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lunes, 25 de julio de 2011

Despiojando mis libros


O sea que cuando me compro un libro digital no puedo hacer un montón de cosas con él. Básicamente por proteger los derechos de autor. Wait, wait, wait. El tema es MUY discutible e incluso muy DISCUTIBLE.

En general acepto que revenderlo es una putada, tú. Si alguien tiene que hacer dinero con un contenido debe ser el creador del mismo o el que le ha prestado un apoyo necesario para la producción  y comercialización, sea canal de distribución, plataforma de marketing o incluso los recursos materiales o financieros necesarios para la producción del contenido en sí. Bueno, yo creo que el creador y él que se entienda con sus obligaciones, cono aplicación del principio universal de que cada perro se lama su pijo.
También entiendo que ponerlo en un sitio de libre acceso para que lo coja cualquiera es otra putada, tú. Fariseismos aparte, no se puede esperar que en general el personal tenga comportamientos irracionales o antieconómicos, y si le das a la gente la oportunidad de hacerse gratis con un bien que les proporciona utilidad en el sentido económico del término, es evidente que no pagarán más dinero que el que maximiza su utilidad y minimiza su coste. O sea que favoreces la piratería. Elemental.

Hasta aquí lo que acepto, porque hay muchas cosas que -no se cómo está la legislación vigente pero- no son de Derecho Natural,  no señor.

-No se lo puedo prestar sin ánimo de lucro a quién quiera, por el período de tiempo que me de la gana. Pues no estoy de acuerdo. A falta de otro referente válido, la fuente de derecho aplicable debe ser la costumbre, y aquí entiendo que lo aplicable puede y debe ser la transposición del marco del mundo análogico. Y  a mi siempre me ha gustado recomendarles y prestarles libros a los colegas, y no pienso renunciar a ese implícito contrato social de que si me compro un libro, se lo puedo dejar a mis amigos. Y los discos, y las casetes, y las pelis. No nos aprovechemos del advenimiento digital para cambiar las reglas de juego a mitad de partido, ¡por Dios bendito!

-No lo puedo leer en el dispositivo que se me ponga en la mismísima. Por ejemplo, no me puedo leer un libro que me haya comprado y pagado religiosamente en Amazon con un e-reader que no lleve Kindle y sea compatible con el formato propietario de Amazon, incluso si estoy dispuesto a encargarme yo de la conversión de formatos. Vamos, esto es que ni lo comento por lo evidente de la práctica predatoria, del abuso de posición dominante, de la subvención cruzada y de lo anticompetitivo de la práctica. No lo voy a dignificar debatiéndolo. ¡Hasta ahí podíamos llegar!

-Tengo que mantener una relación comercial continuada con la tienda en la que he adquirido el libro. Por ejemplo si compro un libro digital en la susodicha Amazon y después de leerlo lo borro o lo archivo, por diversos motivos que pueden ser incluso tan legítimos como que se me agote la memoria del dispositivo lector, resulta que cuando lo quiera recuperar, tengo que conectarme a Amazon en la que tengo que mantener mi cuenta y mi tarjeta de crédito y volvermelo a bajar, e incluso puede que pagar (testimonialmente, es cierto, pero me importa el principio) por el tráfico de dicha bajada. Esto es como si cada vez que me releo un libro que compré en su día tuviera que informar al librero al que se lo compré. ¡Es que no se le ocurre ni al que asó la manteca!

Bueno pues no. Así que os voy a decir cómo se libera un libro digital del DRM (Digital Rights Management, o sea el software que además de la protección legítima de los derechos de autor incorpora las restricciones arbitrarias e ilegítimas explicadas más arriba), no para que hagáis el cafre pirateando irresponsablemente, que no tiene demasiado sentido (los libros no dejan de ser la forma de ocio más barata) sino para dar salida a ese puntito libertario que nos queda muy en el fondo y sobre todo porque a mí me ha sido muy útil aprenderlo y me costó encontrar la forma.


El fundamento científico de todo esto es (simplificando a little bit) que la copia bajada a un Kindle [o a un dispositivo con la aplicación Kindle], está encriptada con una clave dependiente del dispositivo, clave que la aplicación lectora conoce, por lo que puede manipular, restringir y presentar el contenido, mientras que otra aplicación que no conozca dicha clave no entenderá nada del contenido y no podrá hacer nada con él. O sea que lo que tenemos que hacer es descifrar la clave. Como es única y dependiente del número de serie del dispositivo lector, es cuestión de conocer dicho número de serie y probar todas las combinaciones posibles, hasta que una transforme el contenido encriptado en texto inteligible, roughly speaking.

No cunda el pánico que no hay que hacer casi nada de todo esto a mano, que para eso están los ordenadores. Lo voy a explicar con libros de Amazon (.mobi) y trabajando en un mac. Para los que trabajéis con otras plataformas, you will have to figure out the details yourself, pero el fundamento es el mismo.

a) Preparación del libro a despiojar
  1. Te bajas la aplicación Kindle al Mac
  2. La registras en tu cuenta de Amazon
  3. Te bajas al mac el libro en cuestión [Este aparecerá como archivo en Library/Application Support/Kindle/My Kindle Content o en Documents/My Kindle Content. El nombre puede ser raro pero por fecha y hora de creación y formato, lo pillas].

b) Preparación de la despiojadora (sólo hay que hacerlo en el primer despiojamiento. Luego ya  lo tienes instalado)
  1. Te bajas  e instalas ( si no lo tienes ya) Calibre, que es una aplicación de gestión de libros digitales. Muy recomendable en cualquier caso.
  2. Te bajas las herramientas de desencriptación.
  3. Introduces dichas herramientas en el calibre como plug-ins. Esto se hace en Calibre - Preferencias - Cambiar el comportamiento de Calibre - Cargar plug-in de archivo. El único paso tricky es que tienes que repetir esto por cada carpeta de herramientas. Son cinco o seis, si recuerdo bien. No se os olvide darle a Aplicar Cambios.

c) Despiojamiento propiamente dicho
Lo único que tienes que hacer es importar el archivo del libro en Calibre. La importación, que tarda unos minutos, quitará el DRM automáticamente.

d) Ya eres libre
Puedes hacer lo que quieras con el libro. Si haces algo malicioso o manifiestamente ilegal con él, será tu exclusiva responsabilidad. Yo no soy inductor sino notario de las posibilidades tecnológicas existentes. Mi recomendación es que lo conviertas a formato .epub (que es un formato abierto soportado por la mayoría de ereaders y aplicaciones) y que lo leas donde quieras. Además almacena una copia de seguridad del mismo donde te venga bien.

Agradecemos esta película a Apprentice Alf, sitio al que podéis acudir para ampliar vuestro conocimiento sobre estas cositas tan simpáticas.




sábado, 7 de mayo de 2011

Un día en la vida de Misurros

...o del principio del fin de Microsoft. Por primera vez baja del 50% en cuota de navegadores y del 80% en cuota de mercado de sistemas operativos, y esto sólo es el principio. Vamos al mundo post-PC. Mola.
 
Páginas vistas por navegadores

Internet Explorer
 279 (47%)
Firefox
 153 (26%)
Chrome
 66 (11%)
Safari
 36 (6%)
FlipboardProxy
 35 (5%)
Mobile
 7 (1%)
NS 8
3 (<1%)
Opera
 3 (<1%)
Netscape
 2 (<1%)
SearchToolbar
 2 (<1%)

Páginas vistas por sistemas operativos

Windows
 464 (80%)
Macintosh
 73 (12%)
Other Unix
 16 (2%)
iPad
 14 (2%)
iPhone
 8 (1%)
Android
 2 (<1%)
iPod
 2 (<1%)
BlackBerry
1 (<1%)

miércoles, 25 de agosto de 2010

Luego pasa lo que pasa

Alucino:

Según MysiteWorth, que es una web especializada en calcular el valor de una propiedad de internet, por su potencial publicitario, basándose en el número de visitas, la relevancia en las búsquedas, las referencias externas etc. Misurros.com vale casi US$ 20.000

Estimated value based on potential ad (Adsense, etc.) income"misurros.com" is worth $19,349 USD


Agradecemos esta película a los quinientos mil chinos que murieron para realizarla.

Esto de internet es la caña. Yo no es que lo dude, pero si alguién ofrece 18000 dólares, la vendo mañana. Casi aunque sean dólares del Monopoly. Tambien admito libras turcas... y mortadelos, por supuesto.

domingo, 25 de julio de 2010

Quedan un día y cinco horas

¿Una nueva era en los juegos de ordenador o una secuela para hacer caja? ¿Por fin un juego de estrategia en tiempo real multijugador a la altura del estado del arte, o más de lo mismo?

Veremos. A partir de las 00:00 CET del 27/07/10 se puede comprar, en FNAC, en el Corte Inglés, en Media Markt...  o descargarlo, claro. En España no abre ninguna tienda a medianoche porque para eso somos el Segundo Mundo, así que a descargarlo.

¿Tienes fuego?

domingo, 14 de marzo de 2010

Want a piece of me, boy?

Sobre la propiedad intelectual hay mucho que hablar, como sobre casi todo.

Al final del día, no pasa más (ni menos) que aparece un nuevo canal de distribución que deja obsoletos a los demás y mucha gente que estaba ganando mucho dinero, deja de ganarlo. Esto ha pasado cuatrocientos millones de veces a lo largo de la historia y siempre ha sido el mismo drama, pero también siempre acaba de la misma manera: el campo sigue sin puertas y los guardianes del pasado esplendoroso van a casa a lamerse las heridas, suponiendo que su flexibilidad anatómica todavía se lo permita.

Me gusta poner el ejemplo de Blade Runner.
  • La vi en el cine en la universidad porque no me apetecía ir a clase. Pagué.
  • Luego fui con mi novia a verla al cine. Pagué,
  • La pusieron en Canal +. Pagué.
  • La dieron en abierto en otra cadena. Me tragué mis anuncios, que es una forma de pagar.
  • Me la compré en video Beta. Pagué
  • El Beta desapareció. Tenía el irracional deseo de verla en mi nuevo video VHS. Tuve que volver a pagar.
  • Luego salió el Laser Disc. Pagué.
  • El laser disc fue un fracaso comercial. Tuvimos que conformarnos con el DVD. Pagué.
  • Ya se cómo acabará la historia del Blu-Ray... No pagaré ni de coña.
Tengo un PC sin lector de DVDs y varios discos multimedia de los que he pagado el canon correspondiente. 

Ahora mírame fijamente a los ojos y dime que no puedo ripear o bajarme Blade-Runner para verla en mi PC. ¡Pero si debería ir mi nombre en los créditos de la película como uno de los que han dado soporte financiero para el proyecto! Dime además que no puedo, no porque hay que fomentar el consumo de electrónica de consumo, sino porque les hurto a los que poseen la propiedad intelectual.

Amos, no jodas. En fin. More on this, another day.

Pues la semana pasada me pasaba una cosa muy Blade Runner con Starcraft. Starcraft es un juego clásico de ordenador (1998) que redefinió la categoría de los juegos de Estrategia en Tiempo Real (RTS) y que también supuso un salto cuántico en los juegos en red, tanto en una red local (¡ay, qué bien nos lo pasabamos en la Uni!) como a traves de internet, con su prodigioso sitio Battle.Net. Yo creo que doce años después sigue siendo el más grande, aunque la empresa que lo creó (Blizzard) derivó -o mejor, el mercado derivó- a rollitos menos estratégicos tipo World of Warcraft, que son más roleros pero que se centran más en la microgestión de personajes concretos que en la campaña militar en sí. Así que después de una expansión, llamada Brood War, el juego languideció... relativamente: Diez millones de copias vendidas, 37 premios, canales de TV monográficos, torneos profesionales en Corea con audiencias superiores a 120.000 personas, y un servidor on-line cuyo tráfico ha crecido el 800%.

Para mí se trata de un destilado único de planificación e improvisación bajo estrés, que además presta atención a todos los aspectos de una campaña militar: Los recursos, la intendencia, la logística, el reconocimiento, la inteligencia, la superioridad numérica, la tecnológica, la velocidad, las particularidades del terreno, etc.

Es una Ópera Espacial divertidísima jugando contra la inteligencia artificial del ordenador, pero ya si juegas en red y lo que tienes enfrente es un cabrón tan retorcido y tan hijoputa como tú, pues es lo más grande.
El caso es que hace poco me enteré de que ¡por fin! van a sacar la secuela Starcraft 2 y me entró morriña pero...

Bueno, pues que en la vida de los ricos se cambia de ordenador cada cuatro años. El complejo tecnológico-industrial lo ha montado así y todavía no hemos sido capaces de evitarlo. El caso es que en uno de esos cambios ya me tocó inevitablemente pasar de Windows 2000 a XP y el juego nunca volvió a funcionar en la nueva plataforma. Como en el chiste, diremos que de Vista ni hablamos.

Luego me compré un Mac e intenté también instalar el Starcraft en la partición de Windows, sin éxito. Como soy cabezón que te cagas, la semana pasada decidí que iba a jugar al Starcraft en mi Mac, y en Mac OS X nativo. Al final lo he conseguido pero no ha sido fácil. Me habría gustado hacerlo de manera totalmente legal pero no ha sido posible. Ni actualizando mi licencia de Windows a una de Mac (pagando) ni siquiera volviendo a comprar el juego para Mac.  No hay forma de comprar el producto que quería, que es lo mismo que pasa con muchas canciones originales que no consigues que te vendan pero que es ilegal bajar. Por aquí guardo mis cds originales de Starcraft y de Brood War que supongo me servirán de atenuante si no de eximente cuando me quieran llevar al trullo.

Dejo aquí dicho como se hace por si alguien tiene las mismas paranoias y para ver si Juanito y Angelito lo reconstruyen y nos echamos unas partidas por internet de escándalo. Quiero aclarar además que cuando salga Starcraft 2 me lo compraré. Merece la pena.

  1. Primero uno se consigue una copia del juego en Mac OS 9. Esto  a lo mejor se puede comprar. Yo no lo he conseguido. En cualquier caso, es fácil con Google, Megaupload y esas cosas.
  2. Luego uno se baja de la página oficial de soporte técnico de Blizzard el parche que actualiza el juego a la versión 1.161
  3. Afterwards se baja uno de la nube un instalador nativo de Starcraft para Mac OS X.
  4. Luego se consigue un número de serie válido de Starcraft, bien sea porque guardas la caja del juego original o de cualquier otra manera.
  5. Ahora que ya tienes todo lo necesario, monta la imagen del juego (la copia que conseguiste) en el Mac.
  6. Ahora ejecuta el instalador nativo. En algún momento del proceso te pide el número de serie.
  7. Ahora se abre el parche, se seleccionan todos sus contenidos y se copian en Aplicaciones - Starcraft Folder - Starcraft Files.
  8. Después, y en esta misma carpeta, se borra la carpeta Maps y se le cambia el nombre a la carpeta Rename Me Maps. El nuevo nombre es ... Maps.

Ya está. el juego se puede ejecutar con el acceso directo o desde el finder. Buen finde
¿Ha llamado alguién a un exterminador?

martes, 1 de septiembre de 2009

Aldea Global

Estadísticas de "Misurros y Berreas"
Agosto 2009


País de procedenciaVisitas %Páginas%Pag/Vis
1 España982063,89
1648071,40
1,68
2 Mexico11007,1612905,591,17
3 Argentina10026,5111434,981,15
4 Chile8045,209223,991,15
5 Colombia4512,935802,511,29
6 Estados Unidos3192,023111,341,00
7 Venezuela2101,372931,261,38
8 Peru1861,171800,781,00
9 Francia1500,981630,691,07
10 Suecia1420,911600,691,14
11 Turquía1000,651620,691,60
12 Uruguay820,521200,521,50
13 India760,46730,301,00
14 República Dominicana700,46700,301,00
15 Brasil610,39610,261,00



Esto de internet es la (h)ostia.

viernes, 29 de mayo de 2009

Alguno de Quince


Pasó hace unas semanas un virus por la Red, concretamente por el Sector Galáctico Friki4. No me infecté, pero me quedó latente. Lo he estado incubando pero no he tenido tiempo para convalecer en condiciones.

El evento viral se llamaba "Quince tebeos para una isla desierta" y ya os podéis imaginar el tipo de contenidos que generó.

Nunca he sido muy listero pero me interesó mucho la discusión de si había que poner Los-quince-mejores-tebeos o, por el contrario, la elección debía ser personal, emocional y no ya subjetiva sino totalmente arbitraria.

Claro que no hubo acuerdo. No puede haberlo en un ciberestado soberano. Ni falta que hace. Cada perro que se lama su pijo, y el que venga detras que arree. Pero yo soy más de la segunda, mucho más de la segunda, reivindico la sopa de ajo y el porque sí.

Nunca llegare a los quince porque no tengo ni la constancia ni el interés suficientes pero aun así... hoy me pone hablar de un par de ellos de los quince.

La elección no es original pero tiene un tremendo impacto emocional para mi, y me terapiza contarsuslo.

Yo dejé de leer tebeos de superhéroes a los dieciseis. Bueno, la verdad es que dejé de hacer muchas cosas entre los quince y los dieciseis. Dejé los toros, las drogas serias, el atletismo, los boy-scouts... Algunas tenía que dejarlas, porque habían dejado de aportarme, pero se me fue la mano. Y dejé algunas que no debía porque no tenía clara la diferencia entre lo que me gustaba y lo que me debería gustar.

Luego ya crecí, y me percaté de que la corrección política es la chorrada más inútil que se ha inventado después del sentido del ridículo, y que sólo se vive una vez, coño. Sólo una. Como para perder el tiempo.

Así que poco a poco me fui reconciliando con las cosas que no tenía que haber dejado, porque independientemente de las convenciones sociales, me ponían verraco. Frecuentemente hubo un catalizador o un instante de revelación para cada reconciliación. Para los tebeos de superhéroes también:

Sí me había permitido mantener una vena culturetilla y aunque no me acercaba a los tebeos de superhéroes, si que leía cosas más in: Las Etiópicas, Cairo, La Belette, etc. Y claro, dicen que los adictos lo son para siempre y sólo experimentan períodos de descanso en sus adicciones, así que un día en la tienda de tebeos (no importa cuál, huelen todas igual, a papel, bolsas de plástico y sudor de adolescente rolero) me vi en la mano con lo que estaba haciendo Forum en la colección Clásicos Marvel: El Furia de Jim Steranko (pop-art), la Guerra Kree-Skrull de los Vengadores (clasicazo de Roy Thomas y Neal Adams) y uno que no había leído en su día: Moon Knight. No se porqué, pero lo abrí. Salía un personaje que se me había borrado de la memoria y que me encantaba a los trece y catorce: Jack Russell, el hombre-lobo bueno y atormentado de Werewolf by Night. Directo al cortex: ¡Va! chutazo de recuerdos, percepción alterada de los colores, el tiempo y el espacio. ¡Qué droga tan poderosa puede ser la memoria! No me extraña que los ancianos prefieran la repetición infinita de aquellos momentos a la originalidad adocenada de cada otro día sin sentido.

Pero además, ... el dibujo era distinto. Los tebeos pijameros (i.e.: de superhéroes) de mi infancia se dibujaban de determinada manera. Y esto no era así.























Esto era otra cosa. ¿Cómo se llama este tío? ¿Bill Sienkiewicz? ¡Qué cosas!

Así que entre el pretexto de que parecía que el medio había crecido en posibilidades expresivas y un ataque de nostalgia irreprimible, me lancé de cabeza a mojar mi magdalena en el café con leche, en busca del tiempo perdido y fui y me compré este tebeo de un personaje de tercera fila, dibujado por un señor en evolución que había dejado de copiar a Neal Adams y se estaba buscando a sí mismo (todavía sigue).
Bueno, me compre este tebeo y otros siete. Y hasta hoy.


Luego resultó que el tal Sienkiewicz era una especie de Enfant Terrible del comic-book americano. Muy polémico, con detractores a ultranza que le acusan de virtuosismo copista sin voz propia ni dirección en su evolución (para los que quieran profundizar en esta opinión recomiendo el excelente post de Corominas en su blog de Dorian Gray) y con admiradores que dicen que en los últimos 30 años del comic-book anglosajón en cuanto a dibujo, sólo hay un dios y se llama Dave McKean, y Sienkiewicz es su profeta.

Lo que nos lleva al segundo tebeo que quería comentar




Se trata de Elektra: AssAssIn, de Frank Miller y el propio Sienkiewicz. Dice La Perse que no aporta ni leches, que a los superhéroes hay que dejarlos como eran, sin pervertirlos ni hacerlos ni fascistas ni lascivos ni ultraviolentos. Que eso es otra cosa. También dice que si el monólogo interior se empezó a utilizar a finales del siglo XIX, ¿qué narices aporta utilizarlo en los tebeos de superhéroes?

Yo -claro- no estoy de acuerdo. Pienso que todo lo que no cambia está muerto. Y este me enseñó que efectivamente se podían hacer cosas muy distintas de las que se habían hecho.



Fijaros que es un Miller en 1986, que ya ha revolucionado DareDevil pero que está afilando sus armas para unos meses después producir la obra que se disputa con Watchmen el título del mejor tebeo de superhéroes de todos los tiempos: El retorno del Señor de La Noche (Dark Knight Returns). Elektra Asesina es un boceto en el que Miller ensaya muchas de las técnicas narrativas y algunos de los temas que destilará en DKR hasta la perfección. Diversos puntos de vista, densísimas e innovadoras composiciones de página y superhéroes disfuncionales (si en DKR nos hallamos ante un batman alcohólico, insomne, en declive físico, adicto a la adrenalina, con tendencias suicidas y casi psicópata en su comportamiento, en EA los protagonistas son una ninja asesina, autista y probablemente loca y un agente federal corrupto y autodestructivo).

Y el dibujo de Bill, puede que sin dirección, pero protéico e incontenible. Como hecho a medida para Elektra.

Realmente se podían hacer otras cosas con el comic de superhéroes. Por ejemplo Elektra, una gran historia de violencia, conspiraciones, locura, sexo y sobre todo de amor. ¿Qué mas se puede pedir?

























domingo, 3 de mayo de 2009

Van, Lou, Nick & Tom

El perfil musical dice mucho de una persona. Desde luego es mucho más interesante que las tonterías del facebook. A mí lo que me va, parece ser, es el rock canalla, con un poco de soul y de rhythm & blues, en garitos humeantes, y si puede ser cantado por viejas glorias desdentadas.

Es una declaración de principios.

viernes, 20 de marzo de 2009

Watchmen (#3 de 4): Trivia

Watchmen: From Sidón to Tiro. La peli recaudó $25,153,000 el día de su estreno.

Watchmen: The one and only tebeo de la historia ganador del Premio Hugo. Hace poco hablábamos en estas páginas del único comic ganador del World Fantasy. Cerraremos esta trilogía sagrada dentro de unas semanas, comentando el único tebeo que ha ganado el Premio Pulitzer: Se trata de Maus, de Art Spiegelmann.


Watchmen: Le Merchandising. Ya hay videojuego para Playstation (se titula the End is Nigh!), y también un DVD con las Historias de la Fragata Negra y Entrevistas a Hollis Mason. Además, el DVD Director's Cut tendrá ... más metraje todavía. ¿qué más sorpresas nos aguardan? Tal vez

  • Pendientes, gemelos y piercings umbilicales con el emblema del Doctor Manhattan
  • Smileys hasta en la sopa
  • Tatuajes de aterradoras simetrías como evolución de los tribales
  • Entrevistas a Adrian Veidt en Zero
  • Colonia Nostalgia by Veidt en la próxima campaña de Navidad y
  • Moda de Seda y Latex. Mucho Latex. Siempre.
Se admiten otras propuestas en los comentarios.

Watchmen: The Claim. Who watches the Watchmen? ¿Quién vigila a los vigilantes? es un préstamo del filósofo romano Juvenal: Quis custodiet ipsos custodies?

Watchmen: The Mainstream. La revista Time publicó una lista con las 100 mejores novelas desde 1923. Entre ellas estaba Watchmen.

Watchmen: Der Revival. El año pasado se vendieron un millón de ejemplares de la recopilación. Más que en los diez años anteriores. Los revivals son asín.



Watchmen: La estructura. Watchmen está llena de juegos estructurales. El más evidente es el Palíndromo que constituyen las primeras viñetas del primer número (la sonrisa manchada de sangre) con las últimas viñetas del último número (la sonrisa manchada de ketchup).








El más radical fue probablemente el capítulo del Dr. Manhattan en el que representa varios tiempos simultáneamente mediante la intercalación de viñetas y la composición de la página. El intento de transposición de esta estructura por parte de Snyder resulta fallido.
















También hay juegos de este estilo en el capítulo 5: Aterradora simetría. Mirad las páginas 1 y 28 de dicho capítulo.

Watchmen: The Website. muy recomendable para explorar las infinitas posibilidades de la publicidad on-line así como de los fan-sites. ¡Ojo! está lleno de elementos de marketing viral. Muy contagioso. Por cierto que hay un juego interactivo en el site cuyas respuestas son: smiley, hat, glasses, woman, guns, helicopter.

Watchmen: La crítica. Uno dijo:

El film no acaba de despegar por no atreverse a gritar su derecho a existir a instancias de la novela gráfica.

Otro dijo lo mismo pero de manera infinitamente más bella:

...Si ya el cine, siempre horizontal, hubiera superado el vértigo y la envidia que le causan la libre y voladora verticalidad de una página llena de viñetas...

Pero la mejor crítica de la película Watchmen que he leído, y he leído muchas, es sin duda la de La Cárcel de Papel. Pedazo de blog.

Watchmen: La Berrea #342 ¿Quién coño dijo que los tebeos eran escapistas?





sábado, 15 de noviembre de 2008

Semana Pulp: Protéico Gigante Broncíneo

No es que me apasione el Pulp, pero sí me interesa el Conceto de sincronizar el tema tratado en todos los blogs de la Liga. Creo que se produce un fenómeno viral en el que la audiencia alcanzada se multiplica. El método se utiliza en publicidad por Internet, ya que la audiencia de un contenido es proporcional al cuadrado de los puntos de difusión interrelacionados. Así que pongo mis dos centavos en el fenómeno Semana Pulp y sea lo que Dios quiera.

He elegido a Doc Savage, que no es ni la elección más original ni la más interesante literariamente, pero sí que es protagonista de dos de los experimentos revisionistas del Pulp más interesantes de los últimos cincuenta años:
No creo que lea esto nadie que no sepa, siquiera vagamente, quien era o es Doc Savage pero, just in case, se trata de un aventurero de los años 30, conocido como El Hombre de Bronce, que era una joyita: científico, atleta, maestro en artes marciales, ingeniero, médico, explorador y músico, among many other things. Así como cosas curiosas:
  • es protagonista de unas ciento ochenta novelitas super-pulp y lo sacó la editorial de La Sombra para explotar la receta del éxito conseguido y tal
  • ha sido entrenado en cuerpo y mente desde pequeñito para combatir el mal
  • aplicaba una especie de lobotomía a sus enemigos capturados, que se despertaban habiendo perdido las tendencias sociópatas y siendo miembros productivos de la sociedad
Esta es la pinta que tenía en el original


y esta que es la que yo recuerdo, en las portadas de las reediciones de los años sesenta
A mí el peinado, la camisa caqui rasgada, los bombachos y las botas altas me parecen de un rollito iconográfico entre gay y mariconcillo de España, pero probablemente son mis neuras.

La susodicha A Feast Unknown (1969) es una novela quizás típica en un autor atípico hasta en el nombre. Se trata de Philip José Farmer (1918) y, para los que penséis que se debe tratar de algún autorcillo de tres al cuarto que no conocemos más que cuatro friquis, pues me gustaría deciros que tiene dos premios Nébula y cinco Hugos, o sea que se trata de una eminencia en la ciencia-ficción norteamericana. PJF es también atípico por el tratamiento abundante y explícito del sexo en sus novelas y relatos (ver al respecto por ejemplo la novela Los Amantes o el relato La patrulla del amanecer de Henry Miller que, si no me traiciona la memoria, fue publicado por primera vez en Playboy). Y también, porque sus personajes frecuentemente son personajes históricos reales (Richard Francis Burton, Herman Göring, Mark Twain) o imaginarios (Tarzán, Jesús o el que nos ocupa en estas líneas).

En la novela, Doc Caliban (un no disimulado Doc Savage) y su medio hermano, Lord Grandrith (un no disimulado Tarzán), que comparten el ser hijos de Jack el Destripador -no me digáis que no es para cagarse de risa- son inmortales gracias a un elixir que tiene como efecto secundario que son impotentes excepto durante situaciones de extrema violencia. No me quiero poner muy sicalíptico pero esto lleva a situaciones que me recuerdan muchísimo al Almuerzo Desnudo de William S. Burroughs. Quien tenga oidos para oir, que oiga.

Por abreviar, aparte de ser enemigos mortales en constante erección, pues acabarán luchando juntos contra el Grupo de los Nueve, que quiere dominar el mundo. Lo normal.

Planetary es un comic posmoderno que profundiza en la deconstrucción del superhéroe iniciada en Watchmen. Los protagonistas son una especie de arqueólogos. Parafraseando a Alan Hossana Moore en su introducción a la edición española compilada de Planetary, se trata de encontrar el futuro de los comics buceando en su pasado y desenterrando sus tesoros.

Yo no soy fan de Planetary, porque me parece pretencioso, pero de esto hablaremos otro día; hoy Planetary ha venido a MIsurros por la presencia en sus primeros episodios de Axel Brass (Brass=latón), que es Savage puro excepto por los ojos azules:
En el primer episodio de Planetary, que es un homenaje quizás no muy sentido a la época del Pulp, conocemos (¡¡¡SPOILER!!!) a una sociedad secreta de Presuperhéroes de los años cuarenta formada por nuestro Savage, Fumanchú, Tarzán, La Sombra, Thomas Edison y un par de ellos más que no estoy seguro de reconocer. Se reunen en una fortaleza secreta en la cordillera de los Adirondacks para probar un ordenador cuántico que puede reescribir la historia, acabar con la segunda guerra mundial y arreglar el mundo. Pero la prueba resulta un fiasco entre otras cosas porque abre un portal que atrae a una Liga de la Justicia de una dimensión alternativa que pretende exterminar a todos los humanos del planeta Tierra para hacer sitio a la población de su mundo -no me digáis que no es para cagarse de risa-.

[Entre los miembros de la Liga alternativa se reconocen versiones de Superman, Green Lantern, Batman, Wonder Woman, Flash y Martian Manhunter. El que reconozca al otro que lo postee como comentario, por favor]

En la lucha entre los dos grupos, que dura unas dos viñetas, muere hasta el apuntador. El único superviviente es Doc Brass, que queda con las piernas destrozadas. El ordenador sigue encendido y Brass se quedará allí tumbado con sus pistolas sin comer ni dormir y vigilando que no vuelvan a entrar malosos por el portal hasta que es rescatado... en 1999.

Varios episodios más tarde vuelve a aparecer un convaleciente Brass sin mucho interés, pero me gustaría destacar que Planetary utilizará aquí el recurso de intercalar con el comic un pastiche de novelucha apócrifa con una aventura de Doc Brass, muy muy supermegapulp. Hasta en esto es deudor Planetary de Moore, que había utilizado esta treta con éxito tanto en Watchmen (Bajo la máscara, Sangre en el hombro de Palas, etc.) como en La Liga de los Caballeros Extraordinarios (El velo rasgado, etc.).

En fin, con tanto rollo sólo me gustaría concluir que el Pulp sigue vivo, pero no vigente y que claro que tenemos muchas deudas con el Pulp pero que afortunadamente, como todo buen arqueólogo sabe, llevamos ya generaciones edificando sobre sus ruinas. Está bien algún pequeño homenaje de vez en cuando e incluso podemos encontrar algún tesorillo hurgando entre los escombros, pero recrearse en él y elevarlo a categoría religiosa y a influencia seminal, a mí me parece masturbación compulsiva. Y a mí los curas me enseñaban ya de pequeñito que la masturbación frecuente deja ciego... Quien tenga oidos para oir, que oiga.

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