia ya la Lotería de Navidad de su cofradía, puedes encomendarte al espíritu omnipresente de San Jesús Gil del Gran Poder Que En Gloria Esté y por unos módicos diez fokin euros por persona humana, sacudirte un pantagruélico homenaje sin par. A saber: Tejeringos en cantidad suficiente (que mire vuesa merced que son churros, que no Tejodos) con chocolate de la leche o cortado doble (según le quepa a uno todavía el bañador o recién ya no) y un zumo de naranja que si te lo admite el estragado estómago a esas tempranas horas de la matin, pues hace mucho bien y vitaminas y tal.
Ya no son lo que eran, pero en general ya nunca nada es lo que era y tengo muchas dudas de si es que alguna fez fue algo lo que era o non. Y sin ser lo que eran, que no lo son, están muy bien, coño: Secos, huecos, crujientes, suaves, y dulces. Dice Pepe, que es el hijo de Ramón, que el secreto está en freirlos con poco aceite de oliva virgen y cambiar este muy a menudo. Yo no me lo creo. Algún secreto más habrá, que nadie vende su primogenitura por un plato de lentejas, salvo algún oriental hambriento.
¿Unos churritos?