viernes, 27 de noviembre de 2009

101 Ciencia Ficción 101



Una joya, oculta e inesperada. Una razon más para aprender inglés: No está publicado en español. También se ha publicado con el título de Worlds of Wonder

Típicamente en el sistema académico norteamericano, #101 es el curso introductorio más simple que hay sobre cualquier tema.

Aquí nos encontramos con trece historias, publicadas por primera vez entre 1951 y 1977 pero que han envejecido perfectamente. Un poco peor ha sobrellevado el paso del tiempo el hilo conductor del libro que es un bosquejo autobiográfico y autoglorificador de un Robert Silverberg un poquito inmodesto incluso para sus estándares y tan demodé como su perilla.
Tengo que decir sin embargo que Silverberg sí consigue transmitir su pasión por la escritura y también que el análisis que hace de cada relato y de sus estructuras y técnicas narrativas es irregular pero de nivel general interesante. Si hace unas semanas revisábamos un libro que ahondaba en el significado último (antropológico) de la ciencia-ficción como género, hoy hemos encontrado uno que ahonda en su andamiaje estructural. Es éste mucho menos profundo que el otro pero también más divertido puesto que en éste hay cuentos francamente excelentes.
Mención especial merecen:
  • Afectuosamente Fahrenheit, de Alfred Bester, que era alcohólico.
  • Los observadores viven en vano, de Cordwainer Smith, que era espía, profesor de guerra sicológica y vivió en China.
  • Invernáculo, de Brian Aldiss, que era inglés, el pobre.
  • Tiempo común, de James Blish, que viene del Clinesterton Beademungen
  • Día Millón, de Frederik Pohl, una divertida miniatura suiza.

La gente se equivoca al leer a Asimov. Si no has leído nunca ciencia-ficción, prueba ésta y si no te gusta, no te molestes en insistir... No despachamos mejor género.

lunes, 23 de noviembre de 2009

Cacho carne: Dulces diecisiete (#2 de 2)

Si.
(¿Por que no funcionan hoy los acentos en este teclado? Aciago augurio).

Era distinto. Muuuuy distinto. Hace veinticinco años el sexo de los adolescentes era esquivo, improbable y con un algo de La Conquista del Oeste. No solo aqui en provincias, sino tambien en USA. Alli eran igual de paletos; hablaban muy bien ingles, eran rubios y conducian coches grandes pero eran igual de paletos. El otro dia omiti insertar en la traduccion de la cancion Paradise by the Dashboard Light , una larga locucion radiofonica en la que un comentarista deportivo narra como -contra todo pronostico-, un bateador va avanzando a primera, segunda y tercera base para finalmente (Holy cow, I think he's gonna make it!!) completar una carrera o home-run.

Esto es extremadamente relevante en la canción o sainete zarzueloide porque en USA los adolescentes hablan de sexo con la metáfora de las bases de Beisbol (¡Han vuelto los acentos! ¡Así que era Google!... mmmm... intrigante y estremecedor). El éxito con una cita depende de a qué base llegues, con un estricto código regulado por el boca a boca (no pun intended!).

  • Primera base: Besos
  • Segunda base: Manos bajo la blusa y/o lamer
  • Tercera base: En 1970 era magreo con los pantalones puestos y hoy ha pasado a designar "sexo oral"
  • Cuarta base: Pues eso.

En realidad el código es más elaborado, como corresponde a una de las sociedades más puritanas de Occidente, en la que sin embargo se hacen las mismas cosas que en las decadentes, como no puede ser de otra manera:

Fijaros que entre tercera y cuarta base está una de las mayores expresiones de intimidad: Intercambiar las contraseñas de los ordenadores. Moraleja: Todo cambia pero nada cambia.

lunes, 16 de noviembre de 2009

Cacho Carne: Dulces diecisiete.



Un disco entre hortera y macarra. Inclasificable. A medio camino entre un montón de sitios: Hair, Cheap Trick, Jesus Christ Superstar... Pretencioso, sinfónico pero con gran gran personalidad. Empezando por el cantante, que luce orgulloso su apodo del instituto, con su camisa con chorreras, su pañuelo de seda
y sus tirantes. Canta... pues a lo que canta siempre el rock: el amor, el sexo, la pérdida, la juventud, la América profunda... Es 1977 y eso se nota en las vestiduras y los peinados: Innobles.
Este disco titulado "Como un murciélago que sale echando leches del infierno" (Bat out of Hell) sigue vendiendo 200.000 copias al año. Y no es para menos. Si te suena la cara del cantante y no sabes de qué probablemente le has visto en El Club de la Lucha, en la que hace un papel corto pero inolvidable ("This is Bob. Bob has bitch tits").

I. Paraiso

[Chico]
Recuerdo cada detalle

como si fuera ayer.

Aparcamos junto al lago.

Y no había ningún otro coche.

Y nunca había estado con ninguna chica

más guapa que tú.

Y todos los chicos del cole

habrían querido ser yo esta noche.

Y ahora nuestros cuerpos... oh... tan cercanos y apretados...

Nunca me sentí tan bien, nunca estuvo todo tan en su sitio
Brillábamos como el metal del filo del cuchillo...
¡Vamos! ¡Agarrate fuerte!

¡Vamos! ¡Agarrate fuerte!

Aunque haga frío y estemos solos en la profunda oscuridad de la noche,
veo el paraiso en las luces del salpicadero.

[Chica]

No lo dudo.

Estabamos doblemente benditos:

Porque teníamos diecisiete

y porque estaábamos casi desnudos.

No lo dudo.
nena, tengo que gritarlo.

No lo dudo.
Estábamos doblemente benditos


[Chico]

Porque teníamos diecisiete

y porque estábamos casi desnudos.

Nena, escucha mi corazón

No deja oir la radio.

He esperado tanto

a que vinieras y pudieramos divertirnos

Y quiero que sepas
que nunca vas a lamentarlo.
Así que abre los ojos, tengo una gran sorpresa,
ya verás que bien,
Voy a encenderte el motor.

Y ahora nuestros cuerpos... oh... tan cercanos y apretados.

Nunca me sentí tan bien, nunca estuvo todo tan en su sitio

Brillábamos como el metal del filo del cuchillo...
¡Vamos! ¡Agarrate fuerte!

¡Vamos! ¡Agarrate fuerte!

Aunque haga frío y estemos solos en la profunda oscuridad de la noche,
veo el paraiso en las luces del salpicadero.

Tienes que hacer lo que puedas
y dejar a la Madre Naturaleza que haga el resto.

No lo dudo.

Estábamos doblemente benditos:

Porque teníamos diecisiete

y porque estábamos casi desnudos.

Vamos a ir hasta el final esta noche

Hasta el final.

Esta noche es la noche.

II. Dejame que lo piense

[Chica]
¡Quieto!

¡Tengo que saberlo!

Antes de que vayamos más lejos

¿Me quieres?

¿Me querrás siempre?

¿Me necesitas?

¿No me dejarás nunca?

¿Me harás feliz durante el resto de mi vida?

¿Me llevarás lejos y te casarás conmigo?

¿Me quieres?

¿Me querrás siempre?

¿Me necesitas?

¿No me dejarás nunca?

¿Me harás feliz durante el resto de mi vida?

¿Me llevarás lejos y te casarás conmigo?

Tengo que saberlo ahora

Antes de que vayamos más lejos

¿Me quieres?

¿Me querrás siempre?

[chico]

Dejame que lo piense,

nena, dejame que lo piense.

Dejame que lo piense y ya te digo algo por la mañana.

Dejame que lo piense,

nena, dejame que lo piense.

Dejame que lo piense y ya te digo algo por la mañana.

[chica]

Tengo que saberlo YA

¿Me quieres?

¿Me querrás siempre?

¿Me necesitas?

¿No me dejarás nunca?

¿Me harás feliz durante el resto de mi vida?

¿Me llevarás lejos y te casarás conmigo?


Tengo que saberlo YA

Antes de que vayamos más lejos

¿Me quieres?

¿Me querrás siempre?

[chico]

Dejame que lo piense,

nena, dejame que lo piense.

Dejame que lo piense y ya te digo algo por la mañana.

Dejame que lo piense,

nena, ¡¡dejame que lo piense!!

[Chica]

¿Me querrás siempre?

[Chico]
¡Que me dejes que lo piense!

[Chica]

¿Me querrás siempre?

III. Rezando para que se acabe el mundo

[Chico]
Ya no podía más.
Dios, estaba como una moto.
y cuando las emociones me venían ya como tsunamis,
comencé a jurarle por Dios y por la tumba de mi madre
que la amaría hasta que se acabase el mundo.
Le juré que la amaría hasta que se acabase el mundo.

Así que ahora estoy rezando para que se acabe el mundo,
deprisita, que se acabe ya
porque si tengo que pasar un minuto más contigo,
no creo que pueda resistirlo.

Nunca romperé mi promesa ni olvidaré mis votos
pero Dios sabe que lo que sí puedo hacer ahora
es rezar para que se acabe el mundo.
Es todo lo que puedo hacer,
rezar para que acabe el mundo y que acabe así mi condena contigo.

Fue hace mucho tiempo y lejísimos de aquí,
y era mucho mejor que ahora, mucho mejor.

[Chica]

Fue mejor que nunca,
no hubo momentos mejores,
Brillábamos como el metal del filo del cuchillo...

Traducción cortesía de Ozymandias/Rorschach. Y a continuación el original


I. Paradise

Boy:
I remember every little thing
As if it happened only yesterday
Parking by the lake
And there was not another car in sight
And I never had a girl
Looking any better than you did
And all the kids at school
They were wishing they were me that night

And now our bodies are oh so close and tight
It never felt so good, it never felt so right
And we're glowing like the metal on the edge of a knife
C'mon! Hold on tight!
C'mon! Hold on tight!

Though it's cold and lonely in the deep dark night
I can see paradise by the dashboard light

Girl:
Ain't no doubt about it
We were doubly blessed
Cause we were barely seventeen
And we were barely dressed

Ain't no doubt about it
Baby got to go and shout it
Ain't no doubt about it
We were doubly blessed

Boy:
Cause we were barely seventeen
And we were barely dressed

Baby doncha hear my heart
You got it drowning out the radio
I've been waiting so long
For you to come along and have some fun

And I gotta let ya know
No you're never gonna regret it
So open up your eyes I got a big surprise
It'll feel all right
Well I wanna make your motor run

And now our bodies are oh so close and tight
It never felt so good, it never felt so right
And we're glowing like the metal on the edge of a knife
C'mon! Hold on tight!
C'mon! Hold on tight!

Though it's cold and lonley in the deep dark night
I can see paradise by the dashboard light
Paradise by the dashboard light

You got to do what you can
And let Mother Nature do the rest
Ain't no doubt about it
We were doubly blessed
Cause we were barely seventeen
And we were barely--

We're gonna go all the way tonight
We're gonna go allt he way
An tonight's the night...

II. Let Me Sleep On It

Girl:
Stop right there!
I gotta know right now!
Before we go any further--!

Do you love me?
Will you love me forever?
Do you need me?
Will you never leave me?
Will you make me so happy for the rest of my life?
Will you take me away and will you make me your wife?
Do you love me!?
Will you love me forever!?
Do you need me!?
Will you never leave me!?
Will you make me so happy for the rest of my life!?
Will you take me away and will you make me your wife!?
I gotta know right now
Before we go any further
Do you love me!!!?
Will you love me forever!!!?

Boy:
Let me sleep on it
Baby, baby let me sleep on it
Let me sleep on it
And I'll give you my answer in the morning

Let me sleep on it
Baby, baby let me sleep on it
Let me sleep on it
And I'll give you my answer in the morning

Let me sleep on it
Baby, baby let me sleep on it
Let me sleep on it
And I'll give you my answer in the morning

Girl:
I gotta know right now!
Do you love me?
Will you love me forever?
Do you need me?
Will you never leave me?
Will you make me so happy for the rest of my life?
Will you take me away and will you make me your wife?
I gotta know right now!
Before we go any further
Do you love me?
And will you love me forever?

Boy:
Let me sleep on it
Baby, baby let me sleep on it
Let me sleep on it
And I'll give you my answer in the morning
Let me sleep on it!!!

Girl:
Will you love me forever?

Boy:
Let me sleep on it!!!

Girl:
Will you love me forever!!!

III. Praying for the End of Time

Boy:
I couldn't take it any longer
Lord I was crazed
And when the feeling came upon me
Like a tidal wave
I started swearing to my god and on my mother's grave
That I would love you to the end of time
I swore that I would love you to the end of time!

So now I'm praying for the end of time
To hurry up and arrive
Cause if I gotta spend another minute with you
I don't think that I can really survive
I'll never break my promise or forget my vow
But God only knows what I can do right now
I'm praying for the end of time
It's all that I can do
Praying for the end of time, so I can end my time with you!!!

Boy:
It was long ago and it was far away
and it was so much better than it is today

Girl:
It never felt so good
It never felt so right
And we were glowing like
A metal on the edge of a knife

jueves, 12 de noviembre de 2009

Balada del nuevo Dios


He decidido que soy divino.
Calígula y Nerón supieron
de una divinidad como la mía,
pero ellos tienen fecha de caducidad.
Estan muertos, y qué puede hacer un Dios muerto?
Yo estoy aquí y ahora. Soy dinamita.
Si fuera vos, me adoraría.
Esta noche empieza una religión!

Nada de alcohol, de porro, de sexo, de cerdadas:
Decreto que todo eso es tabú.
Mis palabras serán tu vino único,
pensar en mí tu dulce rocío.
Evitarás todo pensamiento ajeno a mí.
Serás un Thomasita
y cantarás himnos en mi honor con tus alaridos.
Esta noche empieza una religión.

Pero (podrás pensar), es una burrada!
yo soy tan Dios como vos.
Podrás haberte creado un altar,
pero no voy a arrodillarme. Quién
te pidió ser mi Dios? Yo,
y siendo Dios tengo divina razón.
Ahora vas a tener que unirte a mi séquito:
Esta noche empieza una religión.

Este es un poema de Thomas M. Disch, al que dediqué mi post anterior, en traducción de Ramiro Sanchíz

domingo, 8 de noviembre de 2009

Los sueños de los que está hecho lo Nuestro



o Cómo la ciencia-ficción conquistó el mundo, de Thomas M. Disch (1940-2008) es, sin duda alguna, el mejor libro que he leído este año.


Paradójicamente, este fenomenal novelista y poeta al que constantemente esquivaba el reconocimiento de crítica y público que merecía, siempre acababa recogiéndolo en los rincones más insospechados. Por ejemplo en El Tostadorcillo Valiente (1986), narración infantil que le compró Disney, o en este análisis lucidísimo de la ciencia-ficción como género que nos ocupa (1998) y que fue -¡oh broma cruel del destino!- la única de sus obras que se alzó con el premio Hugo de Ciencia-Ficción en el año de su publicación.

Thomas Disch publicó su última novela de ciencia-ficción en 1978 (En alas de la canción) y desde entonces sobrevivió mal que bien con su poesía, su carrera como crítico literario (en el Times, y en el New Statesman, con Martin Amis), una carrera de nuevo discreta pero personalísima en la literatura de terror y su pintura.

Y digo mal que bien porque finalmente tiró la toalla. A los sesenta y ocho años, tras la muerte por cancer de su pareja durante treinta años (Charles Naylor), el incendio de su piso, un embargo inminente, sin plata en el bolsillo y una vida si no extensa por lo menos intensa, lpidió que el último apagase la luz antes de salir. Hablando de su muerte, Ramiro Sanchíz recuerda a los estóicos: No cabe quejarse demasiado de la vida porque la puerta siempre está abierta.

Tal vez es la combinación de haber sido un profesional del género y su prematuro distanciamiento del mismo la que confiere al libro su tono único. Un tono como el del aquel hijo que a los cuarenta narra la historia de su padre, que le llevaba al futbol y le leía cuentos por las noches pero que bebía los sábados y no era muy inteligente. Es un tono nostálgico, con amor por el pasado mítico pero sin respeto y sin perdón por todas las vergüenzas y limitaciones de ese pasado que además de mítico resulta que era sórdido.

La verdad es que Disch deja pocos títeres con cabeza. Veamos: H.G. Wells, Philip K. Dick (con matices, con muchos matices), Gene Wolfe (en passant), William Gibson y pocos más salen relativamente indemnes del escalpelo, pero la mayoría de los demás son demolidos sin compasión. Algunos previsiblemente, como Ron L. Hubbard, fundador de la Cienciología, John Norman o Jules Verne -que, afrontemoslo, como literato era un puto desastre-. Pero la crítica es igual de despiadada contra otros popes mucho más respetables a priori: Robert Heinlein, Ursula LeGuin, Edgar Allan Poe, etc. En todos los casos el análisis de Disch pone de manifiesto fascismos varios y patológicos, deshonestidades editoriales de toda índole y limitaciones narrativas y espirituales.

Pero lo intelectualmente estimulante del libro no es tanto el repaso del Panteón sino el análisis del género en sí, de las necesidades psicológicas a las que responde (no saltarse la introducción titulada El Derecho a Mentir), de las razones políticas y sociológicas del éxito de Star Trek, de cómo la ciencia-ficción aunque despreciada por el establishment ha influido sustancialmente en el acervo cultural del siglo XX (no olvidemos que cinco de las diez películas más taquilleras de todos los tiempos son de ciencia-ficción).

Las reflexiones de Disch sobre el género cubren la carrera espacial, la guerra fría, el militarismo, la religión, el tercer mundo, el feminismo,... ¿qué más se puede pedir?

Por cierto que el capítulo final está dedicado a una disección estremecedora de lo estrecho, adocenado, uniformador y previsible del panorama editorial para la ficción especulativa -que es como le gustaba llamar a Disch a la ciencia-ficción. Y es en este punto donde mantengo mi única discrepancia fundamental con Disch - y con Juan Agustí- puesto que confunde absolutamente la parte con el todo ya que ¿acaso el resto del panorama editorial es distinto?