domingo 8 de noviembre de 2009

Los sueños de los que está hecho lo Nuestro



o Cómo la ciencia-ficción conquistó el mundo, de Thomas M. Disch (1940-2008) es, sin duda alguna, el mejor libro que he leído este año.


Paradójicamente, este fenomenal novelista y poeta al que constantemente esquivaba el reconocimiento de crítica y público que merecía, siempre acababa recogiéndolo en los rincones más insospechados. Por ejemplo en El Tostadorcillo Valiente (1986), narración infantil que le compró Disney, o en este análisis lucidísimo de la ciencia-ficción como género que nos ocupa (1998) y que fue -¡oh broma cruel del destino!- la única de sus obras que se alzó con el premio Hugo de Ciencia-Ficción en el año de su publicación.

Thomas Disch publicó su última novela de ciencia-ficción en 1978 (En alas de la canción) y desde entonces sobrevivió mal que bien con su poesía, su carrera como crítico literario (en el Times, y en el New Statesman, con Martin Amis), una carrera de nuevo discreta pero personalísima en la literatura de terror y su pintura.

Y digo mal que bien porque finalmente tiró la toalla. A los sesenta y ocho años, tras la muerte por cancer de su pareja durante treinta años (Charles Naylor), el incendio de su piso, un embargo inminente, sin plata en el bolsillo y una vida si no extensa por lo menos intensa, lpidió que el último apagase la luz antes de salir. Hablando de su muerte, Ramiro Sanchíz recuerda a los estóicos: No cabe quejarse demasiado de la vida porque la puerta siempre está abierta.

Tal vez es la combinación de haber sido un profesional del género y su prematuro distanciamiento del mismo la que confiere al libro su tono único. Un tono como el del aquel hijo que a los cuarenta narra la historia de su padre, que le llevaba al futbol y le leía cuentos por las noches pero que bebía los sábados y no era muy inteligente. Es un tono nostálgico, con amor por el pasado mítico pero sin respeto y sin perdón por todas las vergüenzas y limitaciones de ese pasado que además de mítico resulta que era sórdido.

La verdad es que Disch deja pocos títeres con cabeza. Veamos: H.G. Wells, Philip K. Dick (con matices, con muchos matices), Gene Wolfe (en passant), William Gibson y pocos más salen relativamente indemnes del escalpelo, pero la mayoría de los demás son demolidos sin compasión. Algunos previsiblemente, como Ron L. Hubbard, fundador de la Cienciología, John Norman o Jules Verne -que, afrontemoslo, como literato era un puto desastre-. Pero la crítica es igual de despiadada contra otros popes mucho más respetables a priori: Robert Heinlein, Ursula LeGuin, Edgar Allan Poe, etc. En todos los casos el análisis de Disch pone de manifiesto fascismos varios y patológicos, deshonestidades editoriales de toda índole y limitaciones narrativas y espirituales.

Pero lo intelectualmente estimulante del libro no es tanto el repaso del Panteón sino el análisis del género en sí, de las necesidades psicológicas a las que responde (no saltarse la introducción titulada El Derecho a Mentir), de las razones políticas y sociológicas del éxito de Star Trek, de cómo la ciencia-ficción aunque despreciada por el establishment ha influido sustancialmente en el acervo cultural del siglo XX (no olvidemos que cinco de las diez películas más taquilleras de todos los tiempos son de ciencia-ficción).

Las reflexiones de Disch sobre el género cubren la carrera espacial, la guerra fría, el militarismo, la religión, el tercer mundo, el feminismo,... ¿qué más se puede pedir?

Por cierto que el capítulo final está dedicado a una disección estremecedora de lo estrecho, adocenado, uniformador y previsible del panorama editorial para la ficción especulativa -que es como le gustaba llamar a Disch a la ciencia-ficción. Y es en este punto donde mantengo mi única discrepancia fundamental con Disch - y con Juan Agustí- puesto que confunde absolutamente la parte con el todo ya que ¿acaso el resto del panorama editorial es distinto?


sábado 31 de octubre de 2009

¡Que os den por culo a todos!

Digamos que no es una expresión caritativa ni cristiana ni solidaria pero es definitiva y relajante. La verdad es que sintetiza muy bien el existencialismo nihilista e individualista del siglo XX. El Que-os-jodan se ha convertido en una declaración de principios que -como el dedo corazón extendido- ha pasado a encarnar la esencia occidental de la cultura pop. Especialmente en el cine. Hay muchísmas pelis con algún que-os-jodan memorable.

Una de mis preferidas es Dr. Strangelove (título infaustamente traducido por "Teléfono rojo, volamos hacia Moscú"). Esta peli, además de ser un tour de force interpretativo del inefable Peter Sellers (que hace de militar británico, de presidente de los USA y del científico nazi exilado Werner Von Braun, apenas disimulado) exorcizó el pánico del holocausto militar en los Estados Unidos (en 1964, un 60% de los nortemaericanos expresaba en las encuestas que la Guerra Nuclear era su primera preocupación) con el único exorcismo que es realmente efectivo: el compuesto a partes iguales de humor y de distanciamiento intelectual. El rodeo del Mayor Kong constituye una de las secuencias más inolvidables del cine del siglo XX.



Hay otro que te jodan menos existencial y autodestructivo, puesto que en realidad es un grito de guerra, de victoria apenas anticipada: Se trata del de La Jungla de Cristal, de puro exitoso repetido en todas sus secuelas. Yippee-Ki-Yai, motherfucker!


Is that you, John Wayne? Is this me? (muy bien traducida por ¿Eres tú John Wayne? ¿O soy yo?) es mucho más cínica de lo que parece. Se trata de una referencia al arquetipo de sargento de los marines encarnado por J0hn Wayne en la película de posguerra: Las Playas de Iwo Jima.

y no podéis negar que es totalmente autodestructiva. La respuesta del sargento es escalofriante...
No shit, We have a fucking comedian here, private joker. I like your honesty. Hell, I like you, you can come over to my house and fuck my sister...

Pero me quedo con Al Pacino en El Precio del Poder:
You wanna play rough? You wanna fuck with me? (¿Os gusta jugar duro? ¿Queréis joderme?)


Y por último, un Que te jodan más blandito y más moderno, del Gobernator, pero que también ha pasado a engrosar la cultura popular (aunque en España, Constantino Romero al doblarlo cambió el "Hasta la Vista" por "Sayonara"...



Pues lo dicho: Hasta la vista, babies.

sábado 24 de octubre de 2009

Stuart Cunningham, in memoriam

Hoy se cumplen 18 años de la prematura muerte de uno de los revolucionarios más radicales de la ciencia-ficción del último cuarto del siglo XX. Ningún escritor ha tenido más honda influencia en el género con tan poca obra (sólo tres novelas y apenas dos colecciones de relatos cortos). Probablemente son sus oiniones políticas lo que le ha condenado al ostracismo para el gran público. Bueno, eso y que era descarada y desinhibidamente bujarroncete. En la foto le vemos con su amante Terence McKeena.

"La acerada luz resbala indiferente sobre las pulidas superficies de los cachivaches que pueblan la nave atestada. El zumbido insistente de los transformadores es una presencia terca y ubicua. Un hombre camina despacio por uno de los escasos e irregulares corredores; ocasionalmente se detiene y cambia de dirección. Su movimiento no parece seguir patrón ni propósito; más bien debe ser un reflejo, subproducto de otra actividad no relacionada...".

Como muestra, un botón: Este es el famoso comienzo del primer capítulo de "Venimos del País Hermoso". Este cuento, que fue rechazado por Harper y por Random House, fue finalmente publicado por The NewYorker, y hasta la fecha es el único relato de ciencia-ficción que lo ha hecho. Es curioso que a pesar de lo dificil que es encontrar sus obras (casi imposible en español), incluso tiene un grupo de fans españoles en facebook. La calidad acaba permeando y perdurando, por muchos obstáculos que se le pongan. Dicen que la comedia ligera "La Maldición de Acinofelet" se está rodando en Holllywood. Dicen que DiCaprio es el protagonista. dicen que se estrenará en Febrero de 2011. Ardo en deseos...
Stuart Cunningham, Descansa En Paz.

domingo 18 de octubre de 2009

Hail the Chief!


Ahí está. Con dos cojones y un palito.
Gordo, feo, gafotas y hortera. y sin embargo, la vida puede ser maravillosa. Es maravillosa.
Que no me jodan, que cada uno se hace su destino y su autoestima.
Y su personaje, con pajaritas y camisas de colores.
¿Quién dijo complejos?
¿Por qué, Daimiel, todos los jugones sonríen igual?

Yes, I have a lead role in this, your weird, creepy opera, he said.
Let me introduce myself. I'm just The Man, The Pope, The Grandfather of the Street Court: The King of Freakytown.

Hail Tikitaka Master,
Hail Ratatatata Prince.

Lo que más me da que pensar es que tenía cincuenta y tres años, exactamente cinco menos que yo...

domingo 11 de octubre de 2009

A Planetary le faltan tripas


Son curiosas las pautas de Freakytown:
Siempre que alabas a Moore, a Morrison o a cualquier oscura eminencia europea, recabas aprobación unánime.
Siempre que hablas de Miller, encendidas y divididas respuestas.

Freakytown también tiene sus anatemas:
No se puede hablar mal de la Edad de Oro. Mucho menos de Jack Kirby o de Will Eisner.
All Star Superman es maravilloso y quien diga lo contrario es un gilipollas sin dios.
Los Ultimates no son un homenaje sino un atentado a las esencias de nuestra cultura y a la pureza de nuestros fluídos corporales.

¿Crees que esta letra significa "Francia"?

Dentro de la corrección política de Freakytown, Planetary pasa por ser el mejor trabajo de Warren Ellis; un comic seminal.

Dentro de la disidencia que me caracteriza, considero a Planetary como un buen comic, pero un comic manierista -sin tripas, diría mi amigo Carlos- sin pathos, sin verdaderos personajes.

Tanto Jakita Wagner como Elijah Snow o The Drummer son apenas arquetipos -como Aquiles, El de los Pies Ligeros o Atenea, La de los Ojos de Lechuza- sin profundidad, dimensión o credibilidad. Apenas son Ideas sobre las que construir teoremas.

Superhéroes que dicen no ser superhéroes (arqueólogos, my ass!) deambulando sin rumbo alguno por un tapiz bello. Eso son The Planetary.

Eso no quiere decir que lo odie. Como todo lo de Ellis (Transmetropolitan, The Authority, Crooked Little Vein), es deliciosamente inteligente, por más que sea estéril y masturbatorio.

Se trata de un delicioso repaso a nuestros más queridos mojones de la cultura popular de Freakytown en el siglo XX. A saber:
  • Como ya dije en su día en el primer episodio se reunen, ni siquiera camuflados Doc Savage, Fu Manchú, Spyder, Tarzán, Edison et al.
  • En el segundo vivimos entre Mishima y Godzilla.
  • Luego Hong Kong, John Woo y las Historias Chinas de Fantasmas
  • ...¿Cómo sería el mundo con una versión pervertida y perversa de los Cuatro Fantásticos?
  • ¡Oh, estar en Inglaterra, en verano! con John Constantine transmutado en mi querido King Mob.
  • con Oneiros y Teleute, con Etrigan, con Animal Man (Jamie Delano). Britpop forever.
  • ¿Y qué decir de El ataque de la mujer de cincuenta pies, El día que la Tierra se detuvo, la Guerra de los mundos, el senador McCarthy y Marilyn Monroe, que ya no se puede dormir?
  • Claro que yo íntimamente me quedo con la Antorcha Humana incinerando con desdén a ese bebé alienígena que bien podría llamrse Kal-El (la verdad está aquí dentro) y con esa vivisección de la Linterna Verde.
  • O con la portada Jim Steranko del capítulo once
  • O con el Edificio Baxter
  • O...

Pero esto es lo malo que tiene el posmodernismo: Que en cuanto te descuidas, es sólo fachada,;divertimentos y onanismos, estéticamente placenteros pero sin afán trascendente.

A Planetary le faltan tripas, mocos, ardor de estómago y personas de verdad.


domingo 4 de octubre de 2009

Culturismo Lascivo

Me gusta enseñar mi musculatura.

No es de buen gusto pero no lo puedo evitar. Soy esas ondas de carne y tendones configurando protuberancias, olas, extensiones.

Hay quien dice que no, pero son bellas. Prometen gimnasia, prometen lascivia, prometen placer.

Tampoco es que me los pinte de aceite ni de sustancias fosforescentes que cuando ondean, brillen en la oscuridad.

Imagina ese bombear, ese reverberar, ese entrar y salir.

¡Ah! y ¿qué me dices de cuándo vibran? Como la danza del vientre, como las chocolatinas de Leónidas in Hollywood... Huele a gimnasio, a torcida, a sexo.

El órgano más musculoso del ser humano es la lengua...

domingo 20 de septiembre de 2009

Arqueología repelente

No existe una sola persona de más de 35 años en España que si escucha decir:
-Todos los días un plátano
pueda evitar responder inmediatamente:
-Por lo menos

Lo cuál es sorprendente dado el bajísimo nivel de actividad sexual de esa generación, pero no es de eso de lo que quiero hablar hoy.

A los mismos individuos, si les dices:
-Bic Naranja escribe fino
contestarán rápidamente
-Bic Cristal escribe normal.

Incluso un porcentaje no desdeñable de ellos seguirán
-Bic Naranja, Bic Cristal, dos escrituras a elegir, Bic, Bic, Bic, Bic, Bic.



Los memes publicitarios eran terriblemente infecciosos, o tal vez como sólo había dos canales de TV y poco más que hacer en la España tardofranquista, nos veíamos sometidos al mismo estímulo un número de veces muy superior al promedio actual.

Era todo muy casposo y muy gracioso:
¡Cuide su cristalino... en Óptica San Gabino!



muy entre De Rechupete y el Ku Klux Klan


muy entre gafapastoso y francamente flatulento



Y eso que no he encontrado imágenes de aquella Joya de la Publicidad Minimalista que yo llamo el Mamayá.

Creo que era uno de los primeros anuncios del Tampax en la tele: Niña de 13 años se acerca a su madre y con sonrisa azorada le dice simplemente:
-Mamá,....... ¡ya!

¡Qué potito, qué condensado!, sorteando el tabú absurdo pero vigente de hablar del período en público. Hay que quitarse el sombrero ante aquel publicista ignoto.

Incluso en la actualidad asistimos a algún revival de los horrores aquellos, probablemente desacertado. Esta campaña está ahora en la tele:



Claro que veníamos de tiempos aún más siniestros, de cuando los anuncios de la radio eran:

Pi pi pi pi Piiiiiiiiii
Aquí Radio Intercontinental, Madrid.
Relojería Enrique Busián.
Enrique Busián. Mayor 6, Primero.
Enrique Busián no tiene puerta [de] calle.
Enrique Busián. Mayor 6, Primero.



Luego el país salió un poco del túnel y nos hicimos más -oui, c'est moi- sofisticados




Muuucho más sofisticados:

Mogis Lacguá,
Gelojes Mogis Lacguá
Agte de Pulsega

(siempre me acuerdo de la versión de Lo que Yo te Diga: Mogis Lacguá, Pgesegvativos Mogis Lacguá, Agte en su Miembgo)

Pero por el camino de la modernización tuvimos algunos minor setbacks...



Incluso algunos no tan minor que nos precipitaban de nuevo en los abismos de la caspa y la gafapastosidad




Pero siempre he opinado que con Gerappa, la modernidad publicitaria en España era ya irreversible. No hay sitio para Manuel Luque junto a James Brown..



como disculpa para aquella generación de publicistas excepto para el de Las Muñecas Famosa...



... tened en cuenta que todos recorremos los mismos caminos.

 

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