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sábado, 22 de junio de 2013

The Unwritten: Meditaciones sobre la ficción (III de XIX)

Every Story is about
Sex Sex Sex Sex Sex Sex Sex Sex Sex


  • Quiero un tesoro. Si soy rico tendré sexo: El vellocino de oro
  • La vuelta al amor perdido: La Odisea
  • Hasta una guerra si hace falta: La Ilíada
  • Ah, sí? Pues te vas a cagar: La Orestiada
  • El efecto de la oxitocina es efímero: El sueño de una noche de verano
  • El amor redentor: La bella y la bestia
  • El amor prohibido: Romeo y Julieta (o Lolita)
  • El sexo ilegítimo: Madame Bovary
  • Priapismo y seducción: Don Juan (o Drácula)
  • El sexo y el poder: La cenicienta (o Macbeth, o Hamlet o...)
  • Hasta el alma, si hace falta: Fausto
  • Si fuera guapo, si no fuera tímido, si no estuviera prisionero, si...: Jekyll y Hyde
  • Construyamos la paracoita: Frankenstein (o Pigmalión)
  • Hasta el infierno, si se tercia: Orfeo

...todas las demás son variaciones sobre el mismo tema...


domingo, 16 de junio de 2013

The Unwritten. Meditaciones sobre la Ficción (II de XIX)

Moby Dick

Moby Dick es central en la iconografía de The Unwritten, principalmente por la identificación del Leviatán con la ballena. Tengase en cuenta que el leviatán de Carey/Gross no es el ortodoxo de Hobbes, ni siquiera (sólo) un monstruo de proporciones demasiado inmensas para ser aprehendido por la mente humana. Leviatán aquí es una (meta)criatura no sabemos si benevolente o indiferente, que se alimenta de historias y que representa el poder de la memoria colectiva. Aquí una tésis central de Unwritten: Que las historias son poderosas, que conforman la verdadera realidad y que son tanto más efectivas cuanta más gente las conoce o cree en ellas.

Sin embargo, Moby Dick tiene en The Unwritten entidad propia y no sólo metafórica. Se trata de una de las historias singulares que pueblan la geografía esotérica del mundo, uno de los arquetipos que atraen a Tommy Taylor como agujeros negros y etapas del camino iniciático por el que Taylor va entendiendo como funciona el mundo -o el mundo que su padre fabricó para él... Que el capitán Ahab tenga el rostro de Wilson Taylor sólo sorprende hasta que lo piensas un poco...

Llamadme Ismael. 

Hace unos años -no importa cuánto hace exactamente-, teniendo poco o ningún dinero en el bolsillo, y nada en particular que me interesara en tierra, pensé que me iría a navegar un poco por ahí, para ver la parte acuática del mundo. Es un modo que tengo de echar fuera la melancolía y arreglar la circulación. Cada vez que me sorprendo poniendo una boca triste; cada vez que en mi alma hay un nuevo noviembre húmedo y lluvioso; cada vez que me encuentro parándome sin querer ante las tiendas de ataúdes; y, especialmente, cada vez que la hipocondria me domina de tal modo que hace falta un recio principio moral para impedirme salir a la calle con toda deliberación a derribar metódicamente el sombrero a los transeúntes, entonces, entiendo que es más que hora de hacerme a la mar tan pronto como pueda. Es mi sustituto de la pistola y la bala. Catón se arroja sobre su espada, haciendo aspavientos filosóficos; yo me embarco pacíficamente. No hay en ello nada sorprendente. Si bien lo miran, no hay nadie que no experimente, en alguna ocasión u otra, y en más o menos grado, sentimientos análogos a los míos respecto del océano.
Herman Melville, Moby-Dick, 1851

Mocha Dick

Cuando Herman Melville escribió Moby Dick, "Dick" no tenía un uso vulgar sino que era un diminutivo de Richard. Cuando la palabra "Dick" se utilizó para designar el miembro masculino no fue sino en los años sesenta. Así que lo siento pero no es que la cabeza de la ballena tenga forma de polla.

Hubo, parece ser un cachalote albino real que se enfrentó varias veces con distintos balleneros cerca de la isla de Mocha, en Chile. La ballena llevaba varios arpones clavados en la espalda. Probablemente Moby Dick es una deformación de Mocha Dick.

Huston y Peck

He oído decir a la gente que había leído Moby Dick cuando eran niños. Esto les define instantáneamente como mentirosos. Nadie que no tenga por lo menos quince años –y sea maduro para su edad– podría enfrentarse a esas páginas.
John Huston

John Huston estaba convencido que Moby Dick, en la mente del capitán del Pequod, no era otra cosa que un disfraz maligno de un Dios cruel y caprichoso. su interpretación cinematográfica (1956) de la novela, llevada al guión que escribió a pachas con Ray Bradbury es pues una historia sobre la venganza y la blasfemia.
  
Gregory Peck borda en la película de Huston una de sus interpretaciones más famosas. Aunque hay quien piensa que sobreactúa, mi opinión personal es que Ahab sólo admite un registro excesivo, shakespeareano. El otro candidato para la interpretación del capitán era Orson Welles, que finalmente hizo un papelito como predicador profético en Nantucket.

Starbucks

Pues sí, el nombre de la famosa cadena de cafés malos y caros proviene de Starbuck, el primer oficial del Pequod, un cuáquero de Nantucket, pensativo e intelectual. Starbuck tiene un rol muy de coro shakespeareano en la novela puesto que es el único de la tripulación al que le parece que buscar venganza de un animal es una gilipollez e intenta constantemente que Ahab desista de su empresa.


Queequeg

Negro, caníbal, arponero, de rostro tatuado y bárbaras costumbres. Fuma como un carretero, lleva siempre consigo un idolillo llamado Yojo y usa su arpón como cubierto y como cuchilla de afeitar.
Dice Ismael:
“Fumamos una pipa juntos, y una vez acabada, me manifestó que estábamos casados, lo cual en su país supongo que significaría que éramos amigos, porque otra interpretación no pensaba yo darle.”

Herman Melville, Moby-Dick, 1851

Piezas de a ocho

 Todos los vigías me habéis oído dar una orden acerca de una ballena blanca. Pues bien, ¡atención ahora! ¿Veis esta onza española de oro?
   E hizo relucir la moneda al sol.
   —Vale dieciséis dólares, muchachos. ¿La veis? Señor Stubbs, deme un martillo.
   El primer oficial fue a recogerlo, mientras el capitán, silencioso, frotaba la moneda como si quisiera sacarle más brillo. Stubbs le entregó el martillo y el capitán se acercó al palo mayor, lo alzó y exclamó con voz chillona:
   —Aquel de entre vosotros que descubra esa ballena que tiene tres agujeros en el cuerpo, aquel que la descubra, se llevará esta onza de oro, hijos míos.
   —¡Hurra! -gritaron los marineros, arrojando al aire sus sombreros mientras el capitán clavaba la moneda en el palo mayor.
   —He dicho una ballena blanca continuó el capitán tirando el martillo. Cien ojos, hijos míos. Tan pronto, como veáis una burbuja, ¡avisad! Porque os aseguro que ella nos está observando a nosotros en estos momentos.

Herman Melville, Moby-Dick, 1851

Por allí resopla

 Al verle cerniéndose por encima, medio suspendido en el aire, escudriñando el horizonte de modo tan loco y ansioso, se le habría creído un profeta o vidente observando las sombras del Hado, y anunciando su llegada con esos locos gritos. —¡Allí sopla ¡Allí, allí, allí!, ¡sopla, sopla! —¿Por dónde? —¡De través a sotavento, a unas dos millas! ¡Una manada de ellas! Al momento, todo fue conmoción. El cachalote sopla como el tictac de un reloj, con la misma uniformidad infalible y segura. Y por eso distinguen los balleneros este pez entre las diferentes tribus de su género.

 Herman Melville, Moby-Dick, 1851

La Espada Mística

-Herrero, una tarea para ti. Toma estos arpones y estas lanzas. Fundelos y hazme nuevos arpones que se claven profundo y que no se rompan. Pero no los temples con agua; deben tener un bautismo apropiado. ¿Qué me decís, hombres? Me daréis toda la sangre que se necesite para templar el acero? 
Herman Melville, Moby-Dick, 1851

domingo, 20 de mayo de 2012

Me equivoqué de película


Me sorprendí a mí mismo no disfrutando particularmente de Los Vengadores (excepción hecha de cuando miraba a mi embobadísimo hijo de 10 años, que no sabía si pedirse el Capitán América o Iron Man, pero que tenía muy claro que yo era sin lugar a dudas Hulk).

Aun me sorprendí más cuando comprobé que tanto al universo bienpensante como a la colonia friqui les había encantado, casi unánimemente.

Tras reflexión he entendido que yo iba a ver otra película. Seducido y engañado por la estética de Ultimates (hasta extremos tan literales como tener a Samuel L. Jackson encarnando al Coronel Nick Fury), pensaba que iba a ver una película posmoderna, que aprovecharía para actualizar el arquetipo y la vigencia de los superhéroes, realizando una traslación cultural del comic original desde 1963 hasta el mundo post 9/11, post-facebook y post-Lehman Brothers; una traslación cultural en la que los personajes, sus problemas, mentalidades y diálogos hubieran envejecido como los lectores originales.

Y no. La película es otra.  No en vano Disney compró Marvel. No hay política, no hay violencia más que de la de plástico, no hay sexo, no hay relaciones personales torturadas. No juega en la liga adulta, el argumento es blando. Hasta los efectos especiales son anodinos -sí, estado del arte, que en 2012 es mucho decir, pero nada especialmente especial.

Ni siquiera tiene el cinismo Stark de Iron Man, ni la ingenuidad cincuentera de Capitán América, ni la grandilocuencia épica y wagneriana de Thor. Se queda en un puro elemento de marketing tipo cross-selling, balndurrio sin impronta ni personalidad. Aunque haya roto taquillas, la Historia no la recordará.

Algún diálogo ingenioso (pocos), es casi lo único que se salva, y Robert Downey, Jr. haciendo lo suyo, que lo tiene ya muy perfeccionado.

Nada de lo que yo esperaba:

  • Nada de una historia de malos tratos entre el Hombre Gigante y la Avispa.
  • Nada de una disección feroz a la reacción de USA tras los atentados.
  • Nada de deleitarse en la brecha generacional entre el Capitán América y el siglo XXI.
  • Nada de un Hulk priápico y caníbal.
  • Nada de una oda patriótica y neoconservadora.
  • Ni Tony Stark rompiéndole una botella de champán en la cabeza a La Viuda Negra.
  • Ni un Thor que no se resuelve entre mesiánico y esquizofrénico.
  • Ni siquiera una historia de Skrulls nazis.

¡Qué gran película se ha perdido! Pero claro, probablemente habría sido menos comercial, así que en el fondo es lógico.

Así que me volví a casa a lamerme las heridas y releerme The Ultimates, y lo pasé mucho mejor. Tengo amigos que opinan que se trata de un tebeo fascista, derrotista y deconstruccionista que blasfema contra lo que realmente encarnan los superhéroes pero...


Si Jehová no me parece lo suficientemente sagrado como para no opinar, mucho menos voy a tener esa consideración con el Capitán América....

domingo, 23 de octubre de 2011

Vigilantes enmascarados, mutantes milagrosos


y un dios solar de Kansas... y todo lo que ellos revelan de la cultura pop del siglo XX y ya de parte del XXI.
Todo esto y más, mucho más, se puede encontrar en SuperGods (SuperDioses), el último libro del escocés Grant Morrison. Grant Morrison es un viejo conocido de esta bitácora, especialmente por ese tratado integral sobre la contracultura, la psicodelia, el apocalipsis maya, el marqués de Sade y los superhéroes que es Los Invisibles.
Pero también es uno de los escritores más prolíficos y exitosos de historias de superhéroes de los últimos 30 años. Si ánimo de ser exhaustivo, ha guionizado desde títulos mainstream como Justice League of America, Batman y New X-Men, hasta producciones personalísimas e irrepetibles como Doom Patrol, The Filth y Animal Man y por supuesto ese homenaje con aclamación casi unánime de crítica y público que es All Star Superman.

Así que una historia crítica de los tebeos de superhéroes -desde la primera aparición de Superman en Action Comics (1938) hasta la fiebre de películas de Marvel de la primera década de este siglo, pasando por la Guerra Mundial, la Guerra Fría, el punk, el posmodernismo, las crisis y la indeleble huella de los atentados 9/11- escrita por GM es algo así como una historia del rock escrita por Mick Jagger: te podrá gustar o no, pero sabe de que habla y ha estado allí en primera línea casi todo el tiempo. Lo que pasa es que admás Morrison es escritor y bueno.

Eso sí, es para friquis. si no sintonizas con la frecuencia de los superhéroes, probablemente la encontrarás menos apasionante, porque te faltaran referencias y tus propios análisis. Propongo un sencillo test para saber si te puede gustar: En la contraportada del libro hay quince dibujos y si no reconoces instantaneamente por lo menos diez de ellos, probablemente hay otros libros que te gustarán más.

Caveat: el análisis es personalísimo, magia, caos y psicodelia incluída, pero ¿cuál sería el interés de leer una colección aséptica de fechas, autores y publicaciones?... pues el mismo que el de leer una enciclopedia; no conozco a nadie en su sano juicio que lo haga.

Además Morrison es un egotista desvergonzado y entreteje la evolución del género con su autobiografía más o menos novelesca y novelada. y -tal vez, sólo tal vez- sobreestimando sus distintas contribuciones al género y las de su propia evolución en el mismo.

Sin embargo, la selección de imprescindibles es bastante canónica, desde Schuster y Kane hasta Millar y Meltzer, pasando por los inevitables Adams, Moore, Miller o Ellis. La verdad es que todos los que conozco son imprescindibles. Por cierto que hay unos cuantos que no he leído y algunos que ni siquiera encuentro. Si alguien sabe dónde encontrar (aunque sea en Isla Tortuga) títulos como:

  • Rogan Gosh, de Peter Milligan y Brendan McCarthy
  • Enigma, de Milligan y Fegredo
  • Marshal Law, de Mills y O'Neill
  • Marvel Boy, de Grant Morrison y J.G. Jones
  • Wildcats 3.0. de Casey y Philips

por favor que deje un comentario en este post.

Bss.

sábado, 3 de septiembre de 2011

¿Qué pasa con los tebeos en USA?

Con esto, como con todo, se puede opinar, que es fácil y gratis. O se puede recurrir a los hechos. Que son tozudos e indiscutibles. Pero los hechos cansan, hay que buscarlos, analizarlos. Son menos frívolos, más aburridos, más pedantes. 

Aunque son reales. Las opiniones no. No siempre. Muchas veces son tópicos infundados, arrastrados de tertulia a tertulia y de blog a blog.


Algunos tópicos infundados:
  • Lo atractivo del mercado del tebeo en USA.
  • La invasión aplastante y siempe creciente del tebeo nipón.
  • El predominio de los dos gigantes, Marvel y DC, basado principalmente en sus propiedades clásicas.
  • La superioridad de Marvel, por sus distintas renovaciones y por el tirón de las películas.
  • La falta de sitio para el tebeo independiente en ese mercado.
Entonces uno va y se coge los hechos: las ventas acumuladas título a título en los años 2009 y 2010. O la mejor aproximación que tenemos, que son los 750 títulos más vendidos en el 75% de los puntos de venta (faltan Wal-Mart, aeropuertos y algunas minucias más, pero creemos que es más que suficiente para tener una idea clara de lo que está pasando), según los recopila Nielssen todos los años.
Y se desmontan opiniones rápidamente:

  • El mercado del tebeo en USA sufre una contracción del 16% entre el 2009 y el 2010, pasando de unas ventas totales de 7.6 millones a 6.4. No tan terrible como la evolución de la música enlatada pero no muy ilusionante. Incluso descontando la excepcionalidad de las ventas de Watchmen de Alan Moore en 2009 (424.000 ejemplares) por el tirón de la peli, quedaría una bajada del 12%.

  • Efectivamente el manga tiene una gran cuota de mercado en USA, del 41% en 2009, pero no es oro todo lo que reluce puesto que el 80% de la bajada de las ventas es de manga. Por tanto la cuota en 2010 queda del 34%, con unas ventas de "sólo" 2.2 millones de ejemplares, frente al 2009 en el que se vendieron un millón de ejemplares más.

  • Marvel apenas vende 200.000 ejemplares tanto en 2010 como en 2009, con su título más vendido (Kick Ass) en la posición 14 de ventas. El primer clásico de Marvel es el crossover Civil War de Mark Millar en la posición 262 con menos de 7000 ejemplares vendidos. Curioso comprobar que los títulos más vendidos de Marvel son además Halo (sí, el de Microsoft) y La Torre Oscura, de Stephen King.

  • DC está bastante mejor porque tiene propiedades de Alan Moore y de Frank Miller, porque tiene a Batman y al sello Vértigo y consigue doblar las ventas de Marvel en 2010, yéndose a 410.000 ejemplares y unos gloriosos 900.000 en 2009 (Moore, siempre Moore).

  • Por cierto, lo de Alan Moore es increible, ya que el sólito es una industria que tiene unas ventas de 600.000 en 2009 y que incluso en 2010 vende mas de 80.000 copias, superando incluso las ventas combinadas de todas las Fábulas de Bil Willingham.

  • Si hablamos del espacio que queda para títulos un poco menos previsibles, más atípicos o simplemente menos adocenados, podemos destacar la tercera posición de Génesis, del irreverente y clásico Robert Crumb en 2009, o la dignísima posición número catorce de Marjane Satrapi, con su Persépolis, y unas ventas de más de 28000 copias.

  • Por último, si echamos un vistazo a los veinte más vendidos en 2009, hay que destacar Naruto (¿qué le verán?), Pokemon, Bone (el narigudo de Jeff Smith) y Dork Diaries. En 2010 podemos apreciar en el mismo análisis un poco más de variedad (sobre todo por el retrocoeso de Naruto) y se cuela algún clásico como el Maus de Art Spiegelmann (premio Pulitzer en su día). También se puede apreciar claramente cómo aumenta la fertilización cruzada con la industria del cine puesto que irrumpen títulos como Crepúsculo y The Walking Dead. También asistimos a la eclosión fulgurante del tontaina de Scott Pilgrim, que será objeto de un post en otro momento.

Pues eso, hechos, y que cada cuál saque sus conclusiones.

sábado, 26 de marzo de 2011

Un superhéroe atípico



El siguiente diálogo tiene lugar en el Tebeo de Superhéroes Starman Omnibus: Vol 5. de James Robinson. En un episodio titulado El Largo Adios, como la famosa película.

al acabar el episodio anterior, Jack Knight -Starman- ha muerto al interponerse en la trayectoria de un disparo bla bla bla. Algunas pistas visuales nos indican que se trata de un sueño ¿de Sadie, la novia de Jack? ¿del propio Jack?

-Jack, cariño.
-Sadie, nena.
-¿Qué haces aquí?
-Te podría preguntar lo mismo.
-Te echo de menos.
-Yo también te echo de menos. Tu sonrisa, el tacto de tu cuerpo. Echo de menos tus chistes.
-Me siento sola, Jack.
-Bueno, eso lo supero, nena. Yo estoy muerto, creo.
-Mira [le muestra cómo empieza a arder]. Ya ha comenzado. Me estoy quemando. Esto es lo que me mató. Ahora lo recuerdo. Un disparo de una pistola de rayos alienígena.
-¿Duele?
-Dolió. Esto es sólo la moviola.
-¿Qué puedo hacer?

-Cierra mi tienda. Arregla los líos que haya dejado en Ciudad Opalo. Dile adiós a mi papi de mi parte. Y entonces encuentrate a alguien seguro y aburrido. Alguien que no arda...
-...Este es un sueño horrible. Horrible y aun así tan tranquilo...
-Lo se. Nuestras voces. Tranquilas como un lago. Densas como miel. Secas como Las Vegas.
-Un sueño terrible.
-Entonces ya sabes lo que deberías hacer, no, nena? [Jack ha ardido ya casi por completo y apenas queda su esqueleto]. Despierta.

viernes, 10 de diciembre de 2010

¡Ah, qué buen vasallo si hubiere buen señor!

Todo el mundo alaba de forma unánime el All-Star Superman de Morrison y Quitely. La unanimidad siempre es una cosa sospechosa; con decir que sólo se da en las dictaduras, las iglesias y en la apreciación artísitica colectiva del All-Star Superman, rematada con no se cuántos premios Eisner (equivalente al Oscar para los comics en USA)...

la línea All-Star de DC Comics da libertad creativa y de ritmo de trabajo a guionistas y dibujantes de primera división, sin escatimar nada, para que escriban historias que revitalicen y revaloricen las principales propiedades de DC (Batman, Superman...). Hasta ahora sólo llevan publicados el Batman y Robin de Miller y Lee y el Superman.

Frank Quitely (Quite Frankly) ha colaborado muchas veces con Morrison. Así de memoria en New X-Men, en Los Invisibles, en We3. Y siempre es él mismo. Manierista, personal, de anatomías anoréxicas y piernas imposiblemente largas. Recuerda mucho a El Greco. En esta historia es el responsable del proverbial menton cuadrado de Superman, de ese cuello absurdamente grueso de granjero de Kansas adicto a los esteroides y de una Lois Lane sque resulta sexy según la sensibilidad contemporánea. También es el responsable de dejarse colorear por Grant, que demuestra cuánto han avanzado las posibilidades cromáticas en los comics desde los tiempos clásicos de la cuatricomía.

Todo este comic es un ejercicio neoclásico, en el sentido esteticista del término, revisitando los planteamientos del superman primigenio desde una sensibilidad más moderna y desde mayores posibilidades técnicas, pero siempre respetuoso y fiel a los planteamientos originales. Y es en este enfoque noeclásico donde reside la clave del éxito de este tebeo. Es el tebeo ideal para el adulto que de pequeño leía Superman y -tantos años después- empieza a hojear este y se vuelve a enamorar. 

Pero no es mucho más: Superman sigue siendo igual de bobo que hace cincuenta años, las tramas siguen siendo igual de improbables -incluido el que unas gafas y un cambio de peinado basten para que nadie reconozca a Kal-El cuando se disfraza de Clark Kent-, etc. 
Hoy ya no hay sitio para la exploración de la soledad del superhombre y su complejo de Mesías. No después del Miracleman y del Dr. Manhattan de Alan Moore. En un mundo decadente y posmoderno, el narrar peripecias acartonadas y simplistas de personajes-más-grandes-que-la-vida, repitiendo por milésima vez los planteamientos, no aporta absolutamente nada al acervo cultural de Occidente. 

Hay quien dice que los superhéroes no deberían evolucionar, que cuando pierden su ingenuidad, pierden su grandeza arquetípica. Que humanizarlos es bastardizarlos y prostituirlos y vulgarizarlos.

Pues bien, quede este superman para los nostálgicos de la repetición infinita de la misma historia, para los muy partidarios del eterno retorno de lo idéntico. Para los que necesitan que la tierra sea algún día del superhombre.

Yo me muevo a la siguiente casilla porque francamente...


lunes, 6 de diciembre de 2010

Es un mundo extraño. Mantengamoslo asín.


Hay un bar en una región remota de Kazakhstan que se llama El Ultimo Trago. Está en las inmediaciones de una base ex-soviética en la que se realizan pruebas nucleares subterráneas. Los soviéticos, con esa mezcla de materialismo histórico y espiritualismo neo-ortodoxo que les caracteriza financiaron una división investigadora que


...estableció que el alma humana es un campo electromagnético. Las soluciones de las ecuaciones proporcionan autovalores que se pueden interpretar como dos polos atractores en contraposición. Como si el Cielo y el Infierno fueran dos máquinas de guerra en lucha eterna la una contra la otra, y como si las almas fueran su carbón, su combustible.

En este bar es donde se estafa a La Otra Vida. Los campos electromagnéticos son destruidos terminalmente por las explosiones nucleares. Los que quieren escapar de la rueda del Karma, los que no están dispuestos a pasar la eternidad en el infierno pero que tampoco aceptan rendir homenaje al Altísimo, acaban enterándose de la existencia del bar por algún susurro en Internet. Toman su última copa aquí y se hacen una foto. La tradición es clavarla en el corcho de la pared.

Después se atan a una prueba nuclear subterránea.
 ¡Por los muertos triunfantes!...

Algo así decía Ellis en Planetary. I am not going to check the accuracy of the quotation. No way.

sábado, 7 de agosto de 2010

¿Qué me llevo a la playa 20100801?: Eskerresultadekedormíme

Nuestra tradicional entrada veraniega de sugerencias aleatorias de libros y tebeos a disfrutar mientras te sudan las axilas, te pica el pecho con tanta crema y tanta mierda y encima se te mete la arena por el culo, queda deslucida este año por mi cabecita loca: Eskerresultadekedormíme en la crítica y crucial madrugada en la que cogía manta y merienda y me encaminaba al litoral. Y es que no se puede ya a ciertas edades apurar hasta las heces el cáliz del rodriguismo setentero y urbanita. Que ya no estamos para cerrar Madrid, sino para sopitas y buen vino y Estipendium pecati, mors est.

Así que, pues, lo que había en la mesilla, que fue lo único con lo puede arramblar en microsegundos, mientras simultáneamente me ponía los pantalones, blasfemaba en varios idiomas y decidía si no ganaría unos preciosos minutos lavándome los dientes en el coche.

La lista pues tiene mucho de escasa, de desequilibrada, de inopinada y de aleatoria pero también tiene el discreto encanto de lo sorprendente y el acicate que necesitáis para tal vez dar el paso ese que os falta para percataros de que los libros físicos son un atraso fetichista y que en realidad donde están los libros bien y donde deben estar es en la Red (ahora se dice Clau, o Clou, o Cloud, o algo, pero es el mismo perro, la meretriz babilonia de siempre). Allí están todos, son gratis -como todo-, no ocupan sitio en la maleta y los tienes accesibles en cualquier situación y dispositivo.

Algo setentero, de humor negrísimo, viajes en el tiempo y bombardeo de ciudades: Matadero Cinco, de Kurt Vonnegut

Algo inclasificable: La Subasta del Lote 49 de Thomas Pynchon

Un thriller bien escrito, lo que constituye realmente una rara avis en el adocenado panorama de best-sellers: Complicidad de Iain Banks

Un paréntesis en una de las únicas colecciones de Space Opera contemporáneas que merece la pena: El Estado del Arte de Iain M. Banks

Un libro de Ciencia-Ficción de cuando la ciencia-ficción era la expresión literaria más interesante del momento: Cities in Flight de James Blish

Manierismo y posmodernismo destilados y seminales: Planetary (Edición Absoluta, Tomo II) de Warren Ellis


¿Qué más se puede pedir? Pues... herpes, talco y tecno-pop.

viernes, 4 de junio de 2010

¡Ahora lo entiendo todo!

Todo cuadra. Bruce Wayne está detrás de la Iniciativa Dharma. ¡Ufff, menos mal! Creí que todo era una gilipollez sin pies ni cabeza. Para quienes no lo sepan, Bad Twin es una novela de Gary Troup, muy influída por Stuart Cunningham.

sábado, 24 de abril de 2010

100 Balas #27: ¿Dónde te fuiste, Joe Di maggio?

100 Balas es un tebeo mestizo: Mezcla historias de perdedores en la tradición más Noir, situaciones extremas con diálogos acerados y humor negro en el más puro Tarantino y con una tremenda historia de Teoría de la Conspiración al estilo de XIII de Van Hamme, que se va desplegando parsimoniosamente, quitando poco a poco capas de cebolla, debajo de las cuales hay... pues otras capas, ¿qué va a haber?. Azzarello sigue un desarrollo coral en el que necesariamente unas voces son más brillantes que otras, unas melodías más emotivas, unas tragedias más cómicas y unos hijosdeputa más simpáticos que otros. Es cierto que entre col y col, hay varias lechugas pero precisamente casi que son al final las historias más marginales, las de personajes más secundarios, las que menos avanzan la trama del Trust y los Milicianos, las que mejor sabor de boca dejan.

Una de mis preferidas es la del #27. En ella, el agente Graves va a un hospital a entregar el habitual maletín de las cien balas a un individuo que ha sufrido un grave accidente de coche (el miliciano Milo Garrett, como se verá más tarde en el arco argumental El Falso Detective) y al salir encuentra a un anciano que le reconoce porque mucho tiempo atrás a él también le dieron el maletín. En la historia que sigue no se da ningún nombre y apenas es la casual aparición de la palabra Dallas la única confirmación qe que realmente nos están contando lo que creemos que nos están contando: el viejecito es Joe Di Maggio, y fue él (y tal vez otros) quien mató a JFK cuando se enteró que el presidente había mandado "silenciar" a su ex-mujer, Marilyn Monroe para evitar uno de los habituales escándalos sexuales presidenciales. ¿Cómo se enteró de tal cosa el señor Di Maggio? Porque Graves le dió el maletín de las 100 Balas. 

Una de las especulaciones conspiratorias preferidas en USA es que nunca se ha sabido quién mató en realidad al presidente John Fitzgerald Kennedy y aquí Azzarello quiere tender un puente hacia la realidad desde las todopoderosas y despiadadas familias del Trust, con lo que por un momento siquiera breve, te preguntas ¿y si fuera verdad todo esto?, que es lo que mola de las teorías de la conspiración claro. 

Redondeado con una gran historia de amor en la que Joe di Maggio todavía lleva flores a la tumba de Monroe treinta años después de la muerte de esta. Bueno, si es que él es él y ella es ella, claro.

miércoles, 21 de abril de 2010

100 Balas: #1 cita #1

-Deja que un tipo te joda una vez y en seguida te estás bajando los pantalones para que te joda cuando le de la gana. Y si ese tipo puede hacerlo, también lo hará otro y otro, de manera que tu vida consiste sólo en dejar que te jodan, hasta que ya no eres quien eres, porque sólo eres un culo...

Brian Azzarello, 100 Balas, #42.

domingo, 18 de abril de 2010

100 Balas (#13 Tomos #13)

100 Balas es muy difícil de traducir, porque Brian Azzarello usa unos diálogos plagados de juegos de palabras y muchísimo argot negro y carcelario. Los editores españoles tampoco es que se hayan esmerado en hacer justicia al original y han publicado una traducción funcional pero no cuidadosa. Entre las mil cosas de las que han pasado en la traducción está el explicar o no digamos ya reproducir el juego en los títulos de los trece volúmenes de la recopilación de los 100 episodios. En el inglés original cada título hace referencia al número del volumen:

  1. First Shot, Last Call (Primer disparo, última llamada o Primer trago, última ronda dependiendo del contexto)
  2. Split Second Chance (Una fracción de Segunda Oportunidad)
  3. Hang up on the Hang Low (Colgado por los huevos, en traducción libérrima; no he pillado la referencia al tres)
  4. Forgone Tomorrow (4Gone) (Mañana abandonado)
  5. The Counterfifth Detective (Fifth) (El falso detective)
  6. Six Feet Under the Gun (A dos metros (o seis pies) bajo el plomo, en referencia a la serie de TV)
  7. Samurai (por Los Siete Samurais, la famosa peli de Kurosawa que tuvo después una versión Western en Los siete Magníficos)
  8. The Hard Way (un ocho a lo difícil, o sea con dos cuatros, en el juego de los dados)
  9. Strichnine (Nine) (Estricnina)
  10. Decayed (pronunciesé como Decade - Década)(Decaido o Podrido)
  11. Once upon a Crime (Once, Spanish)(Erase una vez un crímen, o tal vez Romonce criminal)
  12. Dirty (por The Dirty Dozen, más conocida en España como Los Doce del Patíbulo) (una buena traducción sería: Del Patíbulo)
  13. Wilt (por Wilt Chamberlain, que jugaba en los Lakers con el número 13) (Wilt)
100 Balas, de Azzarello y Risso. ¿Por qué no la has leído ya?

sábado, 10 de abril de 2010

Alicia en Sunderland

Me lo compré el otro día. No pude resistirme. Bryan Talbot salta a la fama en 1978 con "Las Aventuras de Luther Arkwright" y es otro de los británicos (Moore, Morrison, Ennis,...) que tomaron a sangre y fuego el comic norteamericano tradicional en los ochentas y los noventas. Lo último que ha hecho antes que esto probablemente es el tomo "Storybook Love" de las Fábulas de Bill Willingham.

¿Quién se puede resistir a comprarse inmediatamente un comic que empieza con la cita siguiente?

La realidad no nos basta; también necesitamos vagar por lo absurdo. Vagar por un mundo de fantasía no supone evadirse de la realidad, sino más bien adentrarse en una fuente de conocimientos sobre la naturaleza de la existencia. Asimismo, la realidad no supone evadirse de lo absurdo; nuestro aprendizaje prosigue en todas partes.
Edmund Miller, Lewis Carroll Observed.

Yo no, desde luego. Me siento totalmente identificado: Ni alienación ni esquizofrenia, fucking life, man, fucking life.

jueves, 4 de febrero de 2010

Ouch! That hurt real bad!

-Tú y yo somos iguales: pensamos que el miedo y el dolor son sólo para los que lo merecen, pensamos que son los comunistas y los homosexuales los que han arruinado este país. Tú yo miramos al abismo y este nos devuelve la mirada. Ambos hemos visto el verdadero rostro de nuestra ciudad: Es una fulana y nos tiene miedo. Pensamos que Nixon fue un gran hombre. ¿Me pegarás por decirte estas verdades a la cara?

Walter Kovacs, en Watchmen vs. JLA (2010)

martes, 22 de diciembre de 2009

Sabía que me sonaba (2)

En esta ocasión, nuestra muy premiada sección de Parecidos Razonables, no aborda un ejemplo tan distinguido como la última vez. Hoy se trata de la portada del #6 de Regreso al País de las Maravillas que como su nombre indica es una reinterpretación del mito de Lewis Carroll, por los autores de Grimm Fairy Tales, y que tiene las mismas señas de identidad que estas últimas: Terror sobre la base de los cuentos infantiles y un constante e improcedente recurso al dibujo de chicas irreales en situaciones e indumentarias que no se si calificar de sexys o fetichistas (both). El tebeo en sí no da más de idem pero esta portada... me era extrañamente familiar.

Tardé un rato en relacionarla con los anuncios de bronceador de mi infancia. El original es de una campaña publicitaria de 1958 pero siguió utilizándose por lo menos hasta los ochenta.
Mark Twain decía algo así (¡qué pereza buscarlo!) como que los humoristas regulares toman prestado pero que los grandes humoristas directamente roban. Pues eso. No tengo más que añadir.


domingo, 11 de octubre de 2009

A Planetary le faltan tripas


Son curiosas las pautas de Freakytown:
Siempre que alabas a Moore, a Morrison o a cualquier oscura eminencia europea, recabas aprobación unánime.
Siempre que hablas de Miller, encendidas y divididas respuestas.

Freakytown también tiene sus anatemas:
No se puede hablar mal de la Edad de Oro. Mucho menos de Jack Kirby o de Will Eisner.
All Star Superman es maravilloso y quien diga lo contrario es un gilipollas sin dios.
Los Ultimates no son un homenaje sino un atentado a las esencias de nuestra cultura y a la pureza de nuestros fluídos corporales.

¿Crees que esta letra significa "Francia"?

Dentro de la corrección política de Freakytown, Planetary pasa por ser el mejor trabajo de Warren Ellis; un comic seminal.

Dentro de la disidencia que me caracteriza, considero a Planetary como un buen comic, pero un comic manierista -sin tripas, diría mi amigo Carlos- sin pathos, sin verdaderos personajes.

Tanto Jakita Wagner como Elijah Snow o The Drummer son apenas arquetipos -como Aquiles, El de los Pies Ligeros o Atenea, La de los Ojos de Lechuza- sin profundidad, dimensión o credibilidad. Apenas son Ideas sobre las que construir teoremas.

Superhéroes que dicen no ser superhéroes (arqueólogos, my ass!) deambulando sin rumbo alguno por un tapiz bello. Eso son The Planetary.

Eso no quiere decir que lo odie. Como todo lo de Ellis (Transmetropolitan, The Authority, Crooked Little Vein), es deliciosamente inteligente, por más que sea estéril y masturbatorio.

Se trata de un delicioso repaso a nuestros más queridos mojones de la cultura popular de Freakytown en el siglo XX. A saber:
  • Como ya dije en su día en el primer episodio se reunen, ni siquiera camuflados Doc Savage, Fu Manchú, Spyder, Tarzán, Edison et al.
  • En el segundo vivimos entre Mishima y Godzilla.
  • Luego Hong Kong, John Woo y las Historias Chinas de Fantasmas
  • ...¿Cómo sería el mundo con una versión pervertida y perversa de los Cuatro Fantásticos?
  • ¡Oh, estar en Inglaterra, en verano! con John Constantine transmutado en mi querido King Mob.
  • con Oneiros y Teleute, con Etrigan, con Animal Man (Jamie Delano). Britpop forever.
  • ¿Y qué decir de El ataque de la mujer de cincuenta pies, El día que la Tierra se detuvo, la Guerra de los mundos, el senador McCarthy y Marilyn Monroe, que ya no se puede dormir?
  • Claro que yo íntimamente me quedo con la Antorcha Humana incinerando con desdén a ese bebé alienígena que bien podría llamrse Kal-El (la verdad está aquí dentro) y con esa vivisección de la Linterna Verde.
  • O con la portada Jim Steranko del capítulo once
  • O con el Edificio Baxter
  • O...

Pero esto es lo malo que tiene el posmodernismo: Que en cuanto te descuidas, es sólo fachada,;divertimentos y onanismos, estéticamente placenteros pero sin afán trascendente.

A Planetary le faltan tripas, mocos, ardor de estómago y personas de verdad.


viernes, 28 de agosto de 2009

Nostalgia...

detienda@dreamers.com
parakingmobtotal@hotmail.es
fecha19 de agosto de 2009 11:41
asuntoAvisos Tienda Dreamers



Mensaje de seguimiento
¡Hola!

Este es un aviso automático para comunicarte que en Tienda Dreamers hemos repuesto el producto:
LA SAGA DE CONAN # 01 (de 35)
al que te habías apuntado para avisarte cuando lo volvieramos a tener.

Si te interesa, puedes comprarlo en esta dirección:
http://www1.dreamers.com/productos/355120.html

Esperamos que este servicio te sea de utilidad.
¡Muchas gracias por todo!

Nota: Este aviso solo se envia una vez.

TIENDA DREAMERS
http://tiendadreamers.com

martes, 25 de agosto de 2009

Entre Macondo y Valinor

Un libro que comienza con una cita:

¿Qué le importan las vidas anónimas, breves... a Galactus?

Los Cuatro Fantásticos
, vol. 1 #49, 1966, Stan Lee y Jack Kirby


y termina con la descripción de una viñeta del #12 de Watchmen (sí, aquella en que Adrian Veidt le pide aprobacion a Ostermann ...Todo terminó bien ¿no? y el Azul le contesta que Nada termina nunca...).


Entre medias, la vida de un loser total, con todas las características del perdedor del siglo XXI:
Nerd, pobre, negro, gordo... Me recuerda a El Color Púrpura, de Alice Walker:

-Mírate. Eres negra, eres pobre, eres fea, eres una mujer. Vamos, que no eres nada.


En fin, un tipo con cero habilidades sociales y probabilidad cero de levantar a una jevita.
De trasfondo, la historia de una familia, la de una dictadura y la de la República Dominicana en el s. XX, siempre viviendo entre el Telón de Plátano y los caprichos (whims) del hermano Mayor.

Improbable combinación de ingredientes que milagrosamente resulta sabrosa, como algunos maridajes de vino y chocolate, contra todo pronóstico.

Los Pulitzer son simpáticos. Siempre me gustan. Los premios tienen personalidad, como los perros: Los Goncourt son siempre tostones, los Planeta infumables, los Nadal una garantía, los Hugo un poco simples, los Bookers' intelectuales... En España no se le da mucho bombo a los Pulitzer -si acaso a los de periodismo y fotografía-. No se porqué.

Mis Pulitzer preferidos:

  • Las uvas de la ira, de John Steinbeck, 1940
  • La conjura de los necios, de John Kennedy Toole, 1981
  • Los reyes del mambo tocan canciones de amor, de Oscar Hijuelos, 1990
  • Maus: Relato de un superviviente, de Art Spiegelmann, 1992
  • Las fantástias aventuras de Cavalier y Clay, de Michael Chabon, 2001
  • La maravillosa vida breve de Oscar Wao, de Junot Díaz, 2008

La de Oscar Wao es una Buena Novela, que trabaja en la remotísima y desconocida frontera entre El Señor de los Anillos y El Otoño del Patriarca, entre Superman y las Bene Gesserit y Amaranta Buendía. Además, sin más pretensiones que las justas. Mola (dictamen final, Rorschach dixit).

sábado, 25 de julio de 2009

¿Qué me llevo a la playa?


Algo neovictoriano: Drood o La Soledad de Charles Dickens, de Dan Simmons



Algo policíaco, muy negro: 100 Bullets, vol. 13 (#87-100), Wilt de Brian Azzarello & Eduardo Risso


Algo muy siniestro y un poco sexy: Agujero Negro, de Charles Burns


Algo entre Disney y El Señor de los Anillos: Bone, vol. 1 El Valle, Ed. Astiberri de Jeff Smith


Algo de rollo Fu-Manchú: Muy pronto seré invencible, por Edward Grossman



Algo entre ciberpunk y neogótico: Anathem, por Neal Stephenson



y un caprichito de Zombies: Guerra Mundial Z, de Max Brooks

Voy servido.