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sábado, 22 de junio de 2013

The Unwritten: Meditaciones sobre la ficción (III de XIX)

Every Story is about
Sex Sex Sex Sex Sex Sex Sex Sex Sex


  • Quiero un tesoro. Si soy rico tendré sexo: El vellocino de oro
  • La vuelta al amor perdido: La Odisea
  • Hasta una guerra si hace falta: La Ilíada
  • Ah, sí? Pues te vas a cagar: La Orestiada
  • El efecto de la oxitocina es efímero: El sueño de una noche de verano
  • El amor redentor: La bella y la bestia
  • El amor prohibido: Romeo y Julieta (o Lolita)
  • El sexo ilegítimo: Madame Bovary
  • Priapismo y seducción: Don Juan (o Drácula)
  • El sexo y el poder: La cenicienta (o Macbeth, o Hamlet o...)
  • Hasta el alma, si hace falta: Fausto
  • Si fuera guapo, si no fuera tímido, si no estuviera prisionero, si...: Jekyll y Hyde
  • Construyamos la paracoita: Frankenstein (o Pigmalión)
  • Hasta el infierno, si se tercia: Orfeo

...todas las demás son variaciones sobre el mismo tema...


domingo, 16 de junio de 2013

The Unwritten. Meditaciones sobre la Ficción (II de XIX)

Moby Dick

Moby Dick es central en la iconografía de The Unwritten, principalmente por la identificación del Leviatán con la ballena. Tengase en cuenta que el leviatán de Carey/Gross no es el ortodoxo de Hobbes, ni siquiera (sólo) un monstruo de proporciones demasiado inmensas para ser aprehendido por la mente humana. Leviatán aquí es una (meta)criatura no sabemos si benevolente o indiferente, que se alimenta de historias y que representa el poder de la memoria colectiva. Aquí una tésis central de Unwritten: Que las historias son poderosas, que conforman la verdadera realidad y que son tanto más efectivas cuanta más gente las conoce o cree en ellas.

Sin embargo, Moby Dick tiene en The Unwritten entidad propia y no sólo metafórica. Se trata de una de las historias singulares que pueblan la geografía esotérica del mundo, uno de los arquetipos que atraen a Tommy Taylor como agujeros negros y etapas del camino iniciático por el que Taylor va entendiendo como funciona el mundo -o el mundo que su padre fabricó para él... Que el capitán Ahab tenga el rostro de Wilson Taylor sólo sorprende hasta que lo piensas un poco...

Llamadme Ismael. 

Hace unos años -no importa cuánto hace exactamente-, teniendo poco o ningún dinero en el bolsillo, y nada en particular que me interesara en tierra, pensé que me iría a navegar un poco por ahí, para ver la parte acuática del mundo. Es un modo que tengo de echar fuera la melancolía y arreglar la circulación. Cada vez que me sorprendo poniendo una boca triste; cada vez que en mi alma hay un nuevo noviembre húmedo y lluvioso; cada vez que me encuentro parándome sin querer ante las tiendas de ataúdes; y, especialmente, cada vez que la hipocondria me domina de tal modo que hace falta un recio principio moral para impedirme salir a la calle con toda deliberación a derribar metódicamente el sombrero a los transeúntes, entonces, entiendo que es más que hora de hacerme a la mar tan pronto como pueda. Es mi sustituto de la pistola y la bala. Catón se arroja sobre su espada, haciendo aspavientos filosóficos; yo me embarco pacíficamente. No hay en ello nada sorprendente. Si bien lo miran, no hay nadie que no experimente, en alguna ocasión u otra, y en más o menos grado, sentimientos análogos a los míos respecto del océano.
Herman Melville, Moby-Dick, 1851

Mocha Dick

Cuando Herman Melville escribió Moby Dick, "Dick" no tenía un uso vulgar sino que era un diminutivo de Richard. Cuando la palabra "Dick" se utilizó para designar el miembro masculino no fue sino en los años sesenta. Así que lo siento pero no es que la cabeza de la ballena tenga forma de polla.

Hubo, parece ser un cachalote albino real que se enfrentó varias veces con distintos balleneros cerca de la isla de Mocha, en Chile. La ballena llevaba varios arpones clavados en la espalda. Probablemente Moby Dick es una deformación de Mocha Dick.

Huston y Peck

He oído decir a la gente que había leído Moby Dick cuando eran niños. Esto les define instantáneamente como mentirosos. Nadie que no tenga por lo menos quince años –y sea maduro para su edad– podría enfrentarse a esas páginas.
John Huston

John Huston estaba convencido que Moby Dick, en la mente del capitán del Pequod, no era otra cosa que un disfraz maligno de un Dios cruel y caprichoso. su interpretación cinematográfica (1956) de la novela, llevada al guión que escribió a pachas con Ray Bradbury es pues una historia sobre la venganza y la blasfemia.
  
Gregory Peck borda en la película de Huston una de sus interpretaciones más famosas. Aunque hay quien piensa que sobreactúa, mi opinión personal es que Ahab sólo admite un registro excesivo, shakespeareano. El otro candidato para la interpretación del capitán era Orson Welles, que finalmente hizo un papelito como predicador profético en Nantucket.

Starbucks

Pues sí, el nombre de la famosa cadena de cafés malos y caros proviene de Starbuck, el primer oficial del Pequod, un cuáquero de Nantucket, pensativo e intelectual. Starbuck tiene un rol muy de coro shakespeareano en la novela puesto que es el único de la tripulación al que le parece que buscar venganza de un animal es una gilipollez e intenta constantemente que Ahab desista de su empresa.


Queequeg

Negro, caníbal, arponero, de rostro tatuado y bárbaras costumbres. Fuma como un carretero, lleva siempre consigo un idolillo llamado Yojo y usa su arpón como cubierto y como cuchilla de afeitar.
Dice Ismael:
“Fumamos una pipa juntos, y una vez acabada, me manifestó que estábamos casados, lo cual en su país supongo que significaría que éramos amigos, porque otra interpretación no pensaba yo darle.”

Herman Melville, Moby-Dick, 1851

Piezas de a ocho

 Todos los vigías me habéis oído dar una orden acerca de una ballena blanca. Pues bien, ¡atención ahora! ¿Veis esta onza española de oro?
   E hizo relucir la moneda al sol.
   —Vale dieciséis dólares, muchachos. ¿La veis? Señor Stubbs, deme un martillo.
   El primer oficial fue a recogerlo, mientras el capitán, silencioso, frotaba la moneda como si quisiera sacarle más brillo. Stubbs le entregó el martillo y el capitán se acercó al palo mayor, lo alzó y exclamó con voz chillona:
   —Aquel de entre vosotros que descubra esa ballena que tiene tres agujeros en el cuerpo, aquel que la descubra, se llevará esta onza de oro, hijos míos.
   —¡Hurra! -gritaron los marineros, arrojando al aire sus sombreros mientras el capitán clavaba la moneda en el palo mayor.
   —He dicho una ballena blanca continuó el capitán tirando el martillo. Cien ojos, hijos míos. Tan pronto, como veáis una burbuja, ¡avisad! Porque os aseguro que ella nos está observando a nosotros en estos momentos.

Herman Melville, Moby-Dick, 1851

Por allí resopla

 Al verle cerniéndose por encima, medio suspendido en el aire, escudriñando el horizonte de modo tan loco y ansioso, se le habría creído un profeta o vidente observando las sombras del Hado, y anunciando su llegada con esos locos gritos. —¡Allí sopla ¡Allí, allí, allí!, ¡sopla, sopla! —¿Por dónde? —¡De través a sotavento, a unas dos millas! ¡Una manada de ellas! Al momento, todo fue conmoción. El cachalote sopla como el tictac de un reloj, con la misma uniformidad infalible y segura. Y por eso distinguen los balleneros este pez entre las diferentes tribus de su género.

 Herman Melville, Moby-Dick, 1851

La Espada Mística

-Herrero, una tarea para ti. Toma estos arpones y estas lanzas. Fundelos y hazme nuevos arpones que se claven profundo y que no se rompan. Pero no los temples con agua; deben tener un bautismo apropiado. ¿Qué me decís, hombres? Me daréis toda la sangre que se necesite para templar el acero? 
Herman Melville, Moby-Dick, 1851

domingo, 2 de junio de 2013

The Unwritten. Meditaciones sobre la Ficción (I de XIX)

 
En inglés los adjetivos no tienen género ni número.
Así, en Dublineses de James Joyce, el último relato -en el que está basada la brillante película homónima de John Huston- titulado The Dead resulta intencionadamente ambiguo. El lector identifica el título como El Muerto, referenciando a la historia que relata (metaficción) la mujer del protagonista, historia de frustración por un pretendiente de juventud. Sin embargo en la última oración del libro:

"... the snow falling upon all the living and the dead" [...la nieve cayendo sobre todos los vivos y los muertos]

nos preguntamos a qué se refiere realmente el título del relato. Lo mismo pasa con el título del comic de Mike Carey y Peter Gross. En el título de esta historia (The Unwritten) sobre el poder de las historias, no sabemos si es Lo No Escrito, El No escrito, La No Escrita, Los No Escritos o Las No escritas, o incluso Los Desescritos, suponiendo que esa palabra exista.

Y como la historia no ha terminado todavía, aunque empezó a publicarse en 2009, tendremos que seguir viviendo con la ambigüedad. Supongo que lo resistiremos.

lunes, 9 de abril de 2012

El Dios de las Matanzas


¡Jo, qué peliculón!

Después de una pretenciosa y sobrevalorada The Ghost Writer y después de un capítulo más en su folletinesca y aparatosa biografía, Roman Polanski nos deleita con una miniatura -hasta en el metraje de setenta y nueve minutos- en la mejor tradición de las obras de teatro adaptadas con éxito a la gran pantalla (Casablanca, Muerte de un Viajante, Enrique V)

Se trata de una adaptación del éxito teatral Un Dieu de Carnage (el Dios de las matanzas), de la escritora francesa Yasmina Reza.

El argumento es simple: después de una pelea entre dos niños en un parque en el que a uno de ellos se le va la mano, los padres de ambos quedan en casa de una de las parejas para discutir y arreglar muy civilizadamente el incidente. A partir de ahí Polanski/Reza diseccionan lo superficial y convencional del contrato social occidental y la fragilidad de la pátina de civilización que apenas recubre lo primario de actitudes y comportamientos. Es como El Señor de las Moscas pero sin necesidad de naufragar en una isla desierta. Apenas hace falta una hora en un salón pequeñoburgués (la acción se desarrolla en tiempo real) para que los personajes acaben con líneas como

-I wipe my ass with your Human Rights [me limpio el culo con tus derechos humanos]
o
-Your son is a fucking snitch [tu hijo es un puto chivato]

No habría sido posible sin interpretaciones maravillosas de Kate Winslet, Jodie Foster, John C. Reilly y Christoph Waltz. Intensas e histriónicas pero casi creíbles y divertidísimas.

Una peli refrescante en un panorama desolador de guiones absurdos y endebles y pirotecnias efectistas sinargumento que sustentar, una glosa a las discusiones ilustradas entre Hobbes y Rousseau, una pequeña construcción de relojería que conduce a un final casi hasta reflexivo.

Muy recomendable-

domingo, 15 de enero de 2012

The Jennifer Morgue. Perlas

Pastiche posmoderno que combina Los Mitos de Cthulhu, de H.P. Lovecraft, con las novelas de James Bond, de Ian Fleming, pasadas por un tamiz criptohacker entre Neal Stephenson y William Gibson, pero más divertido y con peor leche.

De momento la segunda de tres novelas con el mismo set-up, entre The Atrocity Archives y The Fuller Memorandum. Filón no sostenible una vez agotada la novedad pero de momento muy entretenido. Recomendable.

Si trabajas para la Lavandería durante suficiente tiempo, eventualmente te llegas a acostumbrar a los pequeños insultos, a las auditorias de las grapadoras, al asqueroso café de la cantina y a la interminable e inevitable burocracia. Tus sentidos estéticos se abotargan y acabas no viendo la decadente pintura verde guisante o los biombos beis-vómitoque separan los cubículos. Pero sin embargo las grandes indignidades siempre te sorprendes y son estas las que pueden hacer que te maten.


Darmstadt es una de esas ciudades alemanas que han tenido como paisajistas a los Bombarderos Aliados, como planificadores urbanísticos al Ejército Rojo y como reconstructor al Plan Marshall, y que demuestran perfectamente que (a) a veces es mejor perder una guerra que ganarla, y (b) algunos de los peores crímenes contra la humanidad se cometen por estudiantes de arquitectura.


Una vez que has visto un hotel internacional, los has visto todos. El romanticismo del viaje se desvanece rápido después de la primera vez que te has quedado varado en un aeropuerto con una maleta llena de ropa interior sucia dos horas después de que haya salido el último tren.


No se recomienda compartir el hipotálamo con devoradores de cerebros alienígenas.


La mayoría de las zorras quieren ser folladas salvajemente por un extraño, sólo que antes se tienen que convencer a sí mismas de que es un tipo sensible y cariñoso primero, para vencer sus inhibiciones.


-Sí, puedes coger un café; prefiero no tener entrevistas con sujetos en estado comatoso.


Es como descubrir que la razón de que tu ordenador vaya lento es que ha sido secuestrado por un cateto diseñador de virus de Maui, que lo ha metido en una red de zombis y que lo está usando para mandar correos electrónicos con anuncios de productos para el alargamiento de pene a toda Ucrania.


Si empiezas a preguntarte qué magnates de la industria están poseidos por monstruos devoradores de almas procedentes de otra dimensión, entonces ya no hay límites.


Luces verdes en el fondo de los ojos y una clara falta de respiración, son normalmente indicativos de que estás mirando a un horror sin nombre de fuera del espacio-tiempo y no a algo realmente siniestro como, por ejemplo, un directivo de marketing.


Nadie acusa nunca da Recursos Humanos de tener una mala idea; son sutiles y de ira fácil, y contemplar su venganza es escalofriante.

sábado, 7 de enero de 2012

Microrrelato: Conversación interrumpida




-¿Más?
-¡Sí!
-¿Seguro?
-¡Chof!...


Cuatro palabras. Concisión, economía de formas, sarcasmo, estructura, zen... lo adoro.



domingo, 11 de diciembre de 2011

¿Por qué ya no escribo en el blog?

Porque tengo pendientes de lectura estos libros de ciencia-ficción:
  • Trouble with Lichen, de John Wyndham
  • Los humanoides, de Jack Williamson.
    Estación de tránsito, de Clifford D. Simak
    Líneas Muertas, de Greg Bear
  • Marciano vete a casa, de Fredric Brown
  • El quinto día, de Frank Schätzing
  • Accelerando, de Charles Stross (Charles David George Stross, Charlie Stross)
  • Ay, Babilonia, de Pat Frank
  • El mundo sumergido, de John G. Ballard 
  • Barbagrís, de Brian W. Aldiss 
  • ¡Hagan sitio! ¡Hagan sitio!, de Harry Harrison
  
  • Incordie a Jack Barron, de Norman Spinrad
  • Tau Zero, de Poul Anderson
  • Regreso a Belzagor, de Robert Silverberg
  • El año del sol tranquilo, de Wilson Tucker
  • Looking Backward, from the year 2000, de Mack Reynolds
  • Empotrados, de Ian Watson
  • Caminando hacia el fin del mundo, de Suzy McKee Charnas
  • The Centauri Device, de M. John Harrison 
  • El hombre hembra, de Joanna Russ
  • Venimos del país hermoso, de Stuart Cunningham
  • Orbitsville, de Bob Shaw
  • The Alteration, de Kingsley Amis 
  • Michaelmas, de Algis Budrys 
  • Y mañana serán clones, de John Varley
  • Visitantes milagrosos, de Ian Watson 
  • El verano del pequeño Saint John, de John Crowley 
  • En alas de la canción, de Thomas M. Disch
  • Roderick & Roderick at Random, de John T. Sladek

Me llevará por lo menos un par de semanas... pero no se puede escribir sin leer.

sábado, 3 de diciembre de 2011

Treinta y nueve razones por las que me gusta la ciencia-ficción


  • 'La Quinta cabeza de Cerbero' de Gene Wolfe
  • 'Todos sobre Zanzíbar' de John Brunner
  • 'Matadero Cinco' de Kurt Vonnegut
  • 'Más que humano' de Theodore Sturgeon
  • 'Hyperión’ de Dan Simmons
  • ‘Flores para Algernon’ de Daniel Keyes
  • 'Heliconia' de Brian Aldiss
  • 'Cántico por Leibowitz’ de Walter M. Miller Jr
  • ‘La naranja mecánica’ de Anthony Burgess
  • ‘La carretera’ de Cormac McCarthy
  • 'Frankenstein o El Moderno Prometeo' de Mary Shelley
  • ‘Los señores de la instrumentalidad’, de Cordwainer Smith
  • '1984' de George Orwell
  • 'Un mundo feliz' de Aldous Huxley
  • ‘La luna es una cruel amante’ de Robert A. Heinlein
  • '¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas?' de Philip K. Dick
  • 'Neuromante' de William Gibson
  • 'Dune' de Frank Herbert
  • 'Criptonomicón' de Neal Stephenson
  • 'Pensad en Flebas' de Iain M Banks
 
  • 'Illuminatus!' de Robert Shea & Robert Anton Wilson
  • ‘La nave de un millón de años’, de Poul Anderson
  • ‘Las crónicas marcianas’, de Ray Bradbury
  • ‘Canopus en Argos’, de Doris Lessing
  • ‘La guerra de los mundos’, de H. G. Wells.
  • ‘Cita con Rama’ de Arthur C. Clarke
  • 'El libro del sol nuevo' de Gene Wolfe
  • ‘El juego de Ender’ de Orson Scott Card
  • ‘Los propios dioses’ de Isaac Asimov
  • ‘Mundoanillo’ de Larry Niven
  • ‘Huevo de dragón’ de Robert L. Forward
  • ‘Un abismo en el cielo’ de Vernor Vinge
  • ‘Pórtico’ de Frederik Pohl
  • 'Los desposeidos' de Ursula K. Le Guin
  • 'Campo de concentración’ de Thomas M. Disch
  • 'El día de los trífidos' de John Wyndham
  • 'Las estrellas, mi destino (Tigre, tigre)', de Alfred Bester
  • 'El señor de los sueños' de Roger Zelazny
  • 'En el océano de la noche' de Gregory Benford




sábado, 5 de noviembre de 2011

Un capítulo

Heredia
Interfaz total. Los colores y los sonidos me abrazan el lóbulo frontal, todos a la vez, 
tsunami eléctrico. Y un cosquilleo en las yemas de losdedos. Taquicardia, ciento sesenta pero ya bajando. Me recuerda a cuando viví en Nueva York, aquellas ampollas envueltas en un retal de fieltro amarillo; éter decían, para limpiar el cuero, decían. Sin receta, en cualquier tienda, y rompes la ampolla (no te cortas, por eso el fieltro) y te la llevas a la nariz, inhalando el líquido extremadamente volátil. Huele a pegamento y un, dos, tres, el corazón se te desboca y sólo eres un cráneo al que sube toda la sangre de tu cuerpo, que queda exangüe. La red es igual, sin receta, en cualquier tienda, un vapor informe, denso y
exquisito, que sólo deja tras de sí un rastro de cráneos hiperoxigenados, tenuemente unidos a despojos exangües.

El Ágora se materializa lentamente, franjas de colores que acaban adquiriendo una disposición coherente. Hoy hay congestión y los luminosos de neón de la plaza ilimitada parpadean una pizca demasiado lentos. Cacofonía amenazadora de Babel hasta que activo los filtros y sólo queda un fondo desgarrador de Billie Holiday que mi terminal ha seleccionado aleatoriamente de entre mis cedés favoritos.

-Audio. Cambia. Suave. -digo y suena Mozart. Esto está mas de acuerdo con mi estado de ánimo.
-Audio.Volúmen. Ambiente. -Tediosas operaciones rutinarias, higiene personal para enfrentarse al mundo. Los mensajes pendientes parpadean justo al borde de mi campo visual. Enfocando, veo que son todos rutinarios. Los descarto con un gesto aburrido de la mano.

Me pregunto quién está vivo a estas horas, puesto que el color del cielo me
recuerda que es medianoche en Europa. Dos palmadas y bajo al cementerio, mi
broma privada. En la cripta de la Universidad, todos los ataúdes están
cerrados. Bien, me digo, no hay nada peor que salir de copas y encontrarse
a los compañeros de trabajo. El panteón familiar también está tranquilo,
con su fondo de órgano que se superpone a mi Mozart, jaja. En la fosa común
brillan algunos rostros vagamente conocidos. Impaciente, parpadeo y entro
en la pirámide. Recordar cambiar la pirámide por un Calvario. Otro día,
ahora no. La mayoría de los sarcófagos están cerrados, pero Elric y Legión
están fuera, por supuesto. Elric lleva diecisiete horas por ahí fuera,
adicto sin remedio, morirá joven, siempre ávido, siempre conectado. También
Yerma deambula por entre los vivos, normal, ya dormirá cuando esté muerto,
dice siempre. Y ¿me atrevo a mirar? Sí, Yerko está despierto, bendito sea
su nombre, mi amado es como una gacela saltando por entre las colinas.
¿Alguien más? Hombre, Ian está en #Celtia, bastardo irlandés vociferante,
con las ganas que tengo de verte. Ada está, pero ya me da igual esta chica,
extiendo la mano, tomo su sarcófago y lo arrojo a la fosa común. Fuera de
mi vida, pendeja.

–Enterrar Ada- susurro, y desaparece, qué bonito es ser dios. El sarcófago
de Saviya se abre y sale por la puerta envuelta entre vendas, chis, que no
me oiga, luego te veo, niña. Yves, Julieta, Zapata, Cassandra y ya, todos
los demás están cerrados. Me gustaría veros a todos, a todos a la vez,
embalsamad mi mente con vuestra empatía, seducidme y llevadme a esferas
remotas, amadme y jugad conmigo, acariciadme el vientre entre los lirios y
la yerbabuena,
aquí yace la yerma romera,
ciega de vino, ciega de pena,
junto a la alberca se contonea...


Dos palmadas y de vuelta al portal. El Ágora a un lado, erudita casa de
vecindad. Al otro lado el Zoco, con el bullicio de todos los charlatanes de
la Sublime Puerta. Y allá a mi frente los desmontes posindustriales que
custodian la entrada al Tajo. Para ir a Babilonia es necesario salir por la
puerta trasera, ecos de puritanismo sajón. Estos son los puntos cardinales
del Alma: Ágora, Zoco, Tajo y Babilonia. ¡Y cuántos corredores oscuros los
comunican! Nada nuevo bajo el sol desde hace tres mil años.

-Hi, Ho, rock’n’roll radio, let’s go- susurra Heredia y una inmensa plaza
porticada borra todo lo demás. Avisos de otros niveles se superponen al
campo visual pero son inmediatamente desactivados. Sólo los avisos de
emergencias podrán penetrar el tejido de la realidad. Convenientemente
cerca, en una esquina de la plaza, hay una taberna, Stygia se llama en esta
encarnación, que casi huele a aceite rancio y a sudor de viajero. Heredia
la atraviesa a grandes zancadas, sin ser molestada, y alcanza la
trastienda. Sala vagamente redonda con cientos de puertas y arcos que dan a
pasillos que dan a salas vagamente redondas con cientos de puertas...
Tierra fractal, la tierra de Mandelbröt, piensa Heredia. Pero, albricias,
las puertas más interesantes son las más cercanas y hacia una de ellas se
dirige.

Puerta de madera oscura, siempre recién barnizada y sin polvo, en el Ágora
no existe la entropía, una aldaba que es un anillo en la boca de un león y
un pomo que invita, anhelante. Los ojos del león están vivos y siguen los
movimientos de este Heredia que soy yo y parpadean, las pupilas son
afiladas ranuras felinas, el iris verde como el verde verde limón, y una
placa de bronce bajo el león anuncia con estilizada caligrafía:
#Choricli_Jul.

Pájaros Azules, Ojos Verdes, patria del alma mía. Cabe la puerta, un
tarjetero con los emblemas de los presentes en la sala: Elric, Legión,
Yerma, Saviya y un tal IceCube. Mierda, Yerko se ha ido ya, ¿acaso me elude
este machito presumido y pendenciero?

Y sobre el dintel, el tema, la frase ingeniosa del día, leit-motiv, chiste
privado o invitación a la danza según los casos. Como está garabateado en
pintura acrílica, supongo que el de hoy es cosa de Elric: “En los
olivarillos, niña, te espero”, no, parece más bien de Yerma. Elric habría
puesto algo más decadente, confunde oscuridad con profundidad, todavía está
encontrándose a sí mismo, chiquitín. Todavía recuerdo que no ha mucho
estaba en la fase Tolkien y nos deleitaba con perlas como “Turin Turambar,
Turun Ambartanen” o “¡O, Elbereth, Gilthoniel”! Patético, pero lo feliz que
era cuando le preguntábamos lo que quería decir y nos lo explicaba, sacando
su espada Tormentosa y venciendo, mandoble a mandoble, al Señor Oscuro o a
Glaurung, Padre de Dragones. Qué buen programador es o qué imaginación
desbocada tengo porque juro que su mirada roja en su rostro albino parecía
entonces un abismo de batallas pasadas, de monstruos horribles, de heridas
nunca curadas.

Señores, llega Heredia, y lo primero de todo son las formalidades,
carraspeo y mi voz dice, sin que yo articule:
-Soy Heredia, el nombre es mío por derecho, certificado en la Autoridad
Central +34914135303, residente registrado de #choricli_jul número 39,
contraseña “Guardia civil caminera lo llevó codo con codo”.

Varios segundos transcurren. Congestión otra vez, junto a mi oreja un
susurro: - intento acceder, espere un momento por favor -. Tic, tac. El
pestillo se descorre, mientras una voz demasiado aflautada dice –pasa,
quillo, te estabamos esperando—
-Muereté- contesto. Me demoro en la puerta, lo justo para cambiar el tema:
“¡Opré Roma!” ¡Levantaos, gitanos! Y entro.

—Ey, Heredia, mi amor, ya desesperaba de verte —
dice un albino que está
sentado en un rincón, con los pies sobre la mesa y una copa de vino tinto
que alza a modo de saludo. La cota de malla tintinea con sus movimientos.
—Pero si es el hijo y nieto de camborios —la voz proviene de una nube
oscura, que cambia de forma constantemente. Varias bocas situadas en
distintos puntos de la nube articulan a la vez las palabras.
—¿quién es este pimpollo, nenas? —un negrito adolescente, con la proverbial
gorra de beisbol colocada al reves y michelines que asoman desvergonzados
por debajo de la camiseta, sonríe lascivamente. Ice Cube, claro.
—Manzanas levemente heridas
por finos espadines de plata —
declama Heredia, con voz monocorde.
—¿Lo qué? Jua, jua jua. ¿Pero de qué va este gil?— el beisbolero lanza una
tarta de merengue hacia el rostro de Heredia. La tarta choca con un muro
invisible a 30 cm de su objetivo y cae al suelo. Heredia parpadea,
sobresaltada: Noli me  tangere, piensa.
—shut up, asshole —susurra Elric, amenazador.
Saviya mira al vacío, su cuerpo petrificado en una sonrisa pícara. ¿Por
dónde estará vagando? Odio esta costumbre suya de estar y no estar. Bueno,
mejor dejarla.
—Que te he dicho que me hables en cristiano, rostro pálido. ¿O quieres
morir joven? Mira que IceCube es muy malo —
una recortada poco convincente
se materializa en las manos de Icecube.
—Gordito, no sabes con quién te las estás jugando. Soy Elric, Señor de
Melniboné. Me desayuno tíos como tú las mañanas que tengo resaca. Mis
espadas son Tormentosa y Enlutada. ¿Quieres probar su caricia?
—dice el
albino, poniendose de pie y echando la nívea melena al viento y la
siniestra mano al pomo de una de las espadas. Una cruz de esparadrapo toma
forma sobre la boca de IceCube, silenciando su voz. Elric sonríe.
—Manzanas levemente heridas... Canto hacia Roma, de Poeta en Nueva York,
¿no?
—dice la nube, en estéreo.
—Vaya, Legión, así que el abuelito ha hecho los deberes —sonríe Heredia,
mostrando un colmillo de oro.
—Ah, perdón, se me olvidaba que la señorita es la única que lee a Lorca. De
hecho, antes que a ella, en un arrebato de lirismo hormonal, le diera por
los gitanos de aceituna, Lorca se pudría en las estanterías de las
librerías de viejo.

—Joder, Legión, ¡qué genio tienes, hijo! Vete a hacer puñetas.
—Ja, ja, ja —la nube se hace multicolor por unos instantes y toma la forma
de un dedo universalmente obsceno. Después vuelve a su estado gris informe
habitual.
—Hola, prenda ¿cómo va todo? —susurra Yerma, que súbitamente está a mi
espalda, pañuelo negro enmarcando el rostro oval.
—¡Mira niño, como se te ocurra volver a ponerme el esparadrapo, te lo vas a
comer!
—es IceCube, gritando ahora. Escaneamos sus defensas: todo él es un
agujero de seguridad, una lista de vulnerabilidades parpadea junto a su
análogo. Aunque se ha hecho con algunas armas casi contemporáneas, puto
mercado negro, sigue siendo un aficionado de los niveles inferiores; es
como si uno de nosotros intentara vacilar con los cyborgs, bueno quizás
Elric, pero no sé, los putos cyborgs viven de esto.

Me dispongo a lanzarlo fuera pero no llego a tiempo, puff, sólo quedan
volutas de humo y  una gorra que, irónica, planea hasta el suelo, el sello
de Legión. Estará fuera de la red un buen rato y si llevaba conexión neural
tendrá una buena migraña hasta mañana. Sólo por desearlo, mis defensas se
actualizan con los datos de un nuevo item potencialmente hostil. No volverá
a entrar en #Choricli_jul, o por lo menos no desde su casa ni desde ningún
sitio en el que tenga una conexión permanente a su nombre. Pero la red es
grande,  nunca se sabe.

Es curioso: viejos ritos con plumaje cibernético. Es el desafío del status
quo por los prepúberes, con resultados casi siempre previsibles. Pero a la
postre llega un día en que el viejo rey se despoja como siempre de sus
vestiduras ceremoniales para bajar a la arena, como siempre espera el
desafío de los jovenes machos y como nunca es golpeado, magullado y
humillado y sus testículos sirven de delicatessen para el banquete nupcial
del nuevo rey y la vieja reina. Sería buen tema para un artículo, algo así
como “Paralelismos entre la iconografía estándar de la realidad virtual y
los ritos solsticiales de las sociedades prehistóricas matriarcales”.
Podría dar de sí.

—Hola, prenda, ¿cómo va todo? —dice Heredia.
—Hola, travestida.
—Mira quién fue a hablar.
—Pero lo mío es distinto. Si hay algo más pesado que los tíos en tiempo
lento, son los tíos en la red, no tengo ganas de estar sacándomelos de
encima permanentemente. Tú lo haces porque en el fondo eres un cerdo y te
gusta que te entren diciéndote guarradas.
—No, cariño, lo mío es por anonimato, ya lo sabes.
—Sí, sí, ya, ya...

Un silencio de varios segundos, las cortesías concluidas. Embarazoso.
Siempre me pasa con este viejo capullo, los recuerdos de sus besos me
producen taquicardia, incluso tanto tiempo después. Mira que lo quise.
Somos civilizados amigos que fueron amantes y no funcionó, pero lo que pudo
haber sido y no fue se alza a veces entre nosotros como gelatina
translúcida, en forma de silencios embarazosos de varios segundos. Ahora
deberíamos hablar de negocios, y no me apetece. Prefiero hablar de sexo o
compartir algún sensuo interactivo de contrabando con los viejos amigos,
perderme a mi misma, alienarme, olvidar Londres, olvidar la universidad,
olvidar el Tajo, olvidar el tiempo lento y vivir entre guitarras, olivares,
fogatas y lunas de marfil, despertar con el rocío sobre la manta, paraiso
étnico perdido...
—Verónica, tenemos que hablar de negocios. —Yerma interrumpe subítamente mi
ensoñación. Ha usado mi nombre de tiempo lento. La transgresión de la
etiqueta es demasiado brutal para no haber sido deliberada. Afortunadamente
Elric y Legión se han enfrascado en una apasionante conversación sobre el
cociente intelectual de IceCube que desemboca en si habría que aplicar la
eutanasia o no a semejantes individuos. No nos han oido, creo.
—¿Tú estás tonto o qué?
—Heredia —rectifica —hablo muy en serio. Es urgente.
—Soy toda orejas, prenda.
—Hay alguien ahí fuera que ha ofrecido un millón de euros por el manuscrito
del Romance de la Pena Oscura. Han tragado el anzuelo. Salió anteayer en la
sección de Noticias del canal de Literatura. Sotheby’s avala la puja.
—Pero cabronazo, ¡eso es genial! al final te has salido con la tuya. Has
ganado.
—Eso dijo Malachi. Te puedes imaginar la borrachera que nos cojimos a
cuenta de la estupidez del mundo. Quedamos en que ayer él iba a hablar con
Sotheby’s para pedir más pasta. Ya sabes que él es mejor que yo cubriendo
rastros...
—¿Y?
—Me pone enferma tener que adivinar, y él lo sabe de sobra.
—Esta mañana lo han encontrado muerto en su casa, Verónica, muerto de
verdad, en tiempo lento, con una almohada sobre la cara, muerto de un
balazo a quemarropa. Habían registrado toda la casa. Malachi está muerto.
Muerto, muerto. ¿Entiendes, Verónica?, muerto.


Sólo unos versos vienen entonces a la cabeza fulminada de Heredia,
repicando machaconamente:
Que muerto quedó en la calle
que con un puñal en el pecho
que no lo conocía nadie...

Abatida, toma la mano de Yerma, olvidando que no es real.

viernes, 9 de septiembre de 2011

Catas. Danza de Dragones. Pavana de Lagartijas. Citas

Edd el  Penas
No es que los salvajes nos quisieran mal. Sí, descuartizamos a sus dioses y les hicimos quemar los pedazos, pero les dimos sopa de cebolla. ¿Qué es un dios comparado con un buen bol de sopa de cebolla?

Jon Nieve
Un Señor puede amar a los hombres que manda, pero no puede ser su amigo. Puede llegar un día en que tenga que juzgarlos, o mandarlos a una muerte segura...

Bowen Marsh y Edd el Penas
-Es demasiado tarde para plantar las cosechas. Estaremos a dieta de nabos y puré de guisantes antes de que acabe el año. Después acabaremos bebiéndonos la sangre de nuestros propios caballos.
-Yuum. Nada mejor que una taza de sangre de caballo caliente para una noche fría. A mí me gusta con una pizquita de canela por encima.

Mance Rayder, Rey Más Allá del Muro
La gente libre no sigue a los apellidos o a animalitos de tela cosidos sobre una túnica. No bailan por unas monedas y no les importa el título que te das o qué significa esa insignia o quién fue tu abuelo. Siguen al fuerte. Siguen al hombre.

Hagen
Si morimos con los pies secos, ¿cómo encontraremos el camino a las húmedas estancias del Dios Ahogado?


Jorah Mormont y Tyrion Lannister

-Matapadres, matarreyes, asesino, tornacapas, ... Lannister. ¿Qué planeas ofrecer a la Reina Dragón, pequeño hombre?
-Lo que desee de mí: Sabios consejos, ingenio salvaje, mis tropezones... Mi polla, si la desea. Mi lengua, si no lo hace. Dirigiré sus ejércitos o le daré masaje en los pies. Y la única recompensa que pido es permiso para violar y matar a mi hermana.

Wyman Manderly, acerca de Davos Seaworth
Llevad esta criatura a la Cueva del Lobo y cortarle la cabeza y las manos. No comeré un bocado hasta que vea la cabeza de este contrabandista empalada en una pica, con una cebolla metida entre sus mentirosos dientes.


Davos Seaworth
No lo hice tan mal. Ascendí desde Culo de la Garrapata a ser la Mano del Rey, y aprendí a leer y a escribir.

Ser Barristan Selmy, Caballero de la Guardia Real
Rhaegar luchó valientemente, Rhaegar luchó noblemente, Rhaegar luchó honorablemente. Y Rhaegar murió.

Roose Bolton
El poder sabe mejor si se endulza con cortesía. Deberías aprender esto si esperas gobernar algún día.


Tyrion Lannister
A todos los idiotas les encanta escuchar que son importantes.

Danaerys de la Tormenta
Si miro para atrás, estoy perdida.

Theon Greyjoy
Lavanderas. Una forma educada de decir busconas, que es la manera educada de decir putas.

Tyrion
Las profecías son como mulas a medio adiestrar. A veces hasta parece que pueden ser útiles, pero en el momento en que confías en ellas te cocean.

Wull Cubo Grande
...y yo quiero vivir para siempre en un país en el que el verano dure mil años. Quiero un castillo en las nubes desde el que contemplar el mundo. Quiero tener veintiseis otra vez. Cuando tenía veintiseis, podía pasarme todo el día peleando y toda la noche follando. Lo que quieren los  hombres no importa.


El Alto Septón
La perversidad de las viudas es bien conocida, y todas las mujeres son viciosas de corazón y usan su ingenio y su belleza para hacer su voluntad con los hombres.

Cersei Lannister
Estos caballeros de la Guardia Real son tan inútiles como los pezones de una armadura.

Jon Connington
Subí demasiado alto, amé con demasiada pasión, me atreví con demasiado. Traté de coger una estrella, perdí el equilibrio y caí.

Asha Greyjoy
El dios Ahogado no respondió. Casi nunca lo hacía. Este es el problema con los dioses.

Tyrion
Nunca ha habido un esclavo que no haya elegido ser un esclavo. La alternativa a la esclavitud puede ser la muerte. Pero siempre hay una alternativa.



domingo, 28 de agosto de 2011

#spoilers -Danza de Dragones / Pasodoble de lagartijas- #spoilers

Podéis ir en paz. Por fin. Me siento liberado. Estaba empachado ya de cinco mil páginas; más de cinco meses de dedicar escasos y caros ratos de ocio a esta galería de personajes pantagruélicos y excesivos. Por fin me podré dedicar a cazar topos, a comer pescado crudo y a otras aficiones que tengo absolutamente abandonadas.

¿Quién dijo que la mejor novela tenía que ser eterna? Por esa teoría sufrimos aberraciones como las novelas de caballerías, los tebeos de superhéroes, Doctor Who y Amar en Tiempos Revueltos. 

La longitud de la novela-río de Martin ha trascendido ya su interés y su significado. La peripecia apenas avanza puesto que los personajes apenas tocan a un par de capítulos cada uno. Martin tiene problemas para que no se le deshilache el lío y mantener el todo cohesionado. Un todo que está tejido y amañado desde antaño y que hace parecer a los figurantes como marionetas que ejecutan los pasos sin pasión ni convicción. Seguramente leeré los dos que quedan, con el mismo interés morboso que el que siento por la vida amorosa de la Duquesa de Alba, pero ya no me emociona.

Y algunos pecados imperdonables:

  • Hasta ahora parte de la gracia estaba en que la acción era medieval, realista, decarnada. Nunca patológica. Pero ahora se cuelan ya personajes como Ramsay Snow, Bastardo de Bolton que resultarían excesivos hasta para los aficionados a Hannibal Lecter y a Chucky el Muñeco Diabólico.
  • Hombre y el lector de este tipo de novelas tiene derecho a esperar una cierta honestidad en el desarrollo de la trama. No te puedes sacar de la manga en la página 4234 que no, que era mentira, que el hijo de Rhaegar no había muerto y que ahora viene desde el Parnaso a reclamar el trono. Improbable, deshonesto y chapucero.
  • Y lo único que me faltaba es el rollito de Bran con los Hijos del Bosque y la Armonía-con-la-naturaleza-y-el-planeta-en-plan-pangea-de-comunión-con-los-árboles. Vomitivo. Si quisiera leer esto, me releería a Ursula K. Le Guin. Y estoy mayor.

En cuanto a la estructura, el experimento de Martin de hacer dos tomos con la misma secuencia temporal y la mitad de los personajes en cada uno, aunque atrevido y atractivo, resulta tremendamente fallido. Son demasiados años y demasiadas páginas entre la continuidad de los acontecimientos. Al final nos vemos como ante un fresco impresionista examinado desde muy cerca: Sólo vemos brochazos pero se nos escapa la percepción del cuadro.

No todo es malo en la novela:
  • Martin sigue manteniendo un ritmo de cliffhanger con una facilidad envidiable. 
  • Se sigue desplegando el tapiz de Westeros, del Norte y de las Ciudades Libres, siempre nuevo, siempre interesante.. 
  • Jon -más allá de la improbabilidad de ser jefe supremo electo de la Guardia de la Noche con dieciseis añitos- evoluciona razonablemente. 
  • No aparece Sansa. Sí, esto es positivo, definitivamente.
  • Es curioso que los capítulos mejor escritos corresponden a puntos de vista de personajes nuevos, como si los habituales ya aburrieran a Martin tanto como a mí. Así tenemos grandes hallazgos como Kevan Lannister o Ser Barristan Selmy.
Aun así, cerrará 2011 como libro más vendido. Que nunca leamos un libro peor o más aburrido. Por lo menos no es un coñazo. Es sólo... prescindible. Veremos. En 2016, Los Vientos del Invierno...

miércoles, 3 de agosto de 2011

Festín de Cuervos. Greguerías

Por fin en la playa...
Con el Danza de Dragones bajo el brazo y recién releídos los cuatro anteriores. Calculé mal. Tenía que haberme terminado el Festín de Cuervos el 31 de Julio, para empezar las vacaciones con el nuevo, pero bueno, es difícil ser perfecto en todo momento.

Voy a sumergirme en el quinto tomo a ver si ha merecido la pena la espera de estos seis años. No creo. Intencionadamente no he leído nnguna crítica ni ninguna reseña, para llegar virgen de prejuicios. ¿Será más de lo mismo? ¿Se verá avanzar el plan maestro de Martin? ¿Se convertirá la experiencia en algo rutinario, previsible, adocenado, repetitivo? Veremos. La solución en el próximo número.

Mientras tanto, en el Muro...

Algunas cosas de Festín de Cuervos

Leitmotivs

En el fondo, Martin tiene una forma de escribir absolutamente Wagneriana. Algunas frases que vuelven de un tomo a otro, con toda su carga emocional y resumiendo los procesos mentales de un personaje. Mantras como la Marcha Imperial que suena en Star Wars cada vez que aparece Darth Vader.

Las cosas que hago por amor (Jaime Lannister)
Hice los votos (Samwell Tarly)
Se ha estado follando a Lancel y a Osmund Kettleback y al Chico Luna, por todo lo que se (Jaime Lannister)

Conjeturas
  • Jon Snow es en realidad hijo de Lyanna Stark y de Rhaegar Targaryen. Tiene sentido. Eddard lo presenta como su bastardo porque sabe que si Robert supiera que era Targaryen lo habría mandado asesinar.
  • Cersei está obsesionada con una profecía que dice que lo tendrá todo hasta que una reina más joven la despoje y su hermano pequeño (Valonqar) la mate. Ella tiene claro que se trata de Margaery Tyrell y de Tyrion, pero evidentemente serán Danaerys Targaryen y Jaime Lannister (a cuya metamorfosis llevamos tiempo asistiendo y que es gemelo de Cersei pero nació después que ella).
  • El Dragón tiene tres cabezas. Una debe ser evidentemente Danaerys, otra podría ser Jon Snow. ¿Y la tercera? A pesar de la poca veroimilitud, apostaría por Tyrion...
  • Si Jaime mata a Cersei y Brienne mata a Jaime, ¿cuál es el rol que Arya -Valar Morghulis- Stark está destinada a jugar?

Perlas

El castillo exterior estaba tan silcencioso que se podría creer que todos estaban muertos. Deberían estarlo. No es adecuado para Tywin Lannister el morir solo. Un hombre como él merece un séquito que le atienda en el infierno.

Mi padre es muy bueno haciendo nada. Lo llama pensar.

He sido descuidada. Con un reino que gobernar, una guerra que luchar y un difunto padre al que llorar, de manera inexplicable he olvidado el crucial asunto de nombrar un nuevo maestro de armas. Rectificaré este error imperdonable de inmediato.

-Cuidado con el barro, chico. Si pisas en el sitio equivocado, se abrirá y te tragará.
-Es sólo barro.
-Hasta que te llena la boca y empieza a subir por tu nariz. Entonces se convierte en muerte.

-¿Tú les perdonarías, en mi lugar?
-Si se arrepintieran sinceramente de sus pecados... sí, les abrazaría como hermanos y rezaría con ellos antes de enviarlos al cadalso. Los pecados pueden ser perdonados. Los crímenes requieren castigo.

Uno me amenazó, así que lo maté y di su cuerpo de comer a los otros tres. Rehusaron comerselo al principio, pero cuando tuvieron suficiente hambre cambiaron de opinión. Los hombres son carne.

-Tienes hijos.
-Mestizos bastardos, hijos de putas y de plañideras.
-Proceden de tu propio cuerpo.
-Como el contenido de mi orinal, ninguno es digno de sentarse en el Trono.

Sirvió, pero sin orgullo. Luchó pero sin hallar alegría en la victoria. Bebía, para ahogar su dolor en un mar de vino. Ni amaba ni era amado. Sólo le movía el odio. Aunque cometió muchos pecados, nunca buscó el perdón. Mientras otros hombres sueñan con el amor o la riqueza, o la gloria, Sandor Clegane sólo soñaba con matar a su hermano.

Cuando no estaba luchando, estaba borracho. Mi vida estaba escrita en rojo, de sangre y de vino.

Diez mil herederos tuyos murieron en la palma de mi mano, Majestad. Mientras roncabas, me lamía tus hijos de la cara y de los dedos, todos esos principitos pálidos y pegajosos. Reclamaste tus derechos, mi Señor, pero en la oscuridad yo me comía a tus herederos.

Hay mucho que decir en favor de ser manco. Bebo menos vino por temor a derramarlo y raramente me rasco el culo en la Corte.

El cantaba sobre una estúpida dama que se arrojaba desde una estúpida torre porque su estúpido príncipe había sido asesinado. Ella pensaba que la dama debía ir y matar a los que mataron a su príncipe.

Como regla general, no me tiro a monstruos.

Cersei se tambalea de una idiotez a la siguiente, ayudada por su Consejo de los sordos, los grises y los ciegos.

¿Sabes lo mejor de los héroes, Jaime? Que mueren jóvenes y dejan más mujeres para el resto de nosotros.





lunes, 25 de julio de 2011

Despiojando mis libros


O sea que cuando me compro un libro digital no puedo hacer un montón de cosas con él. Básicamente por proteger los derechos de autor. Wait, wait, wait. El tema es MUY discutible e incluso muy DISCUTIBLE.

En general acepto que revenderlo es una putada, tú. Si alguien tiene que hacer dinero con un contenido debe ser el creador del mismo o el que le ha prestado un apoyo necesario para la producción  y comercialización, sea canal de distribución, plataforma de marketing o incluso los recursos materiales o financieros necesarios para la producción del contenido en sí. Bueno, yo creo que el creador y él que se entienda con sus obligaciones, cono aplicación del principio universal de que cada perro se lama su pijo.
También entiendo que ponerlo en un sitio de libre acceso para que lo coja cualquiera es otra putada, tú. Fariseismos aparte, no se puede esperar que en general el personal tenga comportamientos irracionales o antieconómicos, y si le das a la gente la oportunidad de hacerse gratis con un bien que les proporciona utilidad en el sentido económico del término, es evidente que no pagarán más dinero que el que maximiza su utilidad y minimiza su coste. O sea que favoreces la piratería. Elemental.

Hasta aquí lo que acepto, porque hay muchas cosas que -no se cómo está la legislación vigente pero- no son de Derecho Natural,  no señor.

-No se lo puedo prestar sin ánimo de lucro a quién quiera, por el período de tiempo que me de la gana. Pues no estoy de acuerdo. A falta de otro referente válido, la fuente de derecho aplicable debe ser la costumbre, y aquí entiendo que lo aplicable puede y debe ser la transposición del marco del mundo análogico. Y  a mi siempre me ha gustado recomendarles y prestarles libros a los colegas, y no pienso renunciar a ese implícito contrato social de que si me compro un libro, se lo puedo dejar a mis amigos. Y los discos, y las casetes, y las pelis. No nos aprovechemos del advenimiento digital para cambiar las reglas de juego a mitad de partido, ¡por Dios bendito!

-No lo puedo leer en el dispositivo que se me ponga en la mismísima. Por ejemplo, no me puedo leer un libro que me haya comprado y pagado religiosamente en Amazon con un e-reader que no lleve Kindle y sea compatible con el formato propietario de Amazon, incluso si estoy dispuesto a encargarme yo de la conversión de formatos. Vamos, esto es que ni lo comento por lo evidente de la práctica predatoria, del abuso de posición dominante, de la subvención cruzada y de lo anticompetitivo de la práctica. No lo voy a dignificar debatiéndolo. ¡Hasta ahí podíamos llegar!

-Tengo que mantener una relación comercial continuada con la tienda en la que he adquirido el libro. Por ejemplo si compro un libro digital en la susodicha Amazon y después de leerlo lo borro o lo archivo, por diversos motivos que pueden ser incluso tan legítimos como que se me agote la memoria del dispositivo lector, resulta que cuando lo quiera recuperar, tengo que conectarme a Amazon en la que tengo que mantener mi cuenta y mi tarjeta de crédito y volvermelo a bajar, e incluso puede que pagar (testimonialmente, es cierto, pero me importa el principio) por el tráfico de dicha bajada. Esto es como si cada vez que me releo un libro que compré en su día tuviera que informar al librero al que se lo compré. ¡Es que no se le ocurre ni al que asó la manteca!

Bueno pues no. Así que os voy a decir cómo se libera un libro digital del DRM (Digital Rights Management, o sea el software que además de la protección legítima de los derechos de autor incorpora las restricciones arbitrarias e ilegítimas explicadas más arriba), no para que hagáis el cafre pirateando irresponsablemente, que no tiene demasiado sentido (los libros no dejan de ser la forma de ocio más barata) sino para dar salida a ese puntito libertario que nos queda muy en el fondo y sobre todo porque a mí me ha sido muy útil aprenderlo y me costó encontrar la forma.


El fundamento científico de todo esto es (simplificando a little bit) que la copia bajada a un Kindle [o a un dispositivo con la aplicación Kindle], está encriptada con una clave dependiente del dispositivo, clave que la aplicación lectora conoce, por lo que puede manipular, restringir y presentar el contenido, mientras que otra aplicación que no conozca dicha clave no entenderá nada del contenido y no podrá hacer nada con él. O sea que lo que tenemos que hacer es descifrar la clave. Como es única y dependiente del número de serie del dispositivo lector, es cuestión de conocer dicho número de serie y probar todas las combinaciones posibles, hasta que una transforme el contenido encriptado en texto inteligible, roughly speaking.

No cunda el pánico que no hay que hacer casi nada de todo esto a mano, que para eso están los ordenadores. Lo voy a explicar con libros de Amazon (.mobi) y trabajando en un mac. Para los que trabajéis con otras plataformas, you will have to figure out the details yourself, pero el fundamento es el mismo.

a) Preparación del libro a despiojar
  1. Te bajas la aplicación Kindle al Mac
  2. La registras en tu cuenta de Amazon
  3. Te bajas al mac el libro en cuestión [Este aparecerá como archivo en Library/Application Support/Kindle/My Kindle Content o en Documents/My Kindle Content. El nombre puede ser raro pero por fecha y hora de creación y formato, lo pillas].

b) Preparación de la despiojadora (sólo hay que hacerlo en el primer despiojamiento. Luego ya  lo tienes instalado)
  1. Te bajas  e instalas ( si no lo tienes ya) Calibre, que es una aplicación de gestión de libros digitales. Muy recomendable en cualquier caso.
  2. Te bajas las herramientas de desencriptación.
  3. Introduces dichas herramientas en el calibre como plug-ins. Esto se hace en Calibre - Preferencias - Cambiar el comportamiento de Calibre - Cargar plug-in de archivo. El único paso tricky es que tienes que repetir esto por cada carpeta de herramientas. Son cinco o seis, si recuerdo bien. No se os olvide darle a Aplicar Cambios.

c) Despiojamiento propiamente dicho
Lo único que tienes que hacer es importar el archivo del libro en Calibre. La importación, que tarda unos minutos, quitará el DRM automáticamente.

d) Ya eres libre
Puedes hacer lo que quieras con el libro. Si haces algo malicioso o manifiestamente ilegal con él, será tu exclusiva responsabilidad. Yo no soy inductor sino notario de las posibilidades tecnológicas existentes. Mi recomendación es que lo conviertas a formato .epub (que es un formato abierto soportado por la mayoría de ereaders y aplicaciones) y que lo leas donde quieras. Además almacena una copia de seguridad del mismo donde te venga bien.

Agradecemos esta película a Apprentice Alf, sitio al que podéis acudir para ampliar vuestro conocimiento sobre estas cositas tan simpáticas.




sábado, 9 de julio de 2011

Tormenta de Espadas. Perlas

Jon Nieve y Tormund
-¿Y si la encontraras, qué podrías hacer?- preguntó Jon, sonriendo. -Decías que te arrancó el miembro de un mordisco.
-Sólo la mitad. Y medio miembro mío es el doble de largo que cualquier otro- resopló Tormund.

Lord Karstark
Lord Karstark escupió un diente roto. -Sí, Lord Umber, dejame para el rey. Me va a echar un rapapolvos y luego me perdonará. Eso es lo que hace con los traidores, nuestro Rey del Norte.- sonrió una sonrisa mojada y roja- ¿o debería llamaros el Rey Que Perdió el Norte, Majestad?

Jaime Lannister y Nariz Rota
-¿He dicho algo divertido?
-Eres la cosa más divertida que he visto desde que Mordedor le arrancó las tetas a bocados a aquella monja.

La Anciana Nan
Las viejas historias son como viejos amigos. Tienes que visitarlas de cuando en cuando.


Bran Stark & Jojen
-¿No va a ser una de esas historias de amor, verdad? A Hodor no le gustan. Le gustan las historias en que los caballeros luchan con monstruos.
-Algunas veces los caballeros son los monstruos, Bran.

Qyburn y Jaime Lannister
-Dolerá.
-Gritaré.
-Dolerá mucho.
-Gritaré muy fuerte.
-¿Por lo menos, tomarás algo de vino?
-¿Reza el Papa?
-De eso no estoy seguro. Traeré el vino.

Craster
Nada mejor que cerveza y carne de caballo. Si no puedes montarlos, cometelos, es lo que digo siempre.

Ygritte & Jon Nieve
-No sabes nada, Jon Nieve. Nos llamas ladrones, pero al menos un ladrón tiene que ser valiente y listo y rápido. Un Arrodillado sólo tiene que arrodillarse.
-¿Y si te raptara uno al que odiases?
-Tendría que ser rápido y astuto y valiente para raptarme a Mí. Así que tendría hijos fuertes y listos. ¿Por qué iba a odiar a un hombre así?
-Puede que no se lavase nunca, que oliese peor que un oso.
-Entonces lo tiraría al río, o le echaría por encima un cubo de agua. De cualquier manera los hombres no deben oler a flores.
-¿Qué tienen de malo las flores? 
-Nada, para una abeja. Para mi cama quiero una de estas. Ygrite le agarró de los pantalones por delante.
[Parece que Milla Jovovich interpretará a Ygritte en la temporada segunda de Juego de Tronos]

Tywin Lannister
Cuando tus enemigos te desafían, debes servirles acero y fuego. Cuando se arrodillan, sin embargo, debes ayudarles a volver a ponerse de pie. Si no lo haces, ningún hombre se arrodillará nunca ante ti. Y un hombre que tiene que decir "Soy el Rey", no es un verdadero rey.

Tywin y Tirion Lannister
-No olvides que Joffrey no es el único que tiene que cobrar un himen.
-¿Y cuando crees que estará más fértil?. ¿Antes o después de que le cuente cómo hemos asesinado a su madre y a su hermano?

Brown Ben
Hay mercenarios viejos y mercenarios valientes, pero no existen los mercenarios viejos y valientes.

Varys y Tyrion
-Confieso que no entiendo qué tiene para hacer que un hombre inteligente como tú actúe como un idiota.
-Lo entenderías, si no fueras un eunuco.
-¿Entonces es así? ¿un hombre puede tener sesos o un pedazo de carne entre las piernas, pero no las dos cosas?... Quizás debería estar agradecido de que me hayan capado entonces.

Petyr Meñique y Sansa Stark
-Mantén a tus enemigos confusos. Si nunca están seguros de quién eres o qué quieres, no pueden saber qué vas a hacer a continuación. Algunas veces la mejor manera de confundirlos es hacer movimientos sin propósito o que incluso parezcan ir en tu contra. Recuerda esto, Sansa, cuando vengas a jugar al Juego.
-¿Qué... qué juego?
-El único juego. El Juego de los Tronos.

Lysa Arrin
Un hombre te dirá que el veneno no es honorable, pero el honor de una mujer es diferente. La Madre nos formó para proteger a nuestros hijos y nuestro único deshonor sería fallar en esto. Ya lo sabrás, cuando tengas hijos.

Tyrion
Se remonta todo al pasado, a nuestros padres y los suyos. Somos marionetas bailando atados con las cuerdas de los que vinieron antes que nosotros y un día nuestros hijos cogerán las cuerdas y bailarán en nuestro lugar.

Jaime Lannister
He perdido una mano, un padre, un hijo, una hermana y una amante, y prionto perderé un hermano. Y todavía me dicen que la Casa Lannister ganó esta guerra.

Qhorin Mediamano
Nuestro honor importa tan poco como nuestras vidas, mientras el Reino esté seguro.

Edd el Desgraciado  y Grenn
-Nunca gano nada. Sin embargo los dioses sonrieron a Watt. Cuando los salvajes le tiraron del Puente de los Cráneos, de alguna manera cayó en un gran charco de agua. ¿Es o no suerte no caer en las rocas?
-¿Era una caída muy alta? ¿Le salvó la vida caer al agua?
-No. Ya estaba muerto, de ese hachazo en la cabeza. Aun así, es mucha suerte no caer en las rocas.



sábado, 2 de julio de 2011

No cruces Central Park de noche...

Hola. Soy Sushi. Rorschach está perezoso para bloguear, así que me ha pedido que postee algo para mantener viva la llama. 

Te voy a ayudar a disfrutar de un poema. El contexto siempre ayuda, creo yo.

Central Park es un parque más grande que Mónaco y que el Vaticano juntos, que se halla en mitad de la isla de Manhattan, aproximadamente entre las Calles 59 y 110 si no me falla la memoria y entre Central Park West y la Quinta Avenida, con toda seguridad. constituye pues un rectángulo perfecto de cuatro kilómetros de largo y uno de ancho. 
El parque se inauguró en 1857 y tiene unos veinticinco millones de visitantes al año. El presupuesto de la entidad de conservación del parque es de unos 35 millones de dólares.




Hay 100.000 neoyorquinos sin hogar, aproximadamente uno de cada 200, de los cuales aproximadamente la mitad son enfermos mentales crónicos. A pesar de que el parque tiene su propia comisaría, los crímenes en el parque eran aproximadamente mil al año en los años ochenta del siglo pasado, aunque hoy están reducidos a sólo una centena.

Pierre Alechinsky es un pintor y grabador belga, nacido en 1927 y miembro del Grupo CoBrA (Copenhague, Bruselas y Amsterdam). Su estilo esta cerca del expresionismo abstracto. Central Park ha sido una obsesión recurrente en la pintura de Alechinsky desde 1975. Sobre todo su perímetro y sus formas básicas, incrustadas entre cemento y asfalto...
Son como rectángulos imantados, ¿no?

La estatua de Alicia en el país de las Maravillas es una de las más famosas de Central Park y la preferida de los niños. Se trata de un grupo de bronce en el que Alicia está sentada sobre un champiñón, conversando con la Liebre de Marzo y el Sombrerero Loco.


De Octavio Paz (1914-1998), premio Cervantes, premio Nobel y demás, no me atrevo a decir mucho más que se le considera uno de los más grandes escritores en españoñ de todos los tiempos. En su larga y prolífica carrera atravesó muchas fases tanto políticas como literarias, pero una constante en su obra es un cierto deseo de huir del tiempo, que lo llevó a la creación de una poesía más vinculada con lugares que con acontecimientos y peripecias.

Central park 
Verdes y negras espesuras, parajes pelados,
río vegetal en sí mismo anudado:
entre plomizos edificios transcurre sin moverse
y allá, donde la misma luz se vuelve duda
y la piedra quiere ser sombra, se disipa.
Don´t cross Central Park at night.

Cae el día, la noche se enciende,
Alechinsky traza un rectángulo imantado,
trampa de líneas, corral de tinta:
adentro hay una bestia caída,
dos ojos y una rabia enroscada.
Don’t cross Central Park at night.

No hay puertas de entrada y salida,
encerrada en un anillo de luz
la bestia de yerba duerme con los ojos abiertos,
la luna desentierra navajas,
el agua de la sombra se ha vuelto un fuego verde.
Don’t cross Central Park at night.

El espejo es de piedra y la piedra ya es sombra,
hay dos ojos del color de la cólera,
un anillo de frío, un cinturón de sangre,
hay el viento que esparce los reflejos
de Alicia desmembrada en el estanque.

Don’t cross Central Park at night.

Abre los ojos: ya estás adentro de ti mismo,
en un barco de monosílabos navegas
por el estanque-espejo y desembarcas
en el muelle de Cobra: es un taxi amarillo
que te lleva al país de las llamas
a través del Central Park en la noche.

lo cantó Loquillo en La vida por delante